lunes 31 de octubre de 2011

'Intermediación emocional': El amor es cosa de tres



Díselo con flores...

Seguramente, los seguidores de este blog con algunos añitos a sus espaldas recordarán este claim que firmaba una antigua campaña de la empresa Interflora, y cuyo éxito lo ha consolidado como eje corporativo 'de la marca'.

Un mensaje sencillo, que encierra las claves de una eficaz fórmula de comunicación: la marca se sitúa como intermediaria emocional en las relaciones afectivas del usuario.

Se construye así un modelo de propuesta publicitaria basada en la sugerencia, y no en la imposición, que permite situar la marca en un plano intermedio en el entorno social del usuario, y con capacidad de actuar de manera sutil, incidiendo en la creación de una actitud positiva y cómplice con él.

Ahora bien, esa intermediación abarca un espectro emocional tan flexible que el mensaje puede orientarse en la dirección que más interese a la creatividad. Podemos reafirmar los valores emocionales del público o, por contra, llevarlos al lado opuesto, con el objetivo de impactarle con un planteamiento totalmente disruptivo, sorprendente e inesperado.

El Día de la Madre, San Valentín, Navidad, un aniversario, una tarde de cine, etc., pueden ser la excusa para dar forma a una propuesta de intermediación emocional. Para conseguir el éxito trataremos de recrear una 'experiencia personalizada' que pueda ser 'asumida como propia' por parte del usuario.

De esta forma, el mensaje de marca se transforma en argumento diferencial en el discurso del individuo, enriqueciéndose con la aportación emocional de éste y del feedback de los beneficiarios finales.

La marca se convierte así en arte y parte en las 'relaciones personales del usuario', incorporándose de manera natural como miembro de pleno derecho en su entorno social.

Eso sí, la creatividad deberá medir de forma exquisita los límites de dicha intermediación. Porque si nos atenemos al caso de la campaña de AXE, que acompaña este post, nos daremos cuenta de que su 'agresiva ingerencia en la escala emocional del target', puede derivar en efectos colaterales indeseados - y es que no creo que a las novias de los afectados les haga mucha gracia ver en YouTube las aventuras de sus parejas cuando van al baño-.

En definitiva, la intermediación emocional, bien utilizada, es una interesante herramienta creativa, que nos permite 'transformar las relaciones en cosa de tres... o más'.

Ahora, el amor también puede tener su marca.

domingo 30 de octubre de 2011

'Querer para ver'... El futuro empieza imaginándolo




 Sin visión prospectiva, no hay futuro...

Está comprobado que los cambios no se suceden porque sí. La innovación está sujeta al desarrollo de una visión a medio y largo plazo, que nos sitúa más allá de la evidencia y ahonda en procesos de evolución destinados a 'mejorar y enriquecer ' nuestras vidas.

Entender las claves del pasado y el presente nos sirven como referencia para imaginar un futuro deseable. De nuestra capacidad para visualizarlo, dependerá nuestra actitud para conseguirlo.

Pero no pensemos que esto sólo afecta a las grandes marcas, ni mucho menos. Cualquiera de nosotros está en disposición de proyectar sus anhelos y deseos, dando forma a un objetivo vital o profesional. Un objetivo que, en la práctica, nos permitirá situarnos como parte activa de un futuro colectivo: todo cambio individual está sujeto a un cambio social.

Y esto significa que la imaginación, proyectada en el sentido adecuado, es poder.

Gracias a los vídeos que hoy incorporo a este post, podemos disfrutar de la visión de un futuro imaginado por Microsoft. Una proyección en la que se dibujan los prometedores trazos de un mañana hiperconectado.

Si aplicamos nuestra capacidad de visión prospectiva, lo que en principio pudiera parecernos una película de ciencia ficción, se transforma en un ejercicio de 'realidad probable'. Y esto es así, porque Microsoft aplica un criterio de 'innovación natural' en sus planteamientos, que hace creíble la propuesta: simplemente proyecta hacia el futuro una imagen lógica de una realidad emergente hoy en día.

Una lógica que nos lleva a suponer que la evolución de la tecnología pasa inexorablemente por el desarrollo de un mundo hiperconectado, en el que la información fluye y se visualiza a través de los soportes de nuestro entorno. Y, más allá de dichos soportes, la información tiene la capacidad de individualizarse en función del perfil del usuario y de sus necesidades e intereses.

Gracias al esbozo del futuro proyectado por Microsoft, nos damos cuenta de que, independientemente del carácter innovador que pudiera tener su planteamiento, la génesis de su visión se sitúa un plano totalmente 'social'.

Los individuos, para poder desarrollarse, deben disponer de unas herramientas que les permitan 'conectarse y acceder a la información de forma instantánea'. Por este motivo, cualquier proyección del futuro ha de tener en cuenta que el acceso a la información -y su valor de socialización- será clave para hacerse realidad.

En definitiva, todo apunta a que, en el futuro, la información seguirá siendo poder... Ahora sólo cabe esperar que dicho poder se aplique para conectar a personas con personas -único sentido que le encuentro a todo esto-, y así seguir construyendo un mundo mejor.

Por imaginar, que no quede.


jueves 27 de octubre de 2011

'FotoStop'... El aliado contra los paparazzis 2.0




¡Que no te pillen en un renuncio!...

Está claro que una marca de cerveza no puede posicionarse en contra de que su público salga de cañas con sus amigos. Y lógicamente, la mejor manera de 'encandilar' a quienes gustan de 'darse una alegría' de vez en cuando, es garantizar que la 'escapada' no tenga efectos social-colaterales indeseados.

Así, los responsables de comunicación de la marca 'Cerveza Norte', han optado por diseñar una campaña destinada a 'proteger al usuario' de los que denominaremos paparazzis 2.0, impidiendo que ninguna foto comprometida de sus clientes termine colgada y etiquetada en las redes sociales.

Un planteamiento divertido y original, que permite a la marca aproximarse a un público más joven -que se identifica de forma natural con los modelos de comunicación 2.0-, y pone en carne de anuncio uno de los principales motivos de conflicto en el ámbito de las redes sociales: las fotos indeseadas.

Evidentemente, la cubitera mágica que nos proponen no es, ni mucho menos, la solución -la mejor manera de que no te pillen es no dar opción-, pero, al menos, sirve como excusa para apostar por la marca cuando salimos, y así disponer de un placebo que mitigue los posibles efectos secundarios.

A pesar de todo, si no queréis que os 'retraten', mejor no perdáis el 'norte'.

miércoles 26 de octubre de 2011

La 'competiactividad', factor clave en la comunicación 2.0



'Todos somos jugadores'... Una afirmación rotunda que responde a una clave genética, inserta en todas las especies y directamente vinculada a la supervivencia.

Todos competimos, queramos o no, por llegar a nuestros objetivos. Nuestro día a día está plagado de retos a superar, que nos obligan a activar ese 'modo competitivo' que nos incentiva e impulsa... Y es que, a ninguno nos gusta perder -otra cosa será la capacidad de cada uno para digerir un fracaso, pero ese es otro cantar-.

Con la llegada de la comunicación 2.0 y el auge de las redes sociales, nuestra olimpiada particular ha encontrado un nuevo escenario en el que proyectarse. Tanto a nivel personal, como de marca, este modelo de comunicarnos nos obliga a exprimir nuestra capacidad competitiva, con el objetivo de hacernos un hueco en la pista.

Posiblemente, muchos de vosotros pensaréis que no es así, que las redes sociales no tienen por qué convertirse en un estadio en el que las personas deban ganar nada... Y, en parte, es así. Pero sólo en parte.

Si atendemos a la fórmula magistral de funcionamiento de las redes, nos daremos cuenta de que la exigencia a la que nos somete el entorno, nos obliga a 'activar nuestro rol competitivo'. Estamos obligados a actualizar, a generar contenido atractivo que incite a la conversación. Tratamos de obtener respuesta por parte de nuestros 'amigos y seguidores', para no perder el tren del contacto. Buscamos esa foto maravillosa que nos 'defina y diferencie' a simple vista...

Incluso, hay una tendencia a acumular 'masa de seguidores', porque de su número depende nuestra 'apariencia' como tractores sociales.

Queramos o no, competimos.

Indefectiblemente, estamos abocados a significarnos socialmente en el nuevo entorno de comunicación. Pero, a diferencia de lo que ocurre fuera de la red -donde solemos proyectarnos de manera puntual y según las circunstancias-, el esfuerzo para conseguir sobrevivir en este medio debe ser constante.

Las redes sociales son una 'carrera de fondo', en la que individuos y marcas están obligados a mantener una actividad sostenida que dibuje su personalidad. No olvidemos que las redes son un escenario abierto 24 horas al día, dirigido a una masa de público expectante y más o menos afín. La construcción del mensaje se hace por acumulación de inputs, no por impactos puntuales, y el factor 'memoria' convierte en recurrente cualquier cosa que emitimos.

Y es en este punto, donde el formato descubre un nuevo concepto a tener en cuenta: la 'competiactividad'. Un palabro que define una nueva manera de entender la competencia. Basándonos en el tópico 'el movimiento se demuestra andando', la comunicación 2.0 nos plantea una revisión del mismo: 'la competitividad se demuestra actualizando'.

Y este mensaje, obvio para quienes ya conocen las interioridades de las redes, debe ser asumido por aquellos que todavía las miran desde la barrera y se están planteando dar el salto a la arena.

A ellos, cuya excusa habitual suele ser la 'falta de tiempo', sólo habría que señalarles el hecho de que si quieren seguir siendo competitivos, no les va a quedar otro remedio que  pasar a ser 'activos' cuanto antes...

Porque, por el hecho de no estar, no significa que no estés jugando.

martes 25 de octubre de 2011

'Provocación positiva': transformando la indignación en satisfacción



Provocar por provocar no suele ser una buena receta en comunicación. El histórico publicitario está plagado de ejemplos que ratifican la poca solvencia de aquellas campañas que únicamente perseguían 'hacer ruido', sin atender a los valores singulares de lo que anunciaban.

Por suerte, también hay un estilo de 'provocación inteligente' que sí que funciona y que, además de generar un potente impacto, justifica la difusión del valor 'diferencial y memorable' de la marca.

Superar los límites instaurados por la moral, la ética, las tradiciones, etc., supone asumir un enorme riesgo en cualquier estrategia de comunicación. Una diferenciación por exceso de impacto, puede conllevar la transgresión de los estándares sociales, abriendo una brecha cuyos efectos resulta difícil evaluar a priori.

Ahora bien, si logramos traspasar ese límite de la forma adecuada y la sociedad encaja y entiende dicha transgresión, el efecto se amplificará exponencialmente.

Y ese es el caso de la campaña que hoy ilustra este post. Una acción de ambient marketing, realizada en Túnez en vísperas de las elecciones generales, posteriores a la Revolución del Jazmín. 

En pleno proceso electoral, la fachada de un edificio de la capital apareció vestido con una lona gigante con la imagen del derrocado dictador, Ben Ali. La reacción indignada de los transeúntes fue inmediata: lo que en un principio eran comentarios más o menos airados, terminó convirtiéndose en una actitud más agresiva, llevando a la gente a arrancar la imagen del dictador.

Y es, en ese momento, cuando la provocación se resuelve de manera inteligente... Porque debajo de dicha imagen había otra lona en la que se invitaba a los ciudadanos a votar.

Los creativos habían conseguido recrear de forma magistral el verdadero sentido de la reciente revolución tunecina, poniendo de manifiesto la necesidad de ratificar la democracia a través de la participación y el voto de los ciudadanos.

Una provocación publicitaria más que justificada. Genial.

lunes 24 de octubre de 2011

'To share or not to share'... Una actitud que puede cambiar el mundo



No se trata de un post sobre redes sociales. Ni tampoco un curso de marketing abreviado, en el que se destripan las claves que convierten en viral un contenido.

Simplemente se trata de una reflexión, breve y concisa, sobre una realidad que nos negamos a ver.

El mundo es injusto porque las personas nos empeñamos en que así sea. La 'visión adulta' de la realidad que nos rodea, nos ha hecho olvidar la bendita inocencia de nuestra niñez. Una inocencia que servía para dibujar un mundo lógico, en el que el sentido de la palabra 'compartir' no se había prostituido todavía con los sesgos egoístas de la 'educación adulta'.

Viendo este vídeo, que forma parte de la campaña lanzada por Acción contra el Hambre, uno se da cuenta de que el tiempo y la experiencia no implican necesariamente 'evolución'. Y analizando la respuesta 'natural' de unos niños ante una situación a todas luces injusta, llega el momento de plantearnos si el viaje a la edad adulta ha merecido la pena.

Compartimos a diario opiniones, comentarios, enlaces, música... Y, el hecho de hacerlo parece que nos convierte en una nueva raza de seres sociales que interactúan y se relacionan. Socializamos por defecto, y nos arrogamos el mérito de hacerlo... Pero todo eso resulta banal, cuando a nuestro alrededor mueren personas a causa de nuestra indiferencia y de nuestro desprecio al verdadero significado de la palabra 'compartir'.
Así pues, hoy no comparto un simple post con vosotros, sino un sentimiento de culpa. Porque tanta 'obsesión socializadora 2.0' me había hecho confundir el tocino con la velocidad...

Y es que, la verdadera razón de 'compartir' no debe dirigirse a alimentar nuestro ego, sino a ayudar a aquellas personas que realmente lo necesitan.

'Experimento Comparte' es una gran acción destinada a abrirnos los ojos. Pero, sobre todo, es un grito que nos sacude y nos recuerda la necesidad de recuperar la inocencia... porque la mejor actitud para cambiar el mundo es aquella que nace de la visión sin prejuicios de un niño.

'Compartamos', pero con todo el sentido.

domingo 23 de octubre de 2011

La atención al cliente no es un servicio, es una actitud. El ejemplo de la Posada del Dragón



¿En qué puedo ayudarle?...

Cuando una empresa nos interroga con el objetivo de prestarnos un servicio, simplemente está ejecutando una estrategia comercial, destinada a dar satisfacción a nuestra necesidad como clientes. Y eso está bien.

Pero, hay ocasiones en las que la atención al cliente va más allá de lo previsible, convirtiéndola en una experiencia inesperada, gratificante y memorable.

Por suerte, hace pocos días tuve la oportunidad de disfrutar de una de esas ocasiones.

Ocurrió en Madrid. Con motivo de un viaje de trabajo, decidí alojarme en un pequeño establecimiento hostelero del Barrio de La Latina, bautizado como 'La Posada del Dragón'. Un lugar peculiar y muy acogedor, que abrió sus puertas recientemente, ofreciendo una alternativa de 'alojamiento con encanto' muy singular.


Desde el momento de mi llegada, el trato ofrecido por el personal fue magnífico: atentos, cordiales y manteniendo una distancia en el contacto más corta de lo habitual, lo que favorecía la creación de una relación de complicidad que anulaba la actitud puramente comercial.

Y, entonces, ocurrió. En el trayecto hasta el hotel me olvidé el teléfono móvil en el taxi. Todo un problema, ya que mi vida está directamente vinculada a la memoria del dispositivo. Para un servidor, perder el móvil es, a día de hoy, un contratiempo equiparable a perder un brazo. Tras la angustia inicial, acudí a recepción a preguntar por la fórmula adecuada para ponerme en contacto con la empresa de taxis. Por suerte, en la factura venía el número de licencia, nombre del conductor y matrícula del vehículo. Pero, lo que yo no sabía es que en Madrid hay cerca de 30 compañías de taxis, lo que significaba que el proceso iba a ser como buscar una aguja en un pajar.

No importaba. La disponibilidad de los empleados fue más allá de lo esperado. Sin perder la calma, se pusieron manos a la obra y comenzaron a llamar a todas las compañías, mientras que yo trataba de contactar con mi propio teléfono con la esperanza de que el taxista respondiera -complicado, ya al venir de una reunión se me había olvidado desactivar el modo silencio-.

Pasaba el tiempo y el personal del hotel, incansable, seguía tratando de contactar con alguien que nos diera la solución. Les pedí que me dieran el listado de compañías para llamar personalmente y no ocuparles su tiempo, pero amablemente me contestaron que ya lo hacían ellos.

Finalmente, el taxista respondió... El problema se había resuelto.

Lógicamente, agradecí el esfuerzo y me dispuse a pagar el importe de las llamadas y el tiempo invertido. Para mi sorpresa, los responsables de la Posada me dijeron que no... Que no era necesario. Que con el susto ya había pagado bastante.

Es evidente que 'la actitud' de todos y cada uno de los trabajadores de la empresa superaba con creces lo previsible. Su disposición, esfuerzo y capacidad de resolución quedaban patentes.

Y no penséis que fue un hecho puntual, porque no es así.

A la mañana siguiente, nos volvieron a 'regalar' un momento único. Me levanté muy temprano, tanto que todavía no habían abierto el servicio de desayunos y no había posibilidad de tomar nada. Pero dio igual, la chica de recepción y la camarera que atendía la barra esa mañana, se encargaron de que tuviera a disposición la sobredosis de cafeína necesaria para activarme. Café, acompañado de una amena charla, que transformaron el madrugón en un rato memorable y divertido.

Y es que, la camarera se descubrió como una gran monologuista, que me insufló alegría para todo el día.

Así, la estancia se convirtió en toda una experiencia positiva, y la imagen que me queda de mi estancia prevalecerá en mi memoria para siempre.

¿Puede haber una campaña mejor?

Como es lógico, me gustaría finalizar este atípico post, recomendando la Posada del Dragón a todos aquellos que busquéis alojamiento en Madrid. No sólo por la calidad de sus habitaciones, sino por la oportunidad de disfrutar de la 'actitud' de una empresa que se desvive por sus clientes.

Yo, por mi parte, estoy seguro de que volveré...

viernes 21 de octubre de 2011

¿Cómo diseñar el banner 'perfecto'?... Resucitándolo



Directo al grano... o, mejor, al foco.

Parece que la creatividad vuelve a demostrarnos que hay vida más allá de la muerte. Frente a quienes afirman que 'el banner' está muerto,  están aquellos que se empeñan en demostrar -con hechos- lo contrario.

Y bien que me parece, porque la propuesta que hoy os acerco al blog es una buena muestra de una 'acertada lectura de un briefing' y de una gran 'visión de cómo adaptar la creatividad al soporte'.

Un modelo de furgoneta de transporte, su capacidad de carga como valor de referencia y el objetivo de que la propuesta fije el foco en la 'utilidad', son los elementos básicos que soportan la respuesta creativa.

Una respuesta que rompe las barreras de lo previsible, incorporando una 'visión digital del valor del producto' y que exprime las posibilidades que ofrece el soporte en el que se proyecta el mensaje.

Gracias a la demostrada capacidad de 'entender' el medio por parte de los creativos, la acción transforma el clásico banner en una puerta hacia la interacción con el público.

Público que participa y se 'beneficia' del valor diferencial del producto, al poder 'transportar' de manera sencilla, una gran carga de datos (2Gb) a la dirección de correo que elija el usuario.

Una idea simple -una vez más- que se transforma en una acción sorprendente, cuyo impacto no se limita a llamar la atención, sino que invita al internauta a 'vivir una experiencia útil'.

Una vez más, la creatividad resucita a los muertos... Perdón, quería decir a los banners.

jueves 20 de octubre de 2011

Las apariencias ya no engañan... Tu vida es tu currículum



En los tiempos que corren, ya no queda otra que saber venderse... Y no hablo de marcas, empresas, productos... ni mucho menos, hablo de personas.

Queramos o no, la comunicación 2.0 nos retrata. Y, por mucho que nos empeñemos en dismularlo, aquello que realmente somos aflorará tarde o temprano.

Porque, al igual que en el resto de facetas de nuestra vida, la proyección de nuestra personalidad en la red es lo único que nos identifica ante los demás. Podemos disimular en un momento determinado, camuflar nuestros defectos de manera puntual para no descubrir nuestras debilidades... Pero, resignémonos, no podemos disimular todo el tiempo.

Y esto viene a que en las redes sociales se ha instaurado un tópico muy peligroso: se tiende a mentir -o a disimular- por defecto. Tanto es así, que lo primero que pensamos cuando descubrimos a alguien por primera vez, es si será, o no, tan real como parece. Tendemos a activar un peculiar modo de diagnóstico, que establece que 'toda persona es sospechosa de no ser quien dice ser,  hasta que lo demuestra'.

El uso habitual y cotidiano de estos canales de contacto y comunicación están dando forma a un nuevo perfil de avezados usuarios, que se caracterizan por conocer a la perfección el manejo del soporte, y que además -y esto es lo importante-, están desarrollado una impresionante capacidad para detectar la mentira.

Nos dirigimos a una nueva etapa en la que 'las falsas apariencias' ya no serán el elemento de referencia a la hora de superar el primer corte. El nuevo presente para la proyección de la identidad pasa inexcusablemente por aprender a vender 'nuestra verdad'.

Al igual que cualquier marca, las personas deben plantear su presencia en la red bajo una óptica estratégica. La proyección de nuestros valores personales -los auténticos-, deberán vestirse de forma adecuada para diferenciarnos y amplificarnos ante los demás. Nuestra realidad es y será, el mejor contenido que podemos aportar a la conversación. Una realidad personal que debe estar siempre vinculada a un inalterable 'sentido de responsabilidad'.

Somos lo que somos. Y el proceso de aceptación de este axioma no debe llevarnos excesivo tiempo. Lo importante ahora mismo es dar forma a nuestros valores, adaptándolos al entorno social, gracias a la definición de un plan de marketing personal e intransferible.

Es un hecho que, en los tiempos que corren, ya no queda otra que saber venderse... Sin olvidar nunca que las apariencias ya no engañan: con nuestra verdad siempre por delante.

domingo 16 de octubre de 2011

'Overpromise': prometer hasta vender y después de haber vendido, nada de lo prometido



Volviendo a lo básico...

La satisfacción del cliente es el gran objetivo a conseguir por toda marca que se precie. Si bien la comunicación debe tratar de impulsar la compra del producto, la marca debe 'justificar' el esfuerzo de quienes le compran con una remuneración emocional y racional 'post venta'.

Es evidente que la verdad de la 'venta' se produce en el momento en el que el cliente siente que 'ha comprado bien'. Las expectativas generadas se convierten en realidad, y la sensación de 'buena inversión' consolida la imagen previa que se tenía sobre lo adquirido.

La creatividad crea escenarios 'perfectos' en los que se magnifican los valores consustanciales a las marcas y sus productos. Independientemente de lo que 'vendamos', los mensajes idealizan dichos valores, tratando de seducir al público con el objetivo de generarle la necesidad de 'comprar'. Y hay ocasiones en las que la creatividad dispara tanto esos valores, que pierde el sentido de la realidad.

Cuando la publicidad amplifica en exceso las expectativas, termina generando una imagen idealizada de lo que promociona, que supera con creces la realidad de lo que realmente ofrece. Se produce así un peligroso 'overpromise', que puede afectar gravemente a la imagen de la marca, dado que la opinión del prosumidor juega un papel fundamental en el entorno de la comunicación 2.0.

Prometer es fácil, indudablemente. Pero, hay que tener en cuenta de lo caro que resulta prometer en exceso.

Hace pocos días, Apple presentó su nuevo modelo de iPhone. En principio, todos esperábamos el anhelado modelo 5, del que tanto se había hablado. Muchos me diréis que Apple no había anunciado dicho modelo oficialmente, pero tampoco negó en ningún momento que dichos rumores fueran falsos. Llegado el momento, la marca de la manzanita mordida lanzó una versión revisada de su modelo anterior. Consecuencia: decepción del respetable, que vió frustrados sus anhelos de vivir una nueva revolución y eso provocó un notable aumento de las críticas, tanto a nivel on line, como offline, así como una depreciación del valor de la marca en su cotización en bolsa. Aún así, a pesar del aparente 'overpromise', los primeros datos de ventas del iPhone 4S son fabulosos.

Pero, no nos engañemos, esto se debe a la 'fidelidad' manifiesta e incombustible de los seguidores de la marca. Si nos pusiéramos en la tesitura de que lo ocurrido le hubiese pasado a una marca menos sólida, en cuanto a potencia de imagen e identificación del público, probablemente estaríamos hablando de un estrepitoso fracaso.

Está claro que, a la hora de comunicar, hay que saber 'medir' la puesta en escena. También hay que saber gestionar el 'overpromise emocional' como herramienta de seducción 'lícita', y que es asumido de forma natural por parte del público. Y, sobre todo, hay que mantener siempre la vista en la 'realidad' de lo que prometemos y ajustar los límites creativos, de forma que el escenario de seducción no ponga en quiebra la credibilidad del mensaje.

Y para ilustrar el tema de hoy, y como ejemplo de 'campaña al límite', os acerco el spot que decora este post. Un planteamiento que me pone en la tesitura de pensar si se trata de una acción de comunicación bien medida o, por el contrario, es una 'ocurrencia' que sirve únicamente para hacer bueno el tópico (bastante grosero, por cierto) que afirma: 'Prometer hasta meter y después de haber metido, olvidar lo prometido'.

No me queda nada claro, no.

viernes 14 de octubre de 2011

La amistad ni se compra, ni se vende... se regala



Un amigo debería ser para siempre...

Mucho se habla -hablamos- del 'nuevo valor' que ha adquirido 'la amistad' con la irrupción de las redes sociales, y de cómo la facilidad de conectar y hacer ¿amigos? en la red está provocando una cierta depreciación de dicho valor.

La acumulación masiva de contactos se está convirtiendo en una pandemia a escala global, que ha distorsionado la creación del tradicional 'círculo de amigos', convirtiéndola en una competición de afiliaciones, en la mayoría de los casos, sin ningún sentido.

Diferenciemos.

Tener contactos es importante. Tener amigos, mucho más.

Un amigo es, sin duda, parte del patrimonio emocional que tiene una persona, una referencia imprescindible y solidaria para los buenos y los malos momentos...

Un contacto es, por contra, simplemente eso, un contacto. Una puerta a la que llamar en un momento puntual y que puede servirnos -o no- como apoyo para una determinada cuestión.

Y, llegados a este punto, cabría añadir un punto más a esta reflexión sobre la amistad: las marcas ni tienen amigos, ni tienen contactos... Las marcas lo único que deberían tener es clientes y potenciales clientes.

No dejemos que las emociones, la conversación y la interacción nos confundan. La empatía generada en una relación entre una marca y su público no deja de ser más que una parte de una transacción comercial, en la que los factores emocionales, incorporados a las nuevas formas de comunicación, aportan un sesgo de ficticia humanización... y poco más.

No nos engañemos con la falsa apariencia que genera la identificación de las personas con una marca. No es amistad, ni nada que se le parezca. Es, sencillamente, 'interés'.

Del mismo modo que no hay sentimientos detrás de un logotipo -las únicas referencias sentimentales las aportan las personas que responden al mensaje de las marcas-,  no hay amistad posible detrás de esa empatía comercial. Porque, en el fondo, las marcas no quieren tener amigos, sólo quieren clientes que les compren sus productos.

Y en este proceso de generación de falsa empatía, son muchas las marcas que han confundido los roles. No es extraño ver campañas en las que la amistad se traslada a un plano de 'valor de marca' equivocado. Tratar de conseguir la vinculación emocional con el público, no puede llevarnos a caer en el error de pensar que nos casamos con él -o que se casan con nosotros-, porque en el momento que nos equivoquemos o no cumplamos sus anhelos, nos abandonarán.

Por ello, hoy quiero destacar el spot de Quilmes. Porque la conocida marca de cerveza ha sabido capturar una buena aproximación a la 'esencia emocional' de la amistad: un recorrido humorístico a través de la historia, que nos muestra cómo actúan los amigos en función de cada época pero, sobre todo, un recorrido que evidencia el trascendental papel que éstos juegan en nuestra propia historia.

Quilmes no se presenta como una marca amiga, ni mucho menos. Simplemente, relata el importante valor de la amistad, presentándose como el complemento perfecto para disfrutarla. 

Quilmes no nos quiere como amigos, sólo nos quiere vender cerveza... Como debe ser.

jueves 13 de octubre de 2011

Los publicitarios no nos sabemos vender... A los datos me remito



Desacreditar una profesión es cuestión de pura estadística...

Los estereotipos, que tradicionalmente envuelven y decoran la imagen de quienes trabajamos en la publicidad, no dejan espacio a la duda: a pesar de lo tópico y absurdo de su visión, al final, calan.

Tanto es así, que no hay mejor manera de presentar un festival publicitario que acudir a dichos tópicos, presentándolos bajo la apariencia de un profundo estudio estadístico.

Esto es lo que ha ocurrido en el Festival Internacional de Publicidad Jade 2011. Los organizadores no tuvieron mejor idea que agrupar los diferentes 'tics publicitarios', creando un vídeo recopilatorio -presuntamente humorístico- con todos ellos.

Independientemente de lo acertado/falso de los datos ofrecidos, de la veracidad/mentira de cuanto se expone, o de la exquisitez/simplicidad técnica con que se ha realizado esta presentación, me gustaría señalar que a mí, particularmente, me ha rayado un poco esa cantinela predecible que sitúa a los profesionales de la publicidad en un plano estereotipado y banal.

Siempre he reivindicado la necesidad de 'poner en valor' nuestro trabajo, de romper con los tópicos que convierten en un 'juego infantil' la difícil labor de generar valor a través de la comunicación...

Y lo reivindico -y lo seguiré haciendo-, porque creo que es la única manera de conseguir el respeto y el crédito para lo que hacemos.

Pero, lo que más me duele es comprobar que somos los propios publicitarios los que nos empeñamos en proyectarnos como lo que no somos. Una y otra vez, la capacidad creativa -que se supone, debe pecar por exceso en un certamen publicitario- se concentra en recurrir a lo 'obvio', recurriendo al estereotipo facilón y cutre, en vez de proyectar la 'verdad' sobre el trabajo y el esfuerzo que se esconde detrás de cada campaña.

Puede que a muchos les haga gracia. Incluso, puede que alguno llegue a identificar o a identificarse con alguna imagen de las que se proyectan en este vídeo... Estoy seguro.

Pero antes de echarnos a reír -una vez más-, recordemos la gracia que nos hace que un cliente -sin mostrar el más mínimo respeto o consideración por el esfuerzo que hemos realizado-, nos tumbe una campaña...

En definitiva, si quieres que los demás te respeten, debes empezar por respetarte tú mismo.

Pues eso, sigamos de risas.


miércoles 12 de octubre de 2011

'Insisto: Insiste'... (La paciencia es la madre de lo 2.0)



Insisto...

En comunicación pocas cosas, o ninguna, surgen por generación espontánea. Si estamos pensando en montarnos en el carro de lo 2.0, antes de nada deberemos armarnos de paciencia. No será la primera vez, ni la última, en la que la impaciencia de un posible cliente haya derivado en el hecho de que pase a convertirse en un cliente imposible.

¡Santa paciencia!... Una exclamación que parece se convertirá en el santo y seña de quienes tratamos de involucrarnos en el mundo de la gestión del nuevo modelo de comunicación. No hay día en el que no nos encontremos frente a frente con alguno que reclama resultados, cuando ni siquiera sabe dónde va a conseguirlos.

Y es que 'hablar de redes sociales' está tan de moda que pasa como con el fútbol: de eso todo el mundo sabe.

Todos saben que hay marcas que tienen millones de followers. Saben que hay empresas que 'venden' millones de euros por obra y gracia de internet. Saben que existen marcas relevantes que emergieron desde el anonimato y eclosionaron en las redes sociales. Saben que lo de estar ahí es fácil, porque sus hijos tienen un Tuenti y/o un Twitter... Saben muchas cosas -o, al menos, eso creen-, pero no saben -o no quieren saber- lo fundamental...

Porque, en ese compendio de sabiduría informal no viene escrito 'cuánto cuesta estar ahí'. No se valora el proceso previo, que ha hecho posible tener ese añorado ROI, ni el tiempo invertido en hacer las cosas de la forma correcta.

En definitiva, son muchos los que se obcecan en querer ver el final de la película, sin haberse tragado los preliminares.

Muchas empresas se están adentrando a ciegas en el mundo de lo 2.0. Unas por mera cuestión táctica -los demás están, yo tengo que estar-; otras porque piensan que, tal y como está todo, son ese salvavidas que les sacará del pozo; y otras -que, por suerte, empiezan a ser mayoría-, porque realmente creen en las posibilidades de la comunicación y su capacidad para generar y amplificar el valor de su marca.

A todas ellas, habría que abrirles los ojos antes de empezar. Frente a los cantos de sirena del éxito ajeno, habría que prevenirles sobre la exigencia que conlleva perseguirlo. Abordar la comunicación 2.0 no es flor de un día. El camino es largo y la perseverancia el único motor para afrontarlo.

Quienes piensen que con abrir una página o un perfil ya están en lo 2.0, se equivocan. La comunicación es todo lo que viene detrás: alimentar con contenidos, empatizar, escuchar, interactuar, conversar... en definitiva, generar valor, es la actitud diaria que nos permitirá construir nuestra imagen y nuestro valor de marca.

Y, por supuesto -y ya va siendo hora de que se sepa-, hacer esto no es ni barato, ni tampoco gratis. Ya basta de promover las iniciativas enlatadas 'de todo a cien', que lo único que buscan es tratar de 'pillar a quienes quieren creer que en las redes sociales los duros cuestan cuatro pesetas'.

Seamos serios... Las redes sociales han venido para quedarse. Enseñemos a utilizarlas. Pero vamos a hacerlo con coherencia, aplicando los necesarios criterios racionales que deben regir toda estrategia de comunicación. Y, sobre todo, poniéndo en valor (también económico) nuestra profesionalidad.

En definitiva, tanto para los profesionales de la comunicación, como para los clientes, está claro que la paciencia es la madre de lo 2.0...

Así que, insisto, si quieres triunfar, no queda otra... insiste.


lunes 10 de octubre de 2011

'Mamando impacto'... La transgresión es legal. La coherencia, fundamental



Lo de siempre... 

Parece que no hay mejor 'argumento de impacto' que poner en escena aquello que sabemos a ciencia cierta que captará la atención.

Sí, el sexo vende. Pero lo que no está tan claro es que utilizarlo sin criterio, venda bien.

El spot de hoy es uno de esos que me provocan más interrogantes que respuestas. A la pregunta de si 'mamárse un polo' es acoso, me surge otra cuestión añadida: ¿Es necesario tener que utilizar el sexo como argumento para tratar de mostrar eficacia y capacidad de respuesta jurídica?

Con la justicia hemos topado.

Es evidente que el vídeo es legítimo, que lo que comunica plantea una tesitura legal que pudiera suceder realmente -no se dónde, pero todo es posible- y que las víctimas son susceptibles de necesitar una referencia legal que les de cobertura llegado el momento... Todo eso es lícito y legal -incluso llego a pensar que comerse un polo también lo es-, pero eso no quita para que me entren serias dudas sobre la 'imagen que debe transmitir un bufete de abogados'. El rigor, la seriedad, la profesionalidad, el respeto y la ética (ya se que alguno me cuestionará esto último), son valores que deben soportar una marca que se desenvuelve en el entorno jurídico. Y lo que me 'raspa' en este spot es que dichos valores deban soportarse de manera tan burda, con la única excusa de conseguir impacto.

Muchas veces pienso que me estoy volviendo un poco carca, y que mi punto de vista sobre este tipo de iniciativas no ve más allá de lo obvio. Pero, lo cierto es que hay anuncios con mucha carga sexual que me encantan, sobre todo porque saben poner esa dosis justa de transgresión que los hace sutiles.

En resumen, que al igual que el desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento, la búsqueda del impacto no exime de la obligación de ser coherentes.


domingo 9 de octubre de 2011

Los cambios no son una cuestión de actitud, sino de decisión




Todos tenemos días buenos y días malos...

Bueno, pues hoy me ha tocado un día malo. Uno de esos en los que los colores desaparecen y la vida se torna en blanco y negro. He tenido la tentación de no escribir, porque tampoco es cuestión de castigaros con mi desazón personal. Pero, al final me he aferrado al carácter terapéutico que tiene este blog para quien os habla... y aquí estoy.

Y es que, poniendo negro sobre blanco las cosas se plasman desde otra perspectiva. Las angustias, miedos y sensaciones que giran caóticas en nuestro cerebro cuando pasamos 'un momento chungo', parece que se ordenan y adquieren un sentido.

Y espero que así sea...

Lo más probable es que el post de hoy se convierta en uno de los peores de la historia de esta bitácora. Un post sin sentido para la mayoría, pero que estoy seguro que a un servidor le ayudará a poner orden.

Desde hace un par de años, tomé la decision de estructurar mi vida personal y profesional saliéndome del carril que había tomado hace años atrás. En un intento de romper con lo excesivamente cotidiano y previsible, me sumergí en un proceso de búsqueda de 'mi propia vía'. Ahora bien, a pesar de los éxitos y los fracasos que he ido acumulando en dicho proceso, a pesar de llegar a creer que realmente estaba haciendo algo 'diferente', la visión restrospectiva me demuestra que no es así.

No reniego de lo que he conseguido, ni mucho menos. Pero me cabrea sobremanera el darme cuenta de que no he sido capaz de aplicar a mi proyecto la misma receta que recomiendo a mis clientes. Proyectar tu valor diferencial no es suficiente, si no eres capaz de convertirlo en el motor de nuevos valores.

Ser diferente significa estar en una permanente evolución, adaptarte a las circunstancias y mejorar. El problema surge cuando, inmerso en dicho proceso, la actitud se transforma en rutina y el proyecto se estanca.

El día a día nos involucra en un proceso repetitivo que termina matando el espíritu renovador que nos puso en marcha. Nos adocenamos en nuestra propia rutina, incapacitándonos para ver la necesidad de evolucionar nuestra propia realidad. Y así, la empresa se transforma en 'otra más', su valor se deprecia y, lo que es peor, nosotros nos depreciamos con ella.

Y mi proyecto fue el resultado de un sueño en un momento de desasoiego. Es el fruto de la ilusión utópica de un personaje que quería proyectar una visión diferente de la comunicación. A día de hoy, la realidad me demuestra que sigue siendo sólo eso: una ilusión proyectada con algún que otro fuego de artificio y poco más.

Pero no me rindo -no puedo hacerlo-. El camino es largo, y en ese proceso de regeneración permanente es normal 'pasar malos días'... Ahora bien, la cuestión está en saber si la 'actitud' primigenia sigue siendo lo suficientemente sólida como para afrontar un nuevo paso hacia adelante, que permita acercar la realidad a ese sueño de 'ver y hacer las cosas desde una óptica diferente y renovada'...

Y creo que sí. Que mi actitud está intacta. Pero me acabo de dar cuenta de que la clave no está en dicha actitud, sino en demostrar y demostrarme que tengo lo que hay que tener para poder hacerlo.

Las mejores ideas no son las que se tienen, sino las que se llevan a cabo.


sábado 8 de octubre de 2011

'Stay hungry, stay foolish'... Cuando cambiar el mundo se convierte en una locura maravillosa



'Esto es para los locos, los inadaptados, los rebeldes, los problemáticos... Los que van contracorriente... Los que ven las cosas de manera diferente... Para aquellos que no siguen las reglas y no tienen respeto por los establecido.

Puedes citarlos, no estar de acuerdo con ellos, ensalzarlos o satanizarlos... Pero, lo único que no puedes hacer es ignorarlos. Porque ellos cambian las cosas e impulsan a la humanidad hacia adelante.

Y mientras que algunos los ven como 'los locos', nosotros los vemos como genios...

Porque, aquellos que están tan locos como para pensar que pueden cambiar el mundo... son los que lo logran.

Piensa diferente.'

jueves 6 de octubre de 2011

Premios Blogosfera del Marketing 2011: 'Un oro para compartir'

¡Sorpresa!... Y no lo digo por decir.

Cuando me enteré que estaba nominado a los Premios Blogosfera del Marketing, organizados e impulsados por Tatum, me di por satisfecho. Había tanta calidad acumulada entre los candidatos que descarté cualquier posibilidad de acceder a ningún Premio.

Pero me equivoqué.

El jurado ha sido magnánimo con este blog y lo ha cubierto con una aureola de oro que sabe más que a gloria. Tal y como están las cosas, el hecho de que te distingan y valoren personas que tanto saben de esto del marketing, no sólo alegra sino que anima a seguir adelante.


No me extenderé. Simplemente, dar la enhorabuena a todos los compañeros premiados y no premiados que tanto, o más que yo, se merecen este oro.

Y sobre todo, agradecer la paciencia de todos y cada uno de los lectores que os acercáis hasta este rinconcito, en el que cada día trato de contar algo con el único ánimo de que sirva para informar, entretener y divertir.

¡Gracias!


miércoles 5 de octubre de 2011

'En busca de lo increíble'... Asus, Intel y Jason Mraz ponen a prueba tu creatividad



Tratar de proyectar el valor de un producto en un mercado tan competitivo como el actual no es tarea fácil. Por ello, la creatividad, puesta al servicio de la comunicación, juega un papel fundamental a la hora de conseguir captar la atención del público.

Pero más allá de la obviedad que supone evidenciar el papel creativo en la publicidad de las marcas, me gustaría hacer hincapié en una estrategia cada vez más extendida y que cede el protagonismo creativo al propio usuario. El denominado crowdsourcing, está adquiriendo fuerza como fórmula para la proyección de valor de los productos y las marcas.

La búsqueda del talento entre los usuarios se está convirtiendo en una magnífica plataforma de conversación, cuyo fruto es la creación de un formato de comunicación abierto, empático y muy viralizable.

Y como muestra, un botón: para el próximo lanzamiento de los nuevos ordenadores de la Serie N, ASUS e Intel han unido sus fuerzas con el músico Jason Mraz, el director de cine Andy Morahan y el fotógrafo Don McCullin para crear un concurso en el que participantes de 16 países ofrecerán su visión de lo increíble.

La campaña 'In search of incredible' busca la inspiración a partir de una imagen, un sonido, un momento e incluso una creación. Los participantes deberán incluir una descripción del contenido junto con la imagen o el contenido multimedia.

El cantante y ganador de Grammy, Jason Mraz, formará parte del jurado que deberá escoger el ganador del concurso. El vencedor tendrá la posibilidad de mostrar su visión de “lo increíble” y crear con Mraz una película que será presentada en enero durante los principales festivales de cine de Park City, Utah. Además, la película también será proyectada simultáneamente en Bing.

El ganador contará con la ayuda de un equipo profesional para el rodaje. El rol de Jason Mraz en la campaña mostrará su propia búsqueda de lo increíble en un viaje que le llevará desde Mulholland Drive hasta Marruecos, durante la grabación de su nuevo disco. Parte de este viaje será plasmado en unos webisodios dirigidos por el aclamado director Asif Kapadia, en los que -por ejemplo- se mostrará a Mraz visitando el Integratron en el desierto de California, una estructura diseñada en los años 50 por George Van Tassel y fundada por Howard Hughes dos décadas más tarde, que posee una acústica con unas características muy particulares. Otro de los webisodios mostrará a Mraz surfeando en Marruecos con su amigo Jesse Billauer, quien a pesar de sufrir un accidente hace algún tiempo sigue practicando este deporte.

Una gran propuesta que, a buen seguro, nos deleitará con el talento de aquellos que, a pesar de estar al otro lado de la marca, tienen mucho que contar.

¡Esto no es un anuncio! ¡Esto es una tocada de... testículos!



Anuncio explícito. Mayores de 18 años


Si la polémica sirve para salvar vidas... Bienvenida sea.

Ahora bien, si la excusa para incentivar el autodiagnóstico del cáncer de testículos se reduce a poner a la modelo Rhian Sudgen en actitud sexualmente provocativa, a uno le entran dudas sobre la efectividad del planteamiento.

Muchas veces he comentado los riesgos que entraña 'confundir el tocino con la velocidad'. En este caso, vincular una actitud sexualmente morbosa a la detección de un cáncer a mí, particularmente, me confunde.

Y es que, lo explícito del spot no sólo me genera cierto rechazo, sino que me descoloca.

Cierto es que el tópico de afirma que 'los hombres sólo pensamos en lo único (el sexo)', es un concepto muy bien arraigado y asumido por la sociedad. Pero, mucho me temo que, en este caso, lo obvio no juega a favor del objetivo de campaña. El cáncer es un tema lo suficientemente serio como para caer en el error de banalizarlo.

Palparse los testículos -al igual que las mujeres se deben palpar el pecho- como fórmula de autodiagnóstico y detección temprana de tumores es, indudablemente, un acto necesario y saludable. Pero, 'vendernos una campaña de sensibilización', poniendo como referencia a una bella fémina en clara actitud masturbatoria, no deja de ser una absurda y exagerada provocación que desvirtúa el objetivo de comunicación.

Hay que ser más serios. No podemos caer en el error de que una campaña nos toque los cojones (con perdón) de mala manera.

Digo.

martes 4 de octubre de 2011

#TTLaRioja: 'El roce hace el cariño. El cariño hace el hastag'


'Los avatares de la vida son el aderezo de nuestra memoria.  Convertirlos en el ingrediente más dulce es cuestión de proponérselo'.
(Tweet Trip La Rioja 2011)

Deja que hablen...

Así de sencilla -y de compleja- ha sido la clave que ha conducido al éxito del microevento 'Tweet Trip La Rioja 2011'. Un mérito que no es propiedad de la organización, ni del soporte, ni del vino, ni de la gastronomía, ni de la calle Laurel... sino que es fruto de la participación del público y de su conversación.

No había mejor estrategia posible. Ceder el protagonismo a las personas interesadas significaba realimentar el valor de una propuesta, basada en la creación de una experiencia personal y transferible.

El diseño de un mensaje claro y conciso, 'Una experiencia única que te hará poner los tweets en la tierra', constituyó la excusa para ir captando el interés entre los twitteros invitados. Las diferentes piezas de comunicación ahondaban en ese sentimiento, y se convertían en la espoleta que activaría la conversación. El diseño de la 'caja invitación' -cuyo envío se envolvió con unas ciertas dosis de misterio-, los vídeos -que ponían imagen a la expectativa-, los 'bombones personalizados con el avatar', el tweet gigante, etc., adquirirían valor a través de la opinión de los twitteros.

Gracias a sus comentarios, el hastag #TTLaRioja se erigió en el centro neurálgico del evento... Pero, sobre todo, se transformó en un repositorio de emociones compartidas, que servían como argumento de tracción para nuevos públicos... Tanto es así que, aún hoy -días después del evento-, la conversación continúa.

Ponentes, invitados, público asistente, twitteros participantes a través del streaming y anfitriones -ese grupo maravilloso de twitteros riojanos que acompañaron a los visitantes- han sido, sin lugar a dudas, el auténtico motor de la iniciativa... y de su éxito. Ellos, y sólo ellos, han sido la mejor demostración de cómo Twitter puede hacer realidad el sueño de convertir a La Rioja en el centro de la conversación, llevándola a ser 'trending topic' nacional.

¿Pero, cuál es el secreto del éxito?

La respuesta es mucho más sencilla de lo que pudiéramos pensar: el 'cariño'.

Sí. Aunque parezca un argumento 'poco técnico', la clave en el resultado final ha estado en la empatía generada a través de la conversación. Una empatía alimentada por el cariño con el que se gestó la propuesta y que fue correspondido con el de todos aquellos que la aceptaron y la hicieron suya.

Quienes vivieron de cerca el evento dan fe del 'buen rollo' existente, y del magnífico ambiente de compañerismo, colaboración y cordialidad que enmarcaba las distintas actividades. 
Y no podemos olvidarnos del importante papel que jugaron todos aquellos twitteros -muchos- que, por diferentes circunstancias no tuvieron posibilidad de asistir al evento, y que se volcaron en su difusión, retuiteando y emitiendo mensajes de ánimo y apoyo... Pura empatía 2.0.

El balance de resultados nos demuestra que la clave emocional es, sin lugar a dudas, la responsable de que un evento triunfe en redes sociales. Frente a las frías y necesarias estructuras que deben regir una organización de estas características -movilizar a mucha gente es un tema muy serio y exige una planificación muy estricta-, la comunicación debe orientarse desde una perspectiva diametralmente diferente. El contenido es importante -es evidente que si lo que cuentas no es interesante, no funcionará-, pero lo es más la 'forma' de compartirlo.

Tweet Trip La Rioja ha sido una buena muestra del 'poder' de la empatía. Una fuerza que mueve las redes y que cataliza el sentimiento de unos usuarios anhelantes de experiencias.

Gracias a ella, La Rioja se convirtió, por un día, en un punto de encuentro de twitteros... Pero, sobre todo, se convirtió en el centro del cariño de quienes lo disfrutaron.

¿Se podría haber hecho una campaña mejor?... 

Está claro que la respuesta -dicha con todo el cariño-, tiene que ser que 'no'.


lunes 3 de octubre de 2011

Una campaña que funciona a la velocidad del sonido



'Todo empezó con la idea de dar forma a una exposición basada enteramente en el sonido, donde los movimientos e interacciones modificaran el paisaje sonoro. La instalación sería en una zona boscosa, libre de estructuras, salvo los monolitos que marcan los puntos de interacción'.

Si hay alguien a quien debe venerar una marca es a su público. Tanto es así, que erigirle un monumento conmemorativo no sería mal asunto.

Y no pensemos que ese lugar sería un espacio de rezo, de velas y plegarias... Ni mucho menos. Ese lugar sería un punto de encuentro, un espacio abierto y sugerente que permitiera la interacción entre la marca y quienes le otorgan su valor.

La agencia Mother de Nueva York así lo ha entendido. Aplicando su creatividad al encargo de dinamizar el Virgin Mobile Free Fest, dieron forma al 'Templo del Sonido', un espacio interactivo en el que el público se convierte en la pieza clave para la creación de música.

Seis torres de sonido, provistas de sensores de movimiento, daban forma a un escenario en el que las personas 'creaban música' a través de sus gestos.

Lo que en principio parecía que iba a ser un simple experimento, terminó convirtiéndose en todo un espectáculo, en el que la participación de las personas se convertía en protagonista de la historia.

Una vez más, la experiencia nos demuestra que no hay mayor energía para una marca, que aquella que le regala su público.

Amén.

Cómo montarse un verano de película



7 riders, 1 furgoneta, 15 días, 4300 kilómetros, 416GB de imágenes… Meses de trabajo! Todo ello se convertirá en un vídeo, dividido en cuatro capítulos, que documenta la aventura del viaje, retrata a sus protagonistas y muestra su pasión por el longboard.


Está claro que las chicas son guerreras...

El próximo día 8 de octubre descubriremos la historia de un viaje inolvidable.

domingo 2 de octubre de 2011

'La marca no nace, se hace'... El valor del storytelling



Deja que te cuente.

Deja que la historia de mi vida se transforme en el reflejo de todo lo que vivimos juntos...

Deja que la emoción compartida sea el argumento que justifica y da valor a lo que soy.

Soy una marca. Pero, eso no implica que mi personalidad se dibuje en un simple logotipo, que pone nombre a lo que compras. Porque soy mucho más, soy una pequeña parte de tu vida, y mi valor se traduce en cada instante que pasamos juntos.

Tú y yo formamos parte de una historia, narrada a través de instantes cotidianos, pero extraordinarios. 

Probablemente, no seas consciente de lo que nos une, aunque sí de lo que nos separa. Soy consciente de que cuando llegue la Navidad, no estaré compartiendo mesa y mantel con tus seres más queridos, ni me enviarás una felicitación de Navidad... Lo sé.

Pero, a pesar de ello, es mucho lo que nos une.

Y es que en el fondo, tú eres la razón de mi existencia... Tú eres la razón de lo que soy.

Soy una marca, y mi historia no es mi historia... Es la que tú me das.


sábado 1 de octubre de 2011

'Cáncer': comunicando el sentido positivo de la vida



En la lucha contra el cáncer, la esperanza es una de las medicinas más potentes. Frente al desánimo, el dolor, los efectos secundarios, etc., la comunicación tiene que constituirse como referencia de ilusión y esperanza para aquellos que se encuentran inmersos en la batalla contra la enfermedad.

Hablar de futuro se convierte así en un discurso sin palabras. Un discurso rotundo e ilusionante que llegue directamente al corazón.

Mientras hay vida hay esperanza...