No desvelaré el misterio. No os contaré la resolución del spot de hoy, ni apuntaré el valor que posiciona a la marca que lo firma... Y no lo haré, porque creo que es mejor que seáis vosotros mismos los que descubráis el misterio que se esconde detrás de esta joyitapublicitaria.
Porque el anuncio de hoy es, sin lugar a dudas, una muestra evidente de que los designios creativos son inescrutables. Una evidencia de que las fronteras de la creatividad siempre tienen un horizonte superable, que permite desarrollar planteamientos sorprendentes que van más allá de lo previsible.
Y esto es lo que realmente hace grande y atractiva la profesión publicitaria. Enfrentarse a una hoja en blanco y proyectar el valor de un producto o marca de forma sugerente -sorprendiendo e impactando, gracias a buenos planteamientos que trascienden de lo obvio-, es un reto magnífico para quien lo asume.
Hoy no hablaré de calidad, ni de excelencia en la realización, ni de metáforas que envuelven de un bello imaginario lo que la ausencia de gracia convierte cotidiano... Hoy sólo me congratularé de poder trabajar en aquello que más me gusta y ensalzar el trabajo de todos aquellos que son capaces de ver donde otros no ven y regalarnos un instante de su capacidad creativa.
No me digas que te compre, ofréceme una excusa para que te quiera...
Las marcas deben dar un paso adelante e involucrarse, de forma proactiva, en la realidad de su público. Y es que, más allá de las simples acciones de marketing convencional, las estrategias deben orientarse a generar un valor trascendente que amplifique su presencia y su 'utilidad', convirtiendo a las marcas en aliadas emocionales de su público.
Y eso es lo que ha llevado a cervezas Norte a diseñar una fantástica acción 'emocional', destinada a empatizar no sólo con sus 'clientes', sino también con las parejas de éstos. Conscientes de que la habitual costumbre de los hombres consistente en 'salir a tomar unas cervezas con los amigos' causa más de un problema de pareja, los creativos decidieron encontrar una excusa perfecta que evitase -o, al menos, minimizase- dicho problema.
Y así surge la campaña 'La mejor excusa del mundo', una iniciativa que transforma la 'juerga masculina' en la excusa perfecta para generar un beneficio a la comunidad.
De forma muy simple, los creativos convierten los tapones de los botellines de cerveza en 'minutos' de trabajo social. Cada vez que un hombre consume un botellín de cerveza Norte, el tapón sirve para acumular un minuto de 'trabajo voluntario', destinado a desarrollar un proyecto comunitario.
De una forma tan simple, cervezas Norte transforma la mala imagen de la 'juerga', y la convierte en un vehículo emocional, de alto valor añadido y con una utilidad más que palpable. Tanto es así que la marca crea un espacio on line en el que se recopilan los diferentes proyectos sociales desarrollados, de forma que usuarios y usuarias pueden controlar los efectos de las noches de desenfreno masculino.
Una interesante fórmula, que permite 'dar la vuelta a la tortilla' a tan discutible hábito, de forma divertida y práctica.
Tanto, que podemos señalar que la marca trasciende de su propio rol y se convierte en 'aliada' de su público.
Nunca una juerga había dado para tanto... y tan bueno.
Adaptarse a las circunstancias, sacar el máximo partido a la tecnología y sorprender...
Estas son las tres premisas que confluyen en la genial campaña de la red de librerías Ghandi en Méjico. Con el objetivo de incitar a la lectura, los responsables creativos tomaron como base un hecho muy relevante en la capital mejicana: a la hora punta, los coches permanecen en los atascos durante un período medio de dos horas, circunstancia que provoca que la audiencia de radio aumente en un 35%...
Dada la situación, parece obvio que planificar una campaña en ese momento es muy rentable. Ahora bien, lo importante es conseguir impactar lo suficiente de manera que el mensaje cale en la audiencia.
En el caso de esta campaña de la cadena de librerías, la estrategia se centraba en incitar a la lectura a un público bastante desacostumbrado a esta práctica. Y para fijar bien el planteamiento creativo, nada mejor que dar forma a un anuncio radiofónico que pudiera leerse.
Utilizando la tecnología RDS-responsable de que en el dial digital de las radios de los vehículos aparezca inscrito en nombre de la cadena-, los creativos desarrollaron un sistema mediante el cual el mensaje de la cuña no se escucha, sino que se lee.
Es evidente que el efecto sorprende, transformando la habitual cuña en una acción más que memorable. Un ejemplo más de buen desarrollo creativo, obra de la agencia Ogilvy Méjico.
De bien nacido es ser agradecido... Y con 2.000.000 millones de fans en facebook, el agradecimiento se torna, además de multitudinario, obligado.
Mango así lo ha entendido. Alcanzar una cota de seguidores tan alta, bien merece la pena dedicarles una acción especial. Un reconocimiento cuidado y generoso, que refuerce su posicionamiento como marca de referencia y permita reforzar los vínculos de diálogo y emoción inherentes a toda acción de comunicación 2.0.
Podríamos hablar de cuál ha sido la estrategia que ha llevado a la conocida marca de ropa a alcanzar este magnífico resultado, pero creo que es mucho más interesante valorar el hecho en sí del agradecimiento.
Porque si es muy difícil alcanzar el éxito, mucho más difícil es mantenerlo una vez que se ha conseguido. Tener una corriente favorable de dos millones de fans puede llevar a una marca a perder el rumbo, a dejarse llevar por la algarabía del triunfo y abandonar la senda de la empatía y la conversación.
Lógicamente, con semejante volumen de interlocutores la personalización del contacto se complica. Ser capaces de mantener una conversación, tú a tú, con tantas personas al otro lado del muro es casi una misión imposible. Por este motivo, los mensajes derivan hacia una estrategia más global, que identifique y proyecte aquellos valores emocionales de la marca que son compartidos por una gran mayoría de sus usuarios...
No pensemos que se trata de una pérdida en la capacidad de diálogo, sino en una reorganización del proceso de comunicación. Los community managers de las marcas 'grandes' se enfrentan al reto de no perder la 'cercanía', y eso significa readaptar sus estrategias para ajustar los mensajes en función de los diferentes 'nichos' de interlocutores, sin que ello signifique perder su capacidad de generar empatía. Y para lograrlo, juega un papel fundamental la escucha y la monitorización de la conversación. Los datos tienen ahora más valor, si cabe. El feedback del fan nos marca su situación en la escala emocional que le vincula con la marca, y la comunicación adquiere así un valor relevante a la hora de referenciar dicha emoción.
Y Mango así lo ha visto. Por eso, la acción de agradecimiento no se dirige solamente a quienes le han apoyado hasta el momento, sino que se convierte en la mejor invitación para quienes todavía no se han decidido por apretar el botón de 'me gusta'...
No olvidemos que es más fácil acercarse a alguien que valora y aprecia a sus amigos, que hacerlo con quien sólo muestra su ego y vanidad.
No hay mayor verdad que la de ser uno mismo ante los demás...
Cuando en comunicación 2.0 se habla de reputación, de relevancia, de presencia, de imagen, de identidad... parece que el cuento ha cambiado sustancialmente con respecto a los estándares de la comunicación tradicional. El inmenso campo de autopromoción que se abre ante nosotros es sin lugar a dudas, un salto muy importante para la proyección de identidad, y a simple vista nos engaña con un aparente cambio de valores.
Pero no es así. La génesis sobre la que se gesta la proyección de la imagen individual sigue siendo la misma. Y es que, aunque la identidad se vista de megas, identidad se queda.
Lo mismo ocurre si atendemos a la imagen e identidad de las marcas: el horizonte se amplía, los canales facilitan el acceso a nichos de público, pero la esencia fundamental del valor de marca prevalece.
Ayer comentaba la excesiva trascendencia que se le está dando al aprendizaje de las nuevas herramientas de comunicación. Parece que hemos entrado en una fase de histriónico frenesí por aprender el manejo de los códigos que rigen las redes sociales. Las aulas se llenan de personas interesadas en abrirse perfiles -muchas de ellas porque sienten que si no lo hacen se convertirán en frikis anclados en el pasado-, que tratan de desentrañar los oscuros misterios que se encierran en el proceso de abrir su espacio personal en Twitter o Facebook.
No niego que esto es muy importante. Saber conducir antes de salir a la carretera no sólo es necesario, sino muy recomendable -tanto por nuestra propia seguridad, como por la de todos los demás-. Pero, del mismo modo que debemos aprender a cambiar de marchas, o embragar, o frenar... resulta muchísimo más trascendental saber a dónde vamos antes de arrancar el coche.
La educación mecanizada y estandarizada que nos enseña a comprender los códigos de circulación en las redes sociales está muy bien. Es cómoda y ahorra tiempo a quienes la reciben. Pero quedarse ahí, y no ser capaces de proyectar la utilidad que para cada individuo tiene el soporte, la transforma en un proceso estéril en la mayor parte de las ocasiones.
Y no estamos hablando de algo intrascendente. El hecho de abrir un perfil es un acto de responsabilidad del que muchas personas no son conscientes. Muchos piensan que las redes son un juego, un entretenimiento banal e inofensivo, que no tiene mayor repercusión... y se equivocan.
Desde el mismo momento que nos damos de alta en un perfil, comenzamos a escribir las primeras palabras de una parte de nuestra propia historia. Dar el paso a este nuevo espacio de relación, significa que empezamos a proyectar los rasgos que nos definirán ante una inmensidad de interlocutores.
De esta forma, el hecho de saber dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos se convierte en el mejor manual de buenas prácticas para la gestión de nuestra identidad. Es cierto que todos podemos equivocarnos y que la red tiende a perdonar los errores de novato... Pero, no es menos cierto que internet tiene memoria, y nunca se sabe qué oscura intención se esconde en alguien que recupera errores del pasado, con el único objetivo de atacar nuestra identidad o la de una marca.
Por ello, la educación técnica no empieza por abrir una cuenta de correo que nos de acceso a un perfil social. El primer paso en todo proceso formativo debería centrarse en mentalizar a los alumnos en torno a la trascendencia que puede tener tomar la decisión de abordar un perfil.
Las redes sociales han dejado de ser un juego. Con el paso del tiempo están adquiriendo un nuevo rol, que va más allá de lo banal, y afecta directamente a nuestra realidad, tanto personal, como profesional.
Y la mejor manera de afrontar esa responsabilidad es, en primer lugar, encontrar nuestra verdad. Esa verdad que nos define realmente, que nos marca el rumbo vital y nos otorga la libertad de poder interactuar sin ataduras, sin mentiras, sin disfraces.
La verdad, la de cada uno, es el principal argumento que escribirá las páginas de nuestro cuaderno de bitácora. Una verdad sobre la que deberemos plantear nuestro objetivos vitales y profesionales, y que deberá mostrar nuestra cara real ante los demás. Somos responsables únicos de que la imagen proyectada se transforme en la clave de nuestra reputación (buena o mala) ante los demás.
La experiencia nos enseña que 'ser uno mismo nos ahorra el doloroso proceso de tener que justificarnos y excusarnos posteriormente'. Así que ser fieles a nuestra verdad se transforma en la mejor estrategia a seguir...
Y es que la verdad - a diferencia de la mentira- nos hará libres, pero, sobre todo,nos aportará la reputación necesaria para seguir siéndolo.
“Oração”se ha convertido en toda una explosión viral, que premia un increíble plano secuencia de audio y vídeo en una producción de bajo presupuesto, creada y dirigida por el realizador Vinícius Nisi...
Posiblemente, este videoclip del grupo brasileño 'Banda Mais Bonita da Cidade' termine convirtiéndose en uno de los fenómenos virales de este año. En tan sólo tres días, la amorosa canción se ha extendido por la red como la pólvora, destapando el tarro de las esencias musicales de la primavera carioca.
Independientemente de la calidad de la canción -a mi personalmente, me gusta-, lo más destacable es el enorme impacto generado por la impecable realización del videoclip. Calidad a raudales que ha servido para llegar al corazón de un público, ansioso por valorar aquellas propuestas que realmente merecen la pena.
Una vez más, las redes nos vuelven a dar una lección magistral de cómo hay que entender la creación de contenidos. El cuidado cada detalle, la recreación de imaginarios adecuados a la mentalidad de un público inteligente-que busca experiencias y emociones como argumento generador de empatía con las marcas-, la incorporación de guiños 'sociales', destinados a la consolidación de un espíritu de 'tribu' y, sobre todo, la construcción de un continente y un contenido de calidad, se erigen como las claves para desarrollar una propuesta con capacidad viral.
Atrás va quedando esa tendencia a la promoción de subproductos, basados en el impacto vacío y absurdo, cuya capacidad viral era directamente proporcional a su memorabilidad: tan rápido llegaban como se olvidaban.
Por suerte, parece que la historia está cambiando. Los contenidos de calidad se van imponiendo, y la inteligencia del público obliga a las marcas, a los creativos y a todos aquellos que traten de ser relevantes, a tratar de ascender en su nivel de exigencia intelectual en sus propuestas.
Poco a poco, las aguas vuelven a su cauce, y la red comienza a llenarse de 'contenidos' que, además de ser impactantes, merece la pena 'recordar'. Fuente
Paul es un artista urbano que se gana la vida haciendo música con una silla. Desde hace siete años, levanta el telón de su particular escenario en la salida principal de una estación de metro, tratando de alegrar la vida de los transeúntes con los acordes que surgen con su golpeo sobre una silla de madera.
Probablemente, la historia de Paul era una más de las miles de historias anónimas con las que nos cruzamos a diario por la calle... Y así era, hasta queIkea convirtió 'su arte' en la excusa perfecta para dar a conocer su oferta de sillas de diseño.
La peculiar habilidad de este artista urbano sirvió de inspiradora revelación a los creativos de Ikea, que transformaron una anécdota en la base para construir toda una historia. De esta forma, de la noche a la mañana, el anónimo Paul pasó a convertirse en protagonista de una campaña especialmente dirigida a redes sociales, destinada a difundir las bondades de los diferentes modelos de sillas expuestos en las tiendas de Ikea.
La mecánica era muy sencilla: cada día, el artista testaría un modelo de silla, percutiendo sobre ella y definiendo el estilo musical para el que mejor se ajuste. Posteriormente, los vídeos de la prueba y los comentarios del 'artista' se subirían al perfil de Facebook para que fuesen conocidos por todos.
Los resultados no se hicieron esperar. El fuerte incremento de seguidores (+70%) demuestran la eficacia de la idea. Pero, más allá de lo evidente de los datos, lo que realmente es importante es que Ikea nos demuestra, una vez más, el enorme valor que tiene la creación de contenido a la hora de promover la imagen de un producto. Ser capaces de desarrollar un storytelling atractivo, memorable y creíble, contribuye a que el público se identifique con los valores de la marca y los asuma como propios, lo que implica un trascendental acercamiento a una actitud positiva de compra.
Está claro que, hoy en día, si queremos vender, NO debemos dejarnos de historias.
Si conoces la mecánica de Twitter, la respuesta es sencilla: sirve para reducir la extensión de un enlace, de forma que nos permite ajustarlo al formato de los 140 caracteres... Hasta ahí, todo correcto.
Ahora bien, la conocida marca de supermercados Carrefour -de la mano de la agencia F/Nazca- ha lanzado una original iniciativa en Brasil, destinada a colaborar con la Organizacióin de Cruz Roja en el país sudamericano. Para ello, han optado por utilizar el 'acortador de url's' como traductor de la solidaridad de los internautas brasileños, otorgándole un nuevo valor y enmarcándolo dentro de una estrategia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
La idea es sencilla: la empresa Carrefour lanza un nuevo site en el que se incorpora el acortador. Cuando el usuario introduce el link que quiere abreviar, la herramienta no sólo hace lo previsible sino que, además, traduce el número de caracteres abreviados a gramos de alimentos. Cada caracter reducido se transforma en un gramo de comida, destinado a los almacenes de Cruz Roja Brasil.
Una forma sencilla y útil de llegar al público, que convierte el hecho mecánico de acortar un enlace, en una forma de compartir una actitud solidaria de forma efectiva.
Es evidente que la RSC se está erigiendo como una de las fórmulas más atractivas de generar imagen de marca. A pesar de que la 'rentabilización' de los argumentos solidarios por parte de las empresas, es un camino que ha sido tradicionalmente bastante discutido -al ponerse en cuestión la moralidad de generar ventas con la excusa de la responsabilidad social-, actualmente esas reticencias se han ido minimizando.
Y es que, es mucho más productivo para la sociedad que una empresa decida 'invertir en imagen de marca' al amparo de una estrategia de RSC, antes que apostar por una campaña pura y dura de comunicación de producto, dado que el ROI no sólo repercute en las ventas sino que también se traduce en un beneficio social.
En un momento en el que tanto hablamos de cercanía con el público, de responsabilidad y de imagen, creo que resulta más que evidente que la RSC es una magnífica manera de conseguir los objetivos de empresa y, al mismo tiempo generar una complicidad con el público... Una complicidad que permite, si no cambiar el mundo, al menos mejorarlo un poquito.
'Estamos superando la fase de activismo pasivo, facilón e intrascendente, basado en hacer click en el 'me gusta' de turno, y nos hemos lanzado a manifestar nuestra rebeldía contra la injusticia de forma activa y real... De verdad.'
Alguien -mucha gente- ha hecho 'click', y las calles se llenan de 'activistas' que reclaman su derecho a mostrar su disconformidad.
Alguien ha apretado el botón de 'no me gusta lo que está pasando' y ha decidido hacer 'click' en su forma de expresarse, trascendiendo del 'activismo de pantalla', para convertirlo en una realidad palpable.
Alguien, muchos, hemos hecho 'click' en nuestra forma de enfrentarnos a la realidad de nuestras vidas... Y ya era hora.
Pero, más allá de los efectos colaterales de una 'acampada de opiniones disconformes', lo que está ocurriendo es la consecuencia lógica de un cambio de paradigma, que supera los límites de un proceso de comunicación y nos traslada a un nuevo escenario vital.
La red ha dado voz a los que, hasta ahora, habían estado mudos porque no disponían de altavoz. Internet está transformando el papel de los actores en el proceso de diálogo, otorgándoles un nuevo rol. La ceguera de la clase política -cuya endogamia no les permite ver más allá de su ombligo-, les ha llevado a darse de bruces contra una nueva realidad: la opinión ya no viene marcada con una X en la papeleta de voto... Ahora, la opinión circula libre por la red. Una opinión que es constante, relevante y empática.
Las marcas -siempre atentas a las tendencias- hace tiempo que lo vieron venir y comenzaron a adecuarse a esta nueva forma de interactuar con el público. Escuchar, valorar las opiniones, generar conversación, promover experiencias, apelar a las emociones, dar respuesta a las necesidades... son algunas de las fórmulas aplicadas para no perder el tren del 'contacto' y aproximar las distancias con los interlocutores.
Y en ese proceso, las marcas -siempre atentas a los intereses que mueven a su público-, se dieron cuenta de que todo lo que acontece en la red repercute directamente fuera de ella. La irrealidad de pensar que hay dos mundos (el off y el on), ha provocado que permaneciésemos aferrados al error durante mucho tiempo. El frikismo de creer que lo que ocurre en internet sólo afecta a unos pocos, ha derivado en la aplicación de estrategias que despreciaban lo digital... Craso error.
A día de hoy, que los partidos se sorprendan con lo que está pasando, es una muestra de la endogamia de sus estrategias 2.0. Obsesionados con la captación de votos 'por defecto', han evitado incorporar las herramientas que ofrece la comunicación 2.0 en sus estrategias. Su apuesta por unos planteamientos meramente 'presenciales', destinados en la mayoría de las ocasiones a 'cubrir el expediente', no les han permitido aprovechar el inmenso potencial que ofrece la red.
Empeñados en mantener una actitud endogámica, de contacto controlado y de difusión de mensaje unidireccional, no han sabido ver la auténtica realidad que se estaba moviendo en la red. Y, si lo han visto, no han sido capaces de afrontarla y asumirla.
Pero, alguien -mucha gente- ha hecho 'click', y las calles se han llenado de 'activistas' que reclaman su derecho a mostrar su disconformidad. Personas que muestran su hastío ante una clase política obsesionada por 'vender su libro'. Personas que sienten la necesidad de encontrar un interlocutor que tome en su consideración sus opiniones y anhelos, y los incorpore a su argumentario... Personas que entienden que el 'verdadero libro debe estar escrito por el mayor número de coautores posible'. Personas que, sin saberlo, están dando forma a una nueva ideología, mucho más abierta, más conversadora, más 'social.
Pero no caigamos en un nuevo error, creyendo que internet es el responsable de todo lo que ocurre. Ni mucho menos. Ese click trascendental que ha removido las conciencias, que ha activado las pasiones, que ha abierto el grifo de la 'revolución pacífica', no se ha producido en la red...
El verdadero click se ha producido en los corazones de todos y cada uno de quienes decidieron que 'aquello de lo que tanto se quejaban' debía trasladarse a la calle, hacerse trascendente y evidente de una forma 'activa'.
El verdadero click es el que hizo que todos se levantasen de sus sillones y abandonasen el activismo pasivo, fácilón e intrascendente, y lo transformasen en una actitud participativa y compartida.
Porque, por fin, alguien hizo click y se dió cuenta de que, si queremos cambiar las cosas, no nos queda más remedio que pasar a la acción...
Hay instantes que cambian el rumbo de nuestras vidas...
Hoy celebramos en Día Mundial de Internet (Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información) y, al igual que en el resto de fechas que gozan del privilegio de ser significadas en el calendario mundial, parece obligado referirse a ellas y sumarse a la fiesta...
Aunque puedo aseguraros que hoy esta referencia la hago por convencimiento propio.
Y es que internet parece que nos ha cambiado la vida. Probablemente, muchos de nosotros todavía no sepamos cuánto, pero es indudable que su repercusión nos está afectado.
Mirando a nuestro pasado inmediato, y recopilando el enorme bagage de experiencias vividas como consecuencia de la utilización de la red, descubrimos que nuestra forma de interactuar con el entorno ha cambiado sustancialmente y, sobre todo, se ha enriquecido de manera muy notable.
Somos más libres. Una afirmación que puede resultar en exceso categórica, pero que es una realidad demostrable.
Internet nos aporta un nuevo concepto de libertad basado en la oportunidad de elegir. Podemos acceder a espacios hasta hace poco inimaginables, en los que poder aprender, compartir y relacionarnos. Gracias a la red, disponemos de herramientas que nos permiten construir nuestra identidad de forma global, adquiriendo presencia en espacios hasta ahora inimaginables. Disponemos de la libertad de 'buscar y encontrar' nuevos contactos, que con la debida dedicación pueden, incluso, convertirse en parte de nuestro imprescindible grupo de amistades. Podemos -si queremos- desarrollar nuestra faceta creativa, aprovechando el potencial de las innumerables herramientas que nos ofrece la tecnología... Queremos -y podemos- opinar e influir en la escala de decisión política y social, poniendo en valor nuestro pensamiento individual... Y qué decir del enorme cambio de paradigma que internet ha supuesto para las empresas y su relación con los consumidores... Es cierto, hoy tenemos la oportunidad de ser más libres.
Pero no quiero aburriros con una retahíla de bondades y virtudes de la red. La reflexión que quiero compartir -y que creo que hoy es un día magnífico para hacerlo-, gira en torno al 'uso que podemos y debemos hacer de esa nueva libertad'.
Ser, y sentirse, libres es algo maravilloso. Frente a la alienación innata que identifica a una sociedad tremendamente acomodada, el sentimiento de libertad es un soplo de aire fresco que oxigena nuestras neuronas y nos abre la posibilidad de revelarnos ante el hastío. Las nuevas capacidades de expresión individual que nos aporta internet se convierten en esa oportunidad para acabar con las actitudes pasivas, que nos han terminado convirtiendo en zombies acomodados que se mueven por la senda de lo previsible.
Ahora tenemos la oportunidad de ser libres. No sólo de sentirnos.
Hoy hay, o había -antes de que fuesen desalojadas violentamente- un montón de personas acampadas en la Puerta del Sol de Madrid. Lo que podría parecer una simple algarada juvenil, es un síntoma de los efectos de la nueva libertad. Unos jóvenes que se organizan a través de las redes, poniendo en común sus inquietudes individuales y transformándolas en un sentimiento colectivo que les une y les identifica... Pero, lo más importante, es que han decidido ser libres, y no sólo parecerlo. Han optado por levantarse del sofá, apartarse de la pantalla del ordenador y pasar a la acción.
Lo destacable es que ese grupo de personas han superado la fase de activismo pasivo, fácilón e intrascendente, basado en hacer clic en el 'me gusta' de turno, y han apostado por manifestar su rebeldía de forma activa y real... De verdad.
Independientemente de sus objetivos políticos y sociales, lo verdaderamente importante es que han sido capaces de entender su libertad de la única manera posible: ejerciéndola. Tanto es así, que no sería extraño que los acontecimientos que hoy se están sucediendo en Madrid puedieran derivar en el surgimiento de un Mayo del 68 digital. Una nueva revolución social surgida desde la red (una especie de bottom up sociopolítico) que remueva las conciencias y nos sitúe en un nuevo plano político y social. Puede ser una utopía pensar algo así, pero la libertad bien entendida debe servir para cambiar las cosas cuando algo no funciona para una gran mayoría... Podría ser.
En definitiva, internet no ha cambiado todavía nuestras vidas. Internet nos ofrece la oportunidad de hacerlo... o no.
De nosotros (de todos y cada uno) depende que así sea. Feliz Día de Internet.
Celebrar los 125 años de historia -y éxitos- de una marca ya es un hito que, sin duda, merece ser destacado...
Así lo han hecho los responsables deCocaCola que, ni cortos ni perezosos, se han lanzado a 'tunear' la fachada de su sede en Atlanta con unos inmensos paneles de proyección, convirtiéndola en un impresionante torre de luz... y mensaje.
Pero, más allá del hecho anecdótico que supone un megamontaje de estas características, el aniversario de la 'marca de la felicidad' es una buena excusa para reflexionar sobre el valor de la constancia, la estrategia y la buena praxis a la hora de construir una imagen de marca potente y empática.
Porque lo conseguido por CocaCola es, sin lugar a dudas, una de las mejores referencias a la hora de poner en valor el potencial que tiene el MARKETING -de verdad y con mayúsculas- para la proyección de la imagen de una marca.
Con una trayectoria impecable -que se traduce en más de un siglo de trabajo destinado a la creación de un imaginario de emociones dirigidas al corazón del público-, CocaCola es hoy símbolo que ha superado la barrera de lo comercial, transformándose en una seña de identidad, en expresión de un estilo de vida vinculado al buen rollo, la empatía y la socialización.
La bebida que encendió la 'chispa de la vida' y nos transportó a un mundo de optimismo, amigos, familia, deporte, solidaridad... y que luego ha sido capaz de evolucionar e implementar su 'fórmula de comunicación' a escala global -derivando las emociones del público hacia el valor profundo y aspiracional de 'la felicidad'-, es la principal responsable de la evolución de los estándares clásicos de creación de marca, abriendo el camino hacia un modelo de comunicación emocional, mucho más complejo y, también, más apasionante.
Un modelo que pone de manifiesto la inteligencia -y la osadía- de aquellos que apostaron por la posibilidad de vender un producto en base a la generación de intangibles emocionales, en una época en la que la publicidad se centraba exclusivamente en aspectos -cualitativos y cuantitativos- estrictamente vinculados al producto. Profesionales del marketing que fueron los primeros colonos que se atrevieron a adentrarse en el mundo de las emociones, en tratar de establecer una primigenia conversación con el corazón de sus clientes.
Apuesta arriesgada, pero que se ha demostrado muy eficaz. Tanto, que hoy es incomprensible pensar en la construcción de una imagen solvente de marca, sin atender a dichos factores emocionales.
Está claro que el secreto mejor guardado de CocaCola no es la fórmula de su composición, sino la estrategia que hace que su mensaje nos llegue al corazón.
• Permite ofrecer un miniconcierto en cualquier lugar del mundo de formagratuita, con el único requisito técnico de tener una conexión a Internet. • Su estreno mundial tuvo lugar el pasado 12 de mayo con una maratón deminiconciertos desde diversas ciudades. • Es parte del proyecto 365diasdefestivales.
La plataforma 365diasdefestivales, pionera en España en conectar a los artistas con sus fans a través de miniconciertos en directo, presenta Y.O.M. (YourOwnMiniconcert), una herramienta digital ideada específicamente para reforzar el objetivo de la plataforma de ayudar a todos los grupos a promocionar su música en directo, sin importar el lugar del mundo en donde se encuentren, a través de sus ya conocidos miniconciertosintimistasonline.
Con Y.O.M., cualquier grupo del mundo que lo desee podrá convertir el lugar queelija en una potencial sala de conciertos e invitar allí no sólo a sus fans, sino también al resto del mundo a disfrutar en directo de su música. Se trata de una revolución de los conceptos "festival", "escenario" y "concierto", que ofrece a los artistas una poderosa arma de promoción para compartir y promocionar su talento en directo desde donde estén y con el resto del mundo.
Probar la herramienta y hacer un miniconcierto es totalmente gratuito. Para hacerlo, el único requisito es tener una conexión a Internet y estar registrado. La aplicación, además, permite también a los grupos ofrecer su espectáculo en paralelo y en directo a través de su perfil de Facebook.
El nombre de Y.O.M. se inspira en la terminación YomKipur, una celebración que hace referencia a la reconciliación. Así lo explica NickoNogués, fundador y C.E.O de 365ddf:
"Todos sabemos que debido a Internet, el mundo de la música ya nunca másserá el que era, pero no todos entienden ese cambio y esa relación, que desde nuestro punto de vista, tiene más pros que contras. 365diasdefestivales nació con el objetivo de conectar durante todo el año y de manera gratuita y legal, a los artistas con susfans a través de miniconciertos en directo. Con YOM damos un paso más, aportando nuestro granito de arena a esa reconciliación entre el binomio música e Internet, facilitando a los grupos para que puedan mostrar su talento en directo, ofreciendo un contenido musical de calidad a los fans, y en definitiva, democratizando aún más la música y la posibilidad de compartirla cuando se quiera y desde cualquier lugar del mundo".
El estreno oficial de Y.O.M. tuvo lugar el día 12 de mayo con una maratón deminiconciertos en directo, con distintos grupos de distintos estilos musicales que tocaron desde distintas ciudades del mundo. Un evento inédito y muy notorio en el que participó un cartel de lujo: Zahara, Igloo, Eme DJ y Magnética desde España y otros dos grupos internacionales desde sus respectivos países.
Este evento digital sin precedentes empezó a las 10.30 de la mañana y terminó a las 12.00 de la noche (hora española). Las horas de las actuaciones las comunican los propios grupos desde sus perfiles de Facebook, y también 365ddf a través de sus redes sociales."Como soñamos desde el principio, queremos que a partir de ese día, cualquiera que entre en 365ddf se pueda encontrar en cualquier momento con un poco de buena música en directo y montarse su propio minifestival", señala Nogués.
Nada pasa porque sí... Siempre hay una razón que subyace a toda circunstancia en esta vida... Siempre.
Las casualidades existen, pero ahondando en la forma en cómo se producen descubriremos la existencia de una mecánica que las desencadena. La cuestión -si queremos aprovechar y rentabilizar su potencial- está en descubrir esa fórmula determinante que nos permita conocer y controlar la situación.
En el mundo de la comunicación ocurre lo mismo. El desconocimiento en torno a las razones que mueven los hilos de todo proceso de emisión y recepción de un mensaje, suele derivar en la adopción de posturas basadas en la desconfianza.
Una desconfianza alimentada, en muchas ocasiones, por la aparición interesada de discursos oportunistas cuyo único argumento es la proyección de prejuicios.
Unos prejuicios que sólo sirven para alimentar el miedo, transformándolo en el terreno abonado para que una nueva saga de agoreros y exorcistas florezcan y hagan su agosto.
Con la irrupción del fenómeno de los social media pasa algo similar. El miedo a lo desconocido nos atenaza y no nos deja ver más allá de lo obvio y lo tópico. Nuestra ignorancia nos sumerge en el demoníaco -y fácil- discurso de estos nuevos mesías, que únicamente ven el lado oscuro y que nos conducen a una irrevocable pérdida de oportunidades.
Por este motivo, sigue siendo fundamental 'educar' y 'evangelizar' sobre las nuevos modelos de comunicación. Hay que trabajar de forma constante para iluminar el entorno, haciendo visibles y comprensibles los procesos, las oportunidades, los sistemas de gestión de la conversación. Porque, sólo a través de la formación haremos posible que, tanto marcas como personas, puedan 'elegir con libertad' su camino a seguir.
Es un hecho demostrado que la educación aporta valores que dan lugar a nuevas formas de percibir el mundo que nos rodea. Recuperemos, por un momento, la visión del mundo que tenían nuestros ancestros, cuando creían que el mundo se acababa en un horizonte finito. Pensemos en el miedo que atenazaba su razón cuando daban por hecho que sus barcos podían caer al vacío por esa catarata apocalíptica... Y no nos riamos de su ignorancia, porque hoy, en pleno siglo XXI, seguimos igual de temerosos e igual de irracionales ante aquello que desconocemos.
Encendamos la luz. Iluminemos el camino hacia la comunicación 2.0... Porque las redes no las carga el diablo, pero la ignorancia sí.
La campaña de lanzamiento del nuevo Audi A1 -obra y gracia del realizador Sam Brown- es, sin lugar a dudas, una magnífica muestra de talento artístico, creatividad y excelencia profesional.
Admirar este spot supone adentrarnos en un mundo de sensualidad visual, sólo comparable al deleite de admirar una obra pictórica. La cuidada combinación de elementos audiovisuales y la utilización magistral de recursos técnicos, dan forma a un conjunto equilibrado de impactos que seducen al espectador, y lo acompañan a lo largo de un discurso, cuya belleza supera, incluso, la del propio vehículo.
El arte es una forma de comunicación, eso es un hecho. Y, en ocasiones, la comunicación puede llegar a convertirse en un arte.
Ahora bien, para conseguirlo no sólo hace falta técnica, sino también unas grandes dosis de talento... Y ese es un privilegio que está al alcance de muy pocos.
Independientemente de su calidad, de su acierto, de su moralidad o inmoralidad, de su oportunismo, o de su valor evangelizador para la seguridad en carretera... no me he resistido a acercaros esta ¿campaña?, porque creo que es una buena muestra de cómo la realidad puede ser una fuente inagotable de ideas para la creatividad publicitaria.
Otra cosa cómo los creativos 'gestionen' dichas ideas.
En el caso que hoy nos ocupa a mí, particularmente, me da la sensación de que se han pasado de frenada cuatro pueblos... ¿Qué opináis?.
Las marcas responden más que nunca. Esa es la clave y el objetivo de un proceso bien entendido de comunicación con el cliente. Dar satisfacción a las necesidades de los usuarios no sólo es una obligación comercial, sino también una fórmula de dinamización de la imagen de marca.
Que el producto sea bueno, y que llegue en óptimas condiciones al público, es algo que se da por supuesto. Tanto es así, que resulta un dato irrelevante a la hora de obtener posicionamiento diferencial: cuando se juega en la liga de campeones, todos los equipos son excelentes.
Ahora bien, las marcas deben diferenciarse, sí o sí, para conseguir la atención del respetable. Y, para ello, la satisfacción del cliente trasciende más allá del mero valor cualitativo del producto, adentrándose en un plano mucho más íntimo y muy vinculado a la faceta emocional.
De esta forma, las marcas deben transformarse en auténticos sastres, que dibujan los patrones de un 'traje a medida', destinado a proveer de una cobertura atractiva y emocionante para su público.
La segmentación traza la talla del modelo, pero la demanda de experiencias del usuario será la que nos marque el tipo de tela sobre el que confeccionar. Se establece así un nuevo mercado, en el que la oferta y la demanda se establecen en base a las percepciones recíprocas, emanadas del diálogo entre marca y usuario.
La conversación ya no debe satisfacer las necesidades comerciales de sus clientes, sino que se convierte en el mejor garante para cumplimentar sus necesidades emocionales.
Que por primera vez en su historia, Google Chrome apueste por publicitarse en televisión puede ser noticia... Pero, lo que realmente me parece destacable es el fondo que ha elegido para hacerlo.
Un fondo que trasciende de los aspectos puramente técnicos y apuesta por incidir en los factores emocionales derivados de la adecuada utilización de la tecnología. Suelo 'insistir' hasta la saciedad que la comunicación tiene corazón... Pues bien, la campaña de Google es comunicación en estado puro.
Actualmente, hablar de contenidos significa ahondar en la génesis sobre la que se sujeta la comunicación de marcas y personas en la red. Aportar valor, a través de todo aquello que incorporamos en juestros perfiles, implica desarrollar argumentos novedosos y relevantes, que interesen y permitan la creación de vínculos emocionales e intelectuales con aquellas personas con las que tenemos intereses comunes. Este es el camino para encontrar la utilidad a lo 2.0.
De este modo, el primer paso para poder disfrutar plenamente del nuevo canal de comunicación es encontrar el 'sentido' a nuestra presencia on line. Eso no implica que tengamos que ser trascendentes frente a los demás -tomando la trascendencia desde una perspectiva puramente cuantitativa-, ni mucho menos. Lo que es importante es que ese 'sentido' que le damos a nuestra faceta on line sea trascendente, en primer lugar, para nuestra propia vida y, por ende, para aquellos -poco o muchos- con los que queremos comunicar.
Estar a gusto con lo que hacemos se convierte así en la seña de identidad que nos identifica... De nada sirve tratar de argumentar lustrosamente nuestra identidad digital con planteamientos artificiales, porque el primer paso para una correcta expresión de nuestra personalidad pasa por exponernos con la mayor objetividad posible.
No olvidemos que las apariencias engañan, los hechos no.
De este modo, por los contenidos que aportamos nos conocerán. Pequeños aportes que manifiestan nuestros intereses, nuestras opiniones, nuestros gustos, nuestras inquietudes y nuestras capacidades. Poco a poco, los contenidos irán definiendo ese valor que nos convertirá en importantes para los demás.
Por eso, cuando veo los spots de Google Chrome, lo que más me llama la atención es ese fondo que subyace a la mera difusión de una herramienta. Un fondo que establece la principal pauta de un manual de buenas prácticas personal e intransferible: ser uno mismo.
Así la historia de un padre que habla con su hija, transmitiéndole sus sentimientos en las distintas etapas de una vida, se transforma en el mejor testamento vital que se le puede ofrecer. La tecnología articula, de este modo, un canal para que las emociones transformen la información en comunicación, dotándola de un valor personal que prevalece en el tiempo, y se convierte, además, en valor transferible para los demás.
Del mismo modo, la segunda historia que da forma a la campaña, demuestra el enorme poder que la 'honestidad y la colaboración' tienen a la hora de generar corrientes de empatía, y que se traduce en una acción solidaria que desborda cualquier expectativa previa.
En definitiva, la campaña de Google merece ser destacada, no sólo por su excelente realización, sino -y sobre todo- porque nos permite descubrir el verdadero sentido 2.0 de la vida:
Si no te conoce nadie, haz que los mejores comunicadores hablen de ti...
Obvio... Pero lo que no lo es tanto, es que esos comunicadores no sean los típicos que aparecen al frente de los informativos de las grandes cadenas de televisión o de radio, o gurús relevantes de las redes, o ilustres catedráticos, o Premios Nobel...
Lo verdaderamente sorprendente es que la fuente de relevancia para una marca sean... ¡los taxistas!.
Generarbuzz, impulsar la desconocida imagen del TEDx Buenos Aires entre la población bonaerense -que poco o nada sabe de este evento-, fue el reto asumido por la delegación de la agencia Ogilvy en la capital argentina, cuyos creativos optaron por ceder la responsabilidad de la difusión del mensaje a los reyes de la conversacion callejera: los taxistas.
De este modo, cincuenta profesionales del volante asistieron como invitados al evento, con el objetivo de conocer sus peculiaridades y descubrir un motivo de conversación para compartir con sus clientes.
Más allá de la puntual reivindicación -que comparto, y que considero debería hacerse extensible a cada día del año-, quisiera plantear una breve reflexión sobre el profundo de cambio que está sufriendo el panorama de la prensa tradicional.
La crisis del sector -denominación maldita que ahora parece acompañar inexcusablemente a todo proceso de transformación- no parece que tenga visos de una resolución momentánea. Los diferentes palos de ciego que han dado algunos medios, en su intento de buscar un nuevo modelo, tampoco ayudan a que se vislumbre un final a este pozo. El desánimo y la falta de perspectiva están haciendo mella entre los profesionales, y las circunstancias económicas imperantes tampoco ayudan.
Un panorama bastante desalentador en el que se dibuja un escenario de apariencia imposible, pero que puede que encuentre su salida -o, al menos un apoyo interesante y prometedor- en la implementación de la tecnología como elemento generador de valor añadido.
Y, en este sentido, la campaña de Reporteros sin Fronteras es, sin duda, un buen botón de muestra de iniciativas que apoyan las bondades de esa implementación.
A la afirmación que señala que 'el futuro es móvil', personalmente le añadiría la coletilla 'e interconectado'. Las múltiples posibilidades que ofrece la integración de códigos QR -entre otros-, como herramienta que vincule los contenidos del papel con otros complementariosonline, puede ser un camino -en el que, por cierto, ya hay algunas experiencias interesantes-... Incluso, esa integración también se puede orientar hacia la interacción a través de las redes sociales.
La posibilidad de utilizar una mecánica similar para difundir los contenidos a través de los perfiles de los usuarios e, incluso, habilitar la posibilidad de comentar las noticias desde el propio papel a través del teléfono móvil, son alguna de las múltiples opciones explorables, que permitirían dotar de una mayor versatilidad al medio...
Todo sea para llevar la contraria a quienes apuntan la futura desaparición de las ediciones en papel... Una posibilidad -por desgracia- bastante factible, salvo que el interés por hacer que éstas prevalezcan conduzca a su evolución e integración en los nuevos modelos de comunicación.
Sea como sea, el futuro papel de la prensa tradicional está ya en nuestras manos... Sólo hay que conectarlo a la red y ponerlo en marcha.
Responder a los deseos, hacer realidad los sueños, convertirse en referencia emocional para los demás... ¡Es Navidad!.
A pesar de estar en primavera, hoy quiero recuperar el espíritu navideño. Volver a sentir el frío abrazo de la nieve, compensado por el calor de las emociones compartidas... Descubrir pequeñas historias que nos hagan sentirnos más humanos y próximos a los demás.
Y es que la acción de Coca-Cola, que hoy motiva este post, así lo exige... Porque, sin lugar a dudas, es una de esas campaña que pegan de lleno en el corazón de quien la ve.
A nivel creativo, la idea es soberbia: recuperar las antiguas cartas a Papá Noel, escritas hace mucho tiempo por unos niños, y hacer realidad sus deseos... ¡cuarenta años después!, no deja de ser un hecho impactante y emotivo.
Volver a sentirse joven por un momento; recuperar la inocencia y la ilusión; ver reflejado el cambio y el paso del tiempo, a través de un texto manuscrito por ese niño que un día fuimos... son argumentos más que suficientes para construir una de las historia publicitarias más bonitas que he tenido el placer de ver.
Pero, más allá de lo obvio o lo anecdótico, lo que más me llama la atención es el carácter demostrativo que tiene esta historia, al plasmar el valor del 'diálogo' como canalizador de empatía.
La respuesta a un anhelo se transforma en un mensaje de esperanza compartido, en el que la marca -en este caso, Coca-Cola-, se convierte en catalizadora de las emociones individuales. Cuarenta años después de expresarlos en una carta, los deseos se convierten en realidad, dando forma a un mensaje mucho más profundo...
¿Y ahora creerás?
Es evidente que las formas de comunicación han cambiado. Mucho se habla de lo 2.0, de las redes sociales, de ese futuro interconectado que ya nos acecha... Pero, a pesar de todo, la esencia prevalece. Porque, a pesar de dichos cambios, la génesis que subyace de forma inamovible en todo proceso de comunicación sigue siendo la misma: el diálogo.
Y las marcas tienen que asumir ese papel humanizado que las convierte en interlocutoras de las personas. Deben adoptar el papel de remuneradoras emocionales de sus clientes, conversando con ellos, e implementando sus propuestas, sus anhelos y -por qué no- sus críticas como parte de su argumentario.
Ese es el verdadero diálogo. El único realmente eficaz.
Y es que Papá Noel llegue a nuestra casa y nos traiga los regalos que en su día pedimos, no es la clave, no nos equivoquemos...
Lo realmente importante es que su llegada sirve para 'entregarnos una razón para creer'; para poner de manifiesto que nunca debemos renunciar a conseguir lo que soñamos.
Coca-Cola no te quita la sed. Ahora, Coca-Cola te demuestra que 'todo es posible... si crees que lo es'.
Un lugar donde poder descubrir las mejores campañas creadas para la red social más importante en la actualidad. Un espacio donde comentar, debatir, aportar, compartir opiniones, propuestas e ideas o, incluso, subir nuestros propios trabajos...
Una especie de escuela repositorio, especialmente indicada para encontrar la inspiración que ilumine nuestras estrategias sociales...