jueves 31 de marzo de 2011

La identidad digital no existe...


Pienso, luego existo...

Mucho se está hablando sobre la
trascendencia de disponer de una identidad digital que nos 'personalice' en el nuevo entorno de comunicación. Tanto es así, que crear nuestros perfiles, acondicionar nuestros espacios ajustándolos a nuestra forma de ser, desarrollar una estrategia de presencia y relación que nos permita ser relevantes, construir contenidos que 'difundan' nuestros valores personales y profesionales... en definitiva, interactuar con el medio y con quienes allí se encuentran, se ha convertido en una 'obligación excesivamente hiperdimensionada'...

En medio de esta frenética exigencia de hacernos visibles, que nos aprisiona y mediatiza, a uno le entran ganas de salirse... de borrarse y desaparecer. Porque, con el tiempo, te vas dando cuenta de que esa identidad digital tan deseada, no puede ser más que un simple reflejo de nosotros mismos, expuesto eso sí, a una inmensidad social nunca antes conocida.


No hay tangibilidad digital. No hay empatía digital. No hay esencia vital al otro lado de la pantalla del ordenador...
Simplemente estamos proyectando un holograma de nosotros mismos, cuyo valor no es mucho más trascendente que el de un mero currículum vitae bien aderezado y más o menos lustroso. Si queremos ser tangibles, empatizar de verdad y vivir en el amplio sentido de la palabra, tendremos que seguir vistiéndonos, peinándonos, acicalándonos y salir a la calle para desvirtualizar lo proyectado y hacerlo real.

No nos confundamos...
la verdad -nuestra verdad- sigue y seguirá estando ahí fuera. La identidad digital está inexorablemente unida a la identidad tangible de cada uno. No caigamos en el error de pensar que por ser relevantes en la red, nuestras vidas se transformarán elevándonos a los altares de la fama, el éxito y el reconocimiento... Nos nos confundamos, porque una cosa no acostumbra a llevarnos a la otra.

Lo digital adquiere valor única y exclusivamente cuando se tangibiliza de verdad
, cuando trasciende más allá de las fronteras que marca la tecnología. Y eso significa que la verdadera identidad, la que realmente proyecta nuestra verdadera esencia, sólo se descubre en el cara a cara... Tal y como ha sido durante miles de años.

Estoy convencido que
el furor sobre el valor de la identidad digital -y que parece haberse convertido en el nuevo mito de la modernidad- caerá por su propio peso. Porque por mucho que nos empeñemos en vestir a la mona de seda, el resultado final no variará un ápice del que obtenemos en nuestra vida no digital.

Independientemente de lo que queramos proyectar,
somos lo que somos fuera y dentro de la red. Una afirmación que significa que 'identidad sólo hay una', la única posible... la de cada uno. Por eso, seguiremos atados a nuestra propia realidad, independientemente de las oportunidades que nos ofrezca la tecnología. Nuestra esencia permanecerá invariable y marcará indefectiblemente la percepción final que los demás tengan sobre cada uno de nosotros.

Trabajemos esa 'identidad virtual', porque resulta necesaria -que no imprescindible- y porque, además, ofrece una serie de oportunidades que nos permiten proyectarnos personal y profesionalmente. Pero, sobre todo, trabajemos nuestra personalidad a través de los valores que realmente nos identifican y nos diferencian, independientemente del medio en el que los proyectemos...


Pero no mitifiquemos en exceso la identidad digital, porque no deja de ser una herramienta más. Y es que, en definitiva, no hay identidad digital si no existe una persona 'de verdad' detrás de ella.


En definitiva, existimos, luego somos.


miércoles 30 de marzo de 2011

'Vísteme despacio que tengo prisa'... Midiendo los tiempos en Social Media



Hay ocasiones en las que la prisa suele ser mala consejera... Y el mundo de la comunicación 2.0 no es una excepción... Aquí también es fundamental saber medir los tiempos.

El furor creativo, las ganas de avanzar rápidamente y la imperiosa necesidad de obtener retornos inmediatos, suele derivar en acciones irreflexivas que desembocan en situaciones de frustración y desespero. Situaciones que pueden ser evitadas si somos conscientes de que toda estrategia conlleva unos plazos.

Roma no se conquistó en un día... Partiendo de este tópico tradicional -pero, no por ello menos válido-, hay que tener siempre muy en cuenta que la puesta en marcha de una iniciativa en Social Media lleva incluido un factor muy determinante: el tiempo.

Tanto las marcas como las personas que se sumergen en la creación de su imagen en la red, se ven sometidas a los rigores del timming. Dependiendo del grado de su relevancia off line, esos plazos se amplían o se reducen. Cuando una gran marca -reconocible y reconocida por el público- abre una página en Facebook cuenta con el factor de relevancia necesario como para obtener un retorno de forma muchísimo más rápida. En cambio, si la marca no es relevante a priori, lo más probable es que los plazos se alarguen en el tiempo de forma muy significativa, lo que puede derivar en una situación de desespero y frustración, si la estrategia no ha sido interiorizada de forma adecuada.

A la hora de incorporarse al mundo 2.0, las marcas, al igual que las personas, deben tener muy clara su realidad. Abordar la realización de una estrategia de branding en la red exige conocimiento del medio, planificación, criterio, estrategia, técnica y paciencia. La elaboración de una 'infraestructura social', conlleva mucho más que abrir un perfil, montar una página o inaugurar un blog. Hay que ser conscientes de que el verdadero valor se obtiene a través de la acumulación de mensajes y contenidos. La constancia y la excelencia a la hora de comunicar, permitirá la generación de esa necesaria corriente de empatía que nos acerque al público y nos permita seducirlo.

Soy consciente de que la frenética carrera que se corre en la red puede llevarnos a caer en el error de tratar de poner nuestra marca de cero a cien en tres segundos... Pero no creo que ese sea el camino. Una buena estrategia mide los tiempos en función de los objetivos, y eso significa que, lo más probable, es que el sentido común -factor determinante a la hora de plantear las cosas- nos indique que allí donde los demás corren como posesos, nosotros debamos ir andando. Y andar por buen camino significa avanzar, no lo olvidemos.

Construyendo unos buenos pilares que sustenten todo nuestro entramado social aseguraremos la firmeza del suelo que pisamos. Una situación que, a la larga, nos permitirá aumentar la velocidad, si así lo exige nuestra estrategia.

Dibujando una imagen de marca basada en valores, mediante la proyección y consolidación de contenidos creados ad hoc, lograremos pasar del estadío inicial de desconocimiento a otro de relevancia, que nos permitirá dar el paso definitivo para convertirnos en marca de referencia.

Pero, para eso hace falta tiempo. Y tratar de saltarse los pasos, buscando éxitos fatuos que justifiquen inversiones, sólo conlleva que hagamos bueno el tópico de 'eso es pan para hoy y hambre para mañana'...

No olvidemos que el nuevo modelo de comunicación ha venido para quedarse. Por ello, tengamos la calma necesaria para dar todos y cada uno de los pasos necesarios para implantarla en nuestras vidas y en nuestras marcas...

Caminante, no hay camino... Se hace camino al andar.

martes 29 de marzo de 2011

En la lucha contra el abuso infantil sólo hay un idioma... Sólo hay una actitud



Este es un buen ejemplo de que la comunicación de valores, cuando está bien realizada, no conoce idiomas.

Da igual que la campaña sea libanesa, que el claim sea ininteligible para quienes no conocen el idioma... La contundencia del mensaje visual, la rotundidad del spot y el regusto de indignación que deja, es suficiente para que los corazones de las personas de bien se remuevan y se posicionen.

Es comunicación -de la buena- en estado puro; y la pureza del mensaje es tan contundente, que podríamos señalar también que es comunicación en 'estado duro'... Pero la ocasión lo merece.

Con el post de hoy le doy un respiro al glamour publicitario, a la doble lectura, a lo 2.0, a la empatía, a la sensualidad... Hoy, simplemente quiero utilizar mi bitácora para dar voz a una campaña que me gustaría fuese innecesaria pero que, por desgracia, es más necesaria que nunca.

Contra el abuso infantil sólo hay un idioma, sólo hay un mensaje... Y, de nosotros depende que llegue hasta el último rincón de la sociedad. Difúndelo.

lunes 28 de marzo de 2011

To Flow or not to flow... esa es la cuestión



Flow... Bonito #palabro.

Un concepto que bien puede asumirse como integrar, empatizar, comprender, asumir, compartir, convivir, interiorizar... En definitiva, hacer discurrir nuestra existencia sobre un cauce armónico que integra -nos integra- en un entorno que trata de ser amable y positivo.

Fluir se ha convertido en un grito de guerra para quienes tratan de amoldarse al cambio. Hemos pasado del tópico de nuevo cuño que apuntaba el archiconocido 'Be water my friend', a un planteamiento de mayor impacto, más breve y conciso: 'Flow'.

Y 'flow' significa que debemos dejarnos llevar por esa corriente de transformación del entorno, amoldando nuestra forma de vida y de ser a dicho cambio. Fluimos, luego nos adaptamos y existimos, en este nuevo entorno en el que nos movemos...

Nos licuamos y pasamos a formar parte de la nueva tribu de seres bien integrados, que no muestran resistencia excesiva a las propuestas y que asumen las transformaciones como parte inherente en sus vidas.

Ahora bien, cuando hablamos de comunicación publicitaria, esta licuación vital plantea una tesitura muy importante a la hora de proponer y asumir los roles que jugamos cada uno de nosotros... Y es que el público se ve obligado a fluir en función del son que toca el contexto social... Pero, las marcas también deben 'licuarse' y adaptarse al ritmo que exigen las demandas de sus clientes.

Y tanta fluidez puede derivar en una pérdida de valores más que preocupante. Dejarse llevar sin reflexionar sobre el rumbo de nuestra deriva, puede desembocar en una pérdida absoluta de identidad, y a las marcas a una perdida de sus valores esenciales.

Marcas y personas deben tratar de fluir, sí... Pero siempre y cuando, la adaptación al cambio y la asunción de nuevos planteamientos venga precedida de una reflexión pausada, que permita discernir lo útil de lo inútil, lo importante de lo banal...

Mucho me temo que hemos entrado en un proceso de licuación excesiva de nuestros criterios. Hemos descubierto una manera cómoda de no entrar en conflicto, amparándonos en la excusa del fluir...

Pues bien me parece... Pero no olvidemos que con tanto dejarnos fluir, podemos estar entrando en el juego de aquellos que tratan de 'influir'...

Así que, no perdamos el norte. Fluyamos menos y reflexionemos más.


jueves 24 de marzo de 2011

Run, baby run... Las marcas hacen realidad tus sueños (o, al menos lo intentan)



The scape machine... ¿A quién no le gustaría que el viaje de sus sueño se hiciese realidad?

Desde luego, serían pocos los que dirían que no a la oportunidad de escapar de su rutina, de airear sus ideas al otro lado del mundo o, sencillamente, de evadirse por unos días de los problemas cotidianos.

Pues eso es lo que han pensado los creativos de la empresa Voyages-sncf.com. Un street marketing magníficamente planteado que pone en valor los sueños del público. Una máquina que invita a pulsar un botón a todos aquellos que quieran cambiar su vida improvisadamente, en aras de hacer realidad ese viaje tantas veces soñado.

Un sencillo clic que transforma la realidad y la convierte en el anhelo imaginado de aquellos que se atreven a probar. Una acción que apela directamente al corazón de las personas y que permite poner en valor la verdadera esencia de una empresa de viajes: te llevamos allí donde está tu sueño.

Es evidente que cambiar nuestra vida exige mucho más que apretar un botón, pero no es mal asunto que las marcas se involucren en la tarea de ayudarnos a conseguirlo.

Es evidente que para este viaje no hacen falta alforjas... Sólo es necesario querer hacerlo. Muy bueno.

miércoles 23 de marzo de 2011

Si quieres vender tu casa... ¡móntate una película! (literal)



La cosa está muy malita... El sector inmobiliario de nuestro país atraviesa un momento complicado. La economía no está para muchas florituras y los pisos no se venden con la alegría de años pasados.

Es evidente que la situación no parece que vaya a mejorar a corto plazo, pero eso no implica que se deba tirar la toalla. Está claro que el peor enemigo para cualquier negocio es la resignación. Y eso es lo que han debido pensar los agentes inmobiliarios australianos, impulsores de la película '15 Queen Anne Court'. Una iniciativa que utiliza el cine como herramienta generadora de valor de venta para una espectacular mansión de lujo.


Una combinación de sensualidad, acción y glamour cinematográfico dan forma a un guión (más o menos trepidante y absurdo), sobre el que se ponen en valor los diferentes espacios del edificio en cuestión.


Ya se que muchos pensaréis que para montar este show hace falta mucha inversión, y estoy de acuerdo. Pero, si nos centramos en la esencia que subyace a la iniciativa, podemos sacar la conclusión de que la idea es francamente interesante y abre un espacio de oportunidad.


Dotar de contenido a los pisos
, construyendo una historia sencilla que permita 'presentar' sus virtudes de forma original y única, puede resultar una fórmula muy eficaz para conseguir la atención de los posibles compradores.

Y, para eso, tampoco hace falta pasarse de rosca montando una megaproducción cinematográfica. Simplemente hay que echarle un poco de imaginación al asunto, convirtiendo un producto estático (los pisos), cambiando la actitud pasiva (la del inmobiliario que espera a que el cliente entre por la puerta), transformándolos en una fórmula más creativa y activa de presentar nuestra oferta al público.


La idea no es otra que convertir la suma de ladrillos -mejor o peor dispuestos- en un contenedor de historias y de emociones. De tal manera que cada casa, piso, apartamento u oficina ofrezca al público un punto de vista diferente, que vaya más allá de la mera representación de los espacios disponibles, de la dotación de grifería o de la calidad de los materiales... que también.


Es sólo una idea, pero viendo la iniciativa de estos australianos, no estaría de más darle una pensada y poder definir un formato audiovisual que transforme el producto en soporte de contenido...


Las casi 410.000 visitas que tiene este ¿spot? en YouTube incitan a intentarlo... ¿o no?


martes 22 de marzo de 2011

Cinco años y un día... Condenados a seguirnos, en Twitter



Cinco años y un día... Ese es el tiempo que ha necesitado Twitter para inundar nuestras vidas con mensajes de 140 caracteres.

Cinco años que han dado para mucho, o para poco. Según se mire.

Para los detractores de este medio, la plataforma social del pajarito no deja de ser una alienante manera de perder el tiempo.

Para los fans es, sin lugar a dudas, la red social más revolucionaria y útil de cuantas se han creado.

Ahora bien... ¿Para qué sirve Twitter?

Una pregunta que destaca por encima de cualquier otra apreciación, y cuya respuesta debe surgir de la opinión libre e individual de todos y cada uno de sus usuarios.

Porque Twitter sirve, ni más ni menos, para lo que cada uno de nosotros quiera. Tratar de sentar cátedra sobre su utilidad, no deja de ser una vanidosa forma de querer imponer un sentido pragmático a una herramienta versátil y amoldable a la personalidad de cada usuario.

De todo lo que he leído últimamente sobre la red de los 140 caracteres, me gustaría destacar el punto de vista aportado por Andy Stalman en su post ¿Twitter es el fin de la soledad?. Una visión muy inteligente en torno a una plataforma que ha conseguido hacerse un hueco muy importante en el modelo de comunicación actual. Su visión sobre el valor de la 'compañía', o el 'acompañamiento', aportado por esta red social, va más allá del mero uso práctico de la plataforma, elevándola a una escala emocional más interesante y profunda.

La sociedad en la que vivimos nos está transformando en seres autónomos, independientes y egoístas, lo que nos lleva a tener un déficit emocional que debemos compensar. Estar 'conectados', tener 'relación' con personas -independientemente del espacio físico en el que nos movamos- se ha convertido en la válvula de escape que minimiza nuestras carencias afectivas... Y Twitter se ha convertido en la ventana de relación y contacto del momento.

Seguir y que te sigan. Hablar y que te contesten. Preguntar y que te respondan... En definitiva, contactar y socializar es un valor en alza, común a los millones de personas que se mueven por la red. Y el enorme crecimiento en el número de usuarios así lo atestigua.

No seré yo quien hable de la utilidad de Twitter. Porque entiendo que la utilidad debe ir más allá de los puros análisis marketinianos, de las mediciones y de la practicidad para la expansión de los modelos profesionales...

Twitter lo hacen las personas y, por ello, me resulta más asequible hablar de la escala emocional que se encierra en cada contenido emitido. Prefiero hablar del sentido que se transmite a través de los anhelos, las opiniones, los sentimientos de millones de individuos de todo el mundo, que han encontrado la manera de expresarse y abrirse en sociedad. No se trata tanto de ser relevante, de hacerse famoso, de convertirse en gurú por unos días, como de transmitir todo aquello que nos mueve y nos remueve... y compartirlo sin más afán que el de ser escuchados.

Twitter somos todos... Y esto seguirá siendo así, mientras haya personas que necesiten tener a alguien con quien hablar...

Para eso sirve Twitter... Y por eso, estamos condenados a seguirnos.


lunes 21 de marzo de 2011

¡Dejanos entrar!... Abriendo puertas al respeto y la integración



Cuarenta y cinco puertas que se abren. Cuarenta y cinco personas que acceden a una sociedad respetuosa y justa...

Hoy se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, una cita que reivindica el derecho fundamental a la integración y el respeto a todas las personas que sufren la trisomía del cromosoma 21 -de ahí que el día se celebre el día 21 del tercer mes del año-.


Es triste que, en una sociedad que se supone avanzada, sigamos reivindicando la normalización de una situación a todas luces injusta. Porque no debemos olvidar que hablamos de personas, cuya capacidad intelectual no debiera suponer una traba para su integración social.

Una vez más, la tópica frase 'la sociedad avanza que es una barbaridad', pone de manifiesto lo injusto del progreso, que sigue dejando de lado a su parte más sensible y débil, marginando por defecto a quienes tienen mucho que aportar, pero a los que no les damos ni la más mínima opción.


Hoy es el día para poner a estas personas en valor... Abramos la puerta. Empecemos a cambiar las cosas de una vez.


sábado 19 de marzo de 2011

El mejor 'mapping' de la historia... por ahora



Los hemos vistos, buenos, muy buenos y excepcionales... Los espectáculos que utilizan el mapping siguen sorprendiendo, y mucho.

Lo último, esta exhibición de música, técnica y coreografía audiovisual puesta en marcha por Adidas, que convirtió la ciudad de Marsella en el epicentro de la excelencia en materia de innovación escenográfica. Bestial.

viernes 18 de marzo de 2011

Social Media: Valores individuales... Potencia colectiva



Todos somos uno... Uno, somos todos.

Vivir en una sociedad de valores... La máxima aspiración de toda persona bien nacida, que sueña con una sociedad libre, solidaria y comprometida.


Más allá de la pura retórica política, el fortalecimiento de nuestros valores individuales es, sin lugar a dudas, la clave para el impulso de una sociedad con objetivos comunes. La libertad individual, plasmada a través de los anhelos y deseos de cada individuo, permite componer un mosaico de conocimientos, opiniones y oportunidades de valor incalculable. Un mosaico en el que todos somos uno, y en el que uno -si nos empeñamos- podemos ser todos.


Así, el papel de la nueva comunicación puede, y debe, escribirse en todos y cada uno de los muros que componen nuestra fuente de contacto y relación. Las redes sociales -que ya se configuran como uno de los pilares básicos del nuevo modelo de convivencia colectiva-, deben jugar un papel fundamental en la construcción de un modelo de sociedad avanzada y solidaria.


Tal y como están las cosas hoy en día, la puesta en común de nuestros valores individuales, significa un paso de gigante para la consolidación de un proyecto común de estado de convivencia. Saber aprovechar la oportunidad de hacer trascendentes las ideas de todos nosotros, poniéndolas en común y abriendo un debate proactivo, puede transformarse en el revulsivo que permita cambiar el rumbo de un status social que se ha vuelto anacrónico y bastante caótico.


La participación, el compromiso, las ganas de cambiar las cosas, la colaboración...
deberían formar parte del argumentario de todos. Porque la suma de individualidades es, indudablemente, un motor de cambio que trasciende más allá de las fronteras que marca la política.


El mundo global al que estamos abocados no se debería mover por los designios de unos pocos. Los social media nos ofrecen la oportunidad de que la suma de voluntades se convierta en una corriente imparable de transformación. Y cuanto antes ocurra, mejor.


Ya se que suena idílico, pero no me resigno a expresar lo que siento y opino. Observar, día a día, la banalización con la que la mayoría -y me incluyo- utilizamos las nuevas herramientas de comunicación social, me ha llevado a un punto de hastío preocupante.


Estamos dejando pasar una oportunidad magnífica para forzar el cambio. Y lo estamos haciendo, porque formamos parte de una sociedad alienada y acomodada, que vive narcotizada por la desidia y la falta de expectativas.


Pero transformar las cosas depende de nosotros. De cada uno.


La suma de valores individuales debe alterar el producto.
De todos depende conseguirlo. De cada uno, depende intentarlo... Creo.


jueves 17 de marzo de 2011

La guerra de los mundos: lo virtual se acerca a lo real




Experiencias aumentadas que generan valor de marca...

No es real, pero lo parece
. La creación de escenarios virtuales invade las calles y los espacios urbanos, recreando situaciones que impactan y seducen al público. La tecnología se está convirtiendo en uno de los mejores aliados de la creatividad a la hora de escenificar propuestas que atacan directamente a la capa emocional de las personas.


La última muestra es esta iniciativa de la marca AXE, realizada por la agencia BBH London, que toma al asalto la Estación Victoria de Londres, convirtiéndola en la pista de aterrizaje de sus
ángeles caídos.

No hace falta decir mucho más. Viendo el vídeo de la acción descubrimos el enorme potencial interactivo de la realidad aumentada, que permite capturar la atención de los espectadores y recrear un momento único y memorable.


La irrealidad del mundo virtual se acerca, cada día a más, a nuestro espacio vital. Esto promete emociones irreales nuevas, cada vez más tangibles, cada vez más reales.


Los dos mundos se acercan. Los dos mundos se alían. Ya no hay fronteras.

miércoles 16 de marzo de 2011

Infoxicación emocional... No apto para cardíacos



En su momento tuve el atrevimiento de definir un neologismo que ha tenido cierto éxito: infoxicación. La palabra definía el exceso informacional, de intoxicación informacional, en la que tienes más información de la que humanamente puedes procesar y, como consecuencia, surge la ansiedad (técnicamente information fatigue syndrome). En inglés el término es information overload (sobrecarga informacional). Pues bien, la infoxicación es un problema de nuestra sociedad y, por tanto, también una gran fuente de oportunidades. Cuando definí el término, Google no existía. El spam era, quizás, una predicción de algún visionario al que nadie hizo caso. La situación es hoy peor de lo que podíamos imaginar.

("Infoxicación" por Alfons Cornella)
Vivimos infoxicados, y no sólo de información...

Deambulamos por una sociedad cada vez más saturada de todo: noticias, datos, productos, tecnología, amigos virtuales, publicidad,etc. Tanto es así que nuestro contador de percepciones ya ha perdido la cuenta.

A los miles de impactos visuales y auditivos con los que nos bombardeaba la publicidad tradicional, se suman ahora los miles de datos que deambulan por los muros de nuestros perfiles sociales, las páginas web o los agregadores de Rss.

Prácticamente, vemos pasar la vida, a tiempo real, sin necesidad movernos del sillón.

Nos hemos convertido en devoradores compulsivos de información. Pero nuestra gula está derivando en un proceso inverso: cada vez sabemos menos de todo; cada vez somos más expertos en nada.

La sobredosis de contenidos nos conduce a ese fenómeno de lectura transversal y supérflua, que sólo nos permite rozar la verdadera esencia de importante. Somos conocedores de obviedades, y nuestro razonamiento se está quedando sólo en las capas superficiales de las cosas.

Y lo mismo ocurre con las emociones... La saturación de experiencias e impactos emocionales que se acumulan en la red -fruto de la nueva tendencia publicitaria surgida de la comunicación 2.0-, pueden derivar en una 'infoxicación emocional aguda'. O, lo que es lo mismo, en un endurecimiento de nuestra fibra sensible, debido a la saturación de impactos.

Tanta emoción repartida por la red puede traducirse -y, de hecho, ya se está traduciendo- en una excesiva superficialidad en la percepción de los valores que deben regir nuestra capa emocional. Corremos el riesgo de convertirnos en auténticos onanistas emocionales, adictos a mensajes gratificantes que simplemente nos producen un placer momentáneo, y sobre los que ni siquiera nos planteamos una mínima reflexión.

Infoxicación emocional que puede derivar en una pérdida de valores para las nuevas generaciones de público nativo digital, y que basa una gran parte de su argumentario emotivo en los impactos que le llegan desde el otro lado de la pantalla.

Por ello, es importante ser consecuentes con nuestra responsabilidad a la hora de comunicar. La utilización de recursos emocionales, que apelan a los sentimientos del público, deben argumentarse también desde una óptica racional, que invite e impulse a la profundización de la reflexión y a la asunción de un modelo de educación en valores.

En definitiva, frente a la infoxicación, pausa, reflexión y responsabilidad.

martes 15 de marzo de 2011

Ver para crecer... La accesibilidad como solución a la exclusión



No hay más ciego que el que no quiere ver...

Una frase que va más allá de la representación de la incapacidad física que afecta a miles de personas, e incluye a todos aquellos que, aun teniendo la posibilidad ver, son incapaces de hacerlo.

Y es que el hecho de 'ver' no se reduce a 'mirar', sino que comprende un factor más profundo, que subyace a lo perceptible y que esconde el verdadero valor que le conferimos a las cosas que nos rodean.

'Viendo' la campaña de hoy -y hago inflexión en el verbo de forma intencionada- quiero reflexionar sobre el enorme valor que tiene impulsar de forma solidaria la accesibilidad a los contenidos. El caso de Alexia, la niña protagonista del spot, pone en evidencia las consecuencias que pueden derivarse de una imposibilidad de acceso a la cultura, la educación, la tecnología, etc. No poder acceder a los 'contenidos naturales' que conforman una educación normalizada, favorece la creación de una 'brecha formativa y emocional' de consecuencias negativas.

Pero hoy quiero ahondar sobre un tipo de ceguera -que no es característica de quienes tienen un handicap físico-, que caracteriza a todos aquellos que, teniendo la posibilidad de mirar, son incapaces de percibir la realidad y valorar las consecuencias de la brecha que genera su ¿apatía? a la hora de 'ver'.

La eclosión permanente de innovaciones tecnológicas, el cambio de los modelos de comunicación, las transformaciones de los roles sociales, etc., están dejando al margen a muchísimas personas, cuyo déficit de formación, o su edad, sexo, raza o características físicas, etc., les sitúan en un plano de ceguera, que les margina y les impide mantenerse en el 'vagón tractor de la sociedad actual'.

La conocida como 'brecha digital' no es sino un mero botón de muestra de un problema mucho mayor. La sociedad actual ha pisado el acelerador a fondo, de tal manera que quienes no son capaces de ponerse en velocidad de crucero se están quedando atrás. En definitiva, estamos creando una nueva forma de minusvalía social.

Y, lo peor de todo, es que la mayoría de los que consiguen ponerse a ritmo, bastante tienen con conseguirlo como para preocuparse por los que no llegan. Esto nos puede llevar a consolidar una sociedad injusta en la que la 'ceguera' se convierta en pandemia. Una sociedad inundada de marginados tecnológicos que, posteriormente, se transformarán en marginados sociales.

Por eso, resulta fundamental que el modelo de educación cambie, incorporando las herramientas necesarias para que la formación, el conocimiento y las posibilidades de crecimiento personal y profesional sean accesibles para todos.

De nada valen los 'gestos políticos' coyunturales. Hace falta realidades que sean determinantes para que la sociedad supere la brecha que estamos generando. Hace falta compromiso de todos y cada uno...

Está claro que esta es una carrera de velocidad. Pero, lo más importante es que hay que tratar de que todos los que la inician consigan alcanzar la meta.

No hace falta ser el primero. Hace falta llegar... Hace falta mirar y querer ver.


lunes 14 de marzo de 2011

El compromiso social es un 'valor de marca'... elevado al cubo



El objetivo de las marcas es vender... Un hecho irrefutable que en ocasiones deriva en una obsesiva fijación por la cuenta de resultados, y que deja a un lado otra forma de generar imagen de marca mucho más amable y comprometida: la responsabilidad social corporativa.

Tal y como está el mundo, la RSC se está imponiendo como fórmula alternativa al tradicional modelo de comunicación basado en el impacto generador de venta. Cada día son más las marcas que buscan, y encuentran, un sistema mixto, que permite que la imagen de la empresa se vincule a valores solidarios y de compromiso con la sociedad. De esta forma, la percepción del público varía desde una pura perspectiva comercial, hacia otra más cercana y asumible.

Ver cómo las marcas se involucran con los problemas de los más desfavorecidos empieza a ser asumido como algo cotidiano. Las reticencias iniciales, que sesgaban la intención de las marcas y achacaban oscuros intereses de éstas, parece que han pasado a un segundo plano. Los problemas endémicos de nuestra sociedad necesitan de todas las manos posibles. Y, las iniciativas de las marcas no pueden, ni deben, ser despreciadas.

Se abre así un nuevo escenario de relación, que va más allá del tradicional 'te vendo y tú me compras', generándose un nuevo código en el que el discurso se transforma en 'tú me compras y así me ayudas a ayudar'...

De esta forma, se recupera el espíritu de mecenazgo social, en el que las inversiones publicitarias se visten con el buzo de la solidaridad, poniendo a disposición de causas nobles esa impresionante maquinaria de comunicación capaz de mover la economía del mundo, y que ahora puede derivar hacia un cambio positivo.

Y, como ejemplo, os acerco la iniciativa de la marca Nike, a través de la cual se trata de poner un granito de arena en la reconstrucción de Haití. Un proyecto, The Gamechanger Bucket, que vincula deporte y salud gracias a unos cubos especialmente diseñados, y que permiten la potabilización de agua durante cinco años.

Cada cubo lleva en su interior un balón, junto con otros accesorios, con el objetivo de proveer de material deportivo a las zonas más pobres, en las que el fútbol es un deporte muy extendido. Al mismo tiempo, el cubo contenedor es un revolucionario sistema de potabilización de agua, que evitará la proliferación de los casos de cólera -cada uno de estos recipientes permite que 100 personas dispongan de agua segura durante los próximos cinco años-.

Marca, compromiso y cambio positivo... Estamos ante la gran oportunidad de llenar de sentido el mundo de las marcas. Las posibilidades son infinitas y los resultados gratificantes en todos los sentidos.

El compromiso social es un 'valor de marca'... Y, en este caso, elevado al cubo.

domingo 13 de marzo de 2011

Prospectiva 2.0: Hay que mirar más allá de los muros... por lo que pueda pasar



Ser capaces de ver más allá de lo obvio nos permite establecer las bases para una estrategia de futuro.

Trascender más allá de lo presente y tratar de anticiparnos a todo aquello que pueda venir, nos asegura, al menos, una posición de partida ventajosa frente a los demás.


Vivimos un momento en el que
el modelo de comunicación se encuentra en pleno proceso de transformación. Lo 2.0 -esa especie de panacea universal de diálogo- nos ha introducido en un nuevo formato sobre el que basar nuestras relaciones personales, profesionales y/o de marca. Pero, independientemente del carácter revolucionario del cambio, la comunicación no termina de desasirse de los estereotipos tradicionales, que fijan conductas y establecen los códigos normalizados, sobre los que, según parece, debe establecerse toda relación.

Uno tiene la sensación de que, simplemente, hemos cambiado de collar a la hora de
comunicarnos... Y poco más.

Hemos pasado del tradicional muro de papel, del catódico o del radiofónico... a uno nuevo digital, en el que la
'libertad de expresión y autogestión' -que parecía que iba a derribar las barreras de lo preestablecido-, no ha hecho nada más que convertirse en un 'totum revolutum' de información y diálogo anacrónico y confuso.

Las redes crecen y crecen por obra y gracia de la
tecnología -que nos las pone en bandeja- y de la moda -que las convierte en banales-. Y su crecimiento no deja de ser una muestra más del tsunami de intrascendencia que impone la sociedad actual.

Pero no avanzamos
. La evolución desmesurada de las herramientas, parece que no se suma a la necesaria implementacion de las utilidades reales. Forzamos la máquina de la relevancia, pero los muros se llenan de banalidades intrascendentes que simplemente entretienen de forma fugaz y que no dejan excesivo poso de valor.

El aprendizaje se torna superficial, los
gurús de todo a cien acumulan seguidores que no llegan a ninguna parte, los medios de comunicación compiten contra la información compulsiva y desacreditada que mana desde la rumorología social, las estrellas se erigen como adalides del éxito a través de melífluos mensajes en 140 caracteres... Y, mientras todo esto ocurre, el modelo 2.0 se estanca.

Está claro que el futuro pasa por este entorno de lo
digitalmente asumible, pero resulta necesario que este llegue armado de valores trascendentes. La comunicación 2.0 debe dar paso a un formato mucho más práctico, más cercano a los valores consustanciales de una sociedad que se precie moderna: educación, solidaridad, identidad, compromiso, libertad... Un paso que permitirá la creación de un modelo más abierto, justo y solidario.

Hablo de dejar de mirarnos el ombligo, de dejar de dar vueltas sobre el mismo punto, tratando de ajustar el nuevo modelo a los tópicos planteamientos del pasado. Hablo de evolucionar de verdad.


Hablo de mirar más allá de los muros que hoy nos
obnubilan y tratar de ver hacia dónde queremos ir, definiendo nuevos modelos que permitan avanzar de forma ordenada y proactiva.

Hablo de
renunciar a la 'libertad mediatizada' a la que nos conduce el 'hacer sin pensar', y trabajar para definir un futuro modelo de libertad real, basado en valores que protejan, 'de verdad', nuestra identidad personal y colectiva.

Seguramente, hablo por hablar... Pero, prefiero apostar por intentar mirar más allá de los muros... Más que nada, porque
quiero que este viaje me lleve a alguna parte... Más que nada, por lo que pueda pasar.

viernes 11 de marzo de 2011

Una experiencia inolvidable. Cuando la marca llega al corazón de cada uno



Ya tuvo su espacio. Ahora queda el recuerdo.


En su momento ya comenté esta iniciativa de Gillette, llegada de la mano de la agencia SrBurns, en la que 20 blogueros y twitteros de toda condición y procedencia disfrutamos de una experiencia singular y positiva en Barcelona.


Es difícil explicar lo que allí vivimos, pero más difícil resulta analizar las sensaciones que nos quedaron después de la experiencia.


Acostumbro a analizar todo aquello que me resulta relevante en el mundo de la comunicación y la publicidad, atendiendo especialmente a los aspectos emocionales que subyacen en cada acción. Una visión que trato de que sea profesional y externa, y que me ayuda a ser lo más objetivo posible.


Hoy, en cambio, soy target
. Me he visto abducido por la envolvente y subjetiva magia de una marca que ha sabido capturar mi atención, que me ha propuesto una experiencia y que ahora me regala dos minutos de recuerdos imborrables, que entiendo que es pertinente compartir con todos vosotros.


Hoy no habrá análisis. Hoy es momento de compartir emociones.
Gracias.


jueves 10 de marzo de 2011

La visibilidad sin relevancia no sirve de nada



Ver para creer...

A pesar del gran significado de esta frase tópica -que es aplicable a muchos aspectos de nuestra vida-, la realidad del día a día me lleva a afirmar que la comunicación va mucho más allá de una mera tangibilidad visual de las cosas, las personas y/o las ideas.


Y es que la visibilidad no deja de ser más que una simple herramienta de reclamación de atención. Lograr ser visible -algo que hoy en día parece que se ha convertido en una obligación- es un hecho hipervalorado por quienes piensan que siendo masivamente perceptibles alcanzarán el éxito... Pero no eso no es del todo cierto.


Todos podemos ser visibles de forma más o menos sencilla. Pero lo importante no es que nos vean, sino que nos 'asuman' y nos acepten. Para ello, más allá de la apariencia fatua, generada por un impacto momentáneo, debemos construir los 'fundamentos básicos de valor' que transformen la visibilidad en 'relevancia' estable.


La comunicación exige un esfuerzo denodado a la hora de construir unos valores bien asentados que nos identifiquen y singularicen. El contenido, la opinión, los gustos, las emociones... forman parte del equipaje imprescindible que debe acompañar a la imagen.


Ayer mismo leía en twitter una afirmación de una persona 'muy relevante para mí', y que incidía en torno al verdadero valor que debe sustentar todo cuanto hacemos: "No se nos paga para hacer cosas bonitas o ganar premios de diseño. Se nos paga para resolver problemas...".


Y así es. Bajo la glamourosa tela de lo sugerente y atractivo, subyace la verdadera esencia de lo importante: la 'practicidad'.


La buena comunicación, tanto de marcas como de personas, debe trascender de la simple visibilidad, y ahondar en la creación de un valor que nos haga realmente 'relevantes' ante los demás. De nada sirve conseguir 100 millones de fans si no somos capaces de lograr una identificación mutua en base a unos valores solventes, que transforme la visibilidad en acción.


La credibilidad
es, sin lugar a dudas, el objetivo que debe regir nuestras estrategias de visibilidad. Dotarnos de unos contenidos reales, objetivos, prácticos, inteligentes, emocionales, sólidos, debatibles, abiertos y, sobre todo, constantes, nos permitirá lograr transformar la visibilidad en un valor 'de verdad'.


La practicidad y la credibilidad serán las responsables de hacer posible que nos convirtamos en figuras relevantes y, como consecuencia, en marcas visibles ante los demás. Y, sobre todo, nos consolidarán como auténticas referencias de lo asumible, 'compartible' y empático.


Ser o no ser (útiles, prácticos, relevantes...), esa es la cuestión.


miércoles 9 de marzo de 2011

¡Esto es creatividad a toda hostia y lo demás son tonterías!



Simple, divertido, impactante...

Los adjetivos demuestran, una vez más, que la imaginación puede romper las barreras de lo habitual y trasladarnos a un mundo sugerente, trascendente y emocional.

La propuesta de hoy no puede ser más simple. Allí donde reina la calma y el sosiego, la publicidad irrumpe con un toque de disrupción amable y sorpresiva. Las características barcas de pedales que inundan los canales de Amsterdam sirven de excusa para que los creativos pongan en valor el poder vigorizante de la bebida energética Go Fast: velocidad en estado puro, energía sin límites, divertida...

Un motor fuera borda, debidamente camuflado, dinamita el tópico de la calma y la armonía del entorno, e inyecta en lo cotidiano y predecible una dosis de absurda velocidad. La respuesta del público salta a la vista: todos inmortalizan el momento con sus cámaras, recogiendo una imagen que, indudablemente, recorrerá los muros y los perfiles sociales de los espectadores y de sus amigos.

Es evidente que la acción cumple ampliamente el objetivo. Pero, sobre todo, demuestra cómo la realidad cotidiana de nuestro entorno, que se ha vuelto invisible por efecto y defecto de su propia obviedad, puede transformarse con imaginación, convirtiéndose en una fuente inagotable de posibilidades creativas.

Go fast... un buen ejemplo para acelerar nuestra creatividad.

martes 8 de marzo de 2011

Igualarse para diferenciarse... La diferencia nace en un mismo punto de partida



Todos queremos ser singulares, diferentes... A todos nos gusta destacar en aquello en lo que ponemos empeño... A todos nos gusta que nos valoren por nuestra capacidad, por nuestro trabajo, por nuestro valor...

Todos queremos desigualarnos, para así ocupar nuestro propio espacio significado en la sociedad en la que vivimos...


Y esto, en principio, es algo lícito y loable.


Pero para que esto se produzca, lo lógico es que todos partamos desde una misma situación de igualdad de oportunidades. Si no existe esta condición primigenia, el proceso se corrompe.


Hoy es el Día de la Mujer. Un día que ha merecido ser significado para tratar de equilibrar la balanza en el reconocimiento de sus derechos universales.


Un día que, por desgracia, sirve para recapitular los datos y las estadísticas que nos demuestran que seguimos situados en un escenario descompensado e injusto.


No soy partidario de celebrar este tipo de fechas, porque tengo la sensación de que ahondan aún más en la descompensación. Soy partidario de hacer más, de tomar más medidas concretas y efectivas, y celebrar menos.


Simplemente, hoy me gustaría dejar abierto un espacio para la reflexión, y que valoráramos, a título personal, qué y cuánto hemos hecho, a lo largo del último año, a la hora de colaborar en la integración objetiva de las mujeres en la sociedad... Porque, haciendo balance, me da la sensación de que yo, por mi parte, no he hecho demasiado... Habrá que aplicarse de verdad.


lunes 7 de marzo de 2011

Aquí tenéis todas las contraseñas de mis perfiles... Haced lo que queráis con ellas



¿Increíble?...

No tanto. La seguridad en internet es, sin lugar a dudas, una de las deudas pendientes de muchos usuarios. La negligencia en el uso seguro de las redes provoca múltiples problemas, tanto a marcas como a personas, que a posteriori que resultan muy complejos de solventar.


Poner en evidencia la incongruencia de no mantenerse alerta en internet, llevó a la empresa F-Secure a salir a la calle y trasladar la absurda realidad que en ocasiones
se produce en internet: exponemos nuestros datos sin el más mínimo recato.

Claves obvias, excesiva información en los perfiles, inocencia a la hora de responder a cuestionarios de dudosa procedencia...
Todo un menú de trampas, en las que muchos -demasiados- caemos sin tener en cuenta las consecuencias que se pueden derivar.


Y la solución no es complicada. Al igual que en la vida real protegemos nuestra intimidad a capa y espada, en internet hay que hacer lo mismo, o más.


En primer lugar, ante la duda, la callada como respuesta. No se da ningún dato a quien no conocemos...
Sólo confiar en páginas homologadas y seguras.

En segundo lugar, tenemos que generar contraseñas que no resulten evidentes. La fechas de cumpleaños, claves de nuestras tarjetas, variaciones de nombres obvios, etc., deben quedar desterrados de nuestros códigos de seguridad.


Hay que ser cautelosos. Procurar que las claves varíen en los diferentes perfiles y no responder a ningún cuestionario solicitando nuestros datos. El
fraude en internet está mucho más extendido de lo que creemos.

Hay que controlar lo que contamos en nuestros muros. No será la primera vez que un inocente mensaje de 'me voy de vacaciones' se haya convertido en la información clave para los ladrones de casas.


La seguridad es uno de los fundamentos básicos de las buenas prácticas en internet. Ser conscientes de los riesgos es un primer paso para poder estar seguros... Lo siguiente es aplicar el sentido común y estar siempre alertas.


La seguridad es clave en internet.


domingo 6 de marzo de 2011

Posiciona-Mentos: la fatalidad (y el gore) como valor diferencial



Diferenciarse o morir... O, tal vez sea mejor, morir para diferenciarse, porque vista la nueva iniciativa de los caramelos Mentos para el mercado estadounidense, no cabe pensar otra cosa.

Hace unos días descubrí la primera entrega de lo que parece va a ser una saga de gore-vídeos con intención viral. Creada por The Martin Agency, esta campaña ahonda, sin pudor alguno, en el mundo de lo absurdo. Bajo el claim 'My positive Mind', la comunicación nos conduce a través de los paranoicos experimentos de un 'gurú del pensamiento positivo'. Obviamente, la absoluta necedad del mismo le conduce a un irremisible y dramático final.


Tratar de encontrar una vinculación entre el producto y los valores que lo sustentan no es tarea fácil. Tanto es así, que la paradoja que se traslada al espectador, marca una intención diferencial basada en el puro impacto, más próximo a una película de serie B que a un producto alimentario.


Sangre, ironía, muerte y un peculiar concepto sobre el absurdo, componen el bagage de argumentos sobre los que se construye esta propuesta. La creación de una red social que la envuelva, confirma el hecho de que los creativos tratan de focalizarse sobre un nicho de público al que 'motiva' este tipo de acciones.
Y, como demuestra el hecho de que la página en Facebook tenga casi 635.000 fans, público hay.

Otra cosa será que, después de esto, compren los caramelitos.


Independientemente del éxito o no que tenga esta campaña, tengo mis dudas sobre la pertinencia de que una marca de tanto nivel opte por posicionarse de esta manera. Puedo entender que el 'fenómeno viral' es una buena fuente de buzz, pero tengo mis recelos sobre si éste fortalecerá la confianza del público o, por el contrario, impulsará un cambio -a peor- en la imagen de calidad de la marca.


Una vez más, vuelvo a plantear la necesidad de valorar mucho las propuestas que transgreden la norma, porque un planteamiento excesivamente agresivo puede llevarnos a un punto de inflexión incorrecto, que luego resultará complicado corregir.


Impactar y diferenciarse, sí... Pero siempre generando valor.


viernes 4 de marzo de 2011

El ritual de la confianza. Quiérete para que te quieran



Hoy hablaré conjuntamente de marcas y personas. Y lo haré así porque, en ambos casos, hay un valor coincidente que marca el punto de partida en todo proceso de comunicación y relación: la confianza.

Pero no lo haré basándome en ese modelo de confianza generado por la calidad, el servicio o la imagen de un producto, una marca o un individuo.
A lo que me referiré es a la confianza que surge desde el fondo de uno mismo, y que es fundamental para poner en valor las posibilidades y oportunidades con las que contamos, a priori, cuando nos lanzamos a las procelosas aguas de la comunicación 2.0.

Llegar a ser...
Alcanzar un objetivo planificado o soñado, no es sólo una cuestión de técnica. También es necesario tener ese plus de confianza personal, fundamental para poder sobrellevar las dificultades que se planteen en el camino, sin perder el norte de nuestra propia realidad, de nuestra propia esencia de marca.


Me refiero a la confianza en las capacidades, en las habilidades y en la fortaleza inherente a uno. Porque ser conscientes de nuestro verdadero potencial, nos permitirá profundizar en el proceso de comunicación de manera más natural y nos aportará un valor añadido diferencial ante los demás.


Del mismo modo, la visión de quienes nos observan e interactúan con nosotros, se basará en una percepción mucho más aprensible y positiva, favoreciendo la identificación mutua de roles y, como consecuencia, impulsando el diálogo.


Tanto para marcas como para personas, la comunicación 2.0 es una gran oportunidad para transmitir una imagen real de la identidad. La naturalidad -básica para la generación de corrientes de empatía-, no es sino una consecuencia directa de la proyección de la autoconfianza. Ser uno mismo, sin necesidad de proyectar telones pintados de colores que camuflen nuestra verdadera esencia, se convierte así en el mejor punto de partida para la creación de una identidad sólida.


El miedo endémico a abordar el mundo del social media, que parece sacude el seno de muchas empresas y también de muchas personas, no puede ser un freno al desarrollo de su imagen de marca. Las incógnitas que genera todo cambio de paradigma, se superan casi exclusivamente a través de la autoconfianza.


Ser capaces de trascender no depende de los demás. Depende de uno mismo.


Buscar en nuestro interior -me da igual si es a título personal o como marca comercial-, descubrir nuestros valores diferenciales, nuestro potencial, nos permitirá disponer de la mejor arma ante los demás.


En definitiva, el hecho de ser o no ser, no es la cuestión. Lo importante es nuestra propia voluntad de valorarnos y querernos para llegar a ser... o no.


jueves 3 de marzo de 2011

Refinamiento sexual asequible... El valor de lo bien contado



Una vez visto el spot, y si no se conoce previamente la marca ni los productos que vende, a uno le entran dudas sobre si se trata de un anuncio de joyas, de objetos decorativos, de perfumería o de algo relacionado con la moda femenina...

La elegancia que envuelve el anuncio llega a despistar. Aunque no tanto.


Una serie de guiños muy bien insertados inducen a plantearnos el verdadero objeto de deseo que la marca nos propone.


Pues sí. Se trata de juguetes sexuales para mujeres. No es la primera vez que analizo este tipo de campañas, pero lo cierto es que ésta en particular, me parece realmente destacable.


En primer lugar, porque los productos en cuestión ponen de manifiesto el valor del diseño a la hora de "amabilizar" y hacer apetecible un producto. Y, en segundo lugar, porque la campaña incorpora un concepto que denominaré como 'refinamiento asequible', elevando a la categoría de 'joya íntima' los juguetes sexuales femeninos.


Atrás quedan las campañas en las que la clave se centra en el humor, en la ironía o el impacto. Ahora nos adentramos en un mundo de sugerencia, de sensualidad inducida, de complicidad... Profundizando en una mecánica de comunicación que trata de seducir sin forzar, simplemente mostrando la naturalidad como el mejor argumento de venta.


De este modo, el anuncio no es impactante, pero sí su efecto sobre el espectador. El spot rompe con el estereotipado convencionalismo que rodea a este tipo de productos, trasladándonos a un nuevo punto de vista, en el que cuenta más el valor de la forma de contar, que las propias características del producto.


En definitiva, en esta ocasión el valor esta en la forma, y no tanto en el fondo.


miércoles 2 de marzo de 2011

Avance del ranking de Marzo en Wikio: Blogs de Marketing


Gracias a Giancarlo Collantes me llega un avance en exclusiva del ránking de blogs de marketing y publicidad en Wikio.

Visto el resultado, no me queda más que
mostraros mi agradecimiento a todos los que visitáis este blog, porque sois vosotros los responsables de que esté situado en los puestos de privilegio. Máxime, cuando el nivel de calidad de la blogosfera es impresionante.

Millones de gracias a todos
.

1eTc
2El Blog de Juan Merodio
3Ateneu Popular
4lasblogenpunto
5Brief Blog
6OpenAds
7Cientouno
8Interactividad.org
9DAVID CANTONE
10NiceFuckingGraphics!
11Bajo la linea
12La creatividad sin colorantes ni conservant
13Albert Garcia
14La Criatura Creativa
15Facebook Marketing
16Comunidad en la Red
17Zoomoteca blog sobre marketing y co
18El blog del Marketing
19copyloto ©
20QUOR 2.0

Ranking de marzo realizado por Wikio