lunes 28 de febrero de 2011

Yo quiero tener un millón de ROIs... O, al menos, intentarlo



Insisto...

Y de insistente que es uno, ya empiezo a preocuparme por mi personal falta de originalidad.

Pero, las cosas son como son, y hay que tratar de focalizarlas correctamente. La comunicación 2.0 parece estancada en un ensimismamiento circular, en el que los planteamientos se han convertido en un 'permanente mirarse el ombligo'.

Estoy de vuelta de un Congreso de Social Media, en el que la afluencia de respetable ha sido muy significativa. Mucha gente, mucho interés, espectativas amplias y, como resultado... más de lo mismo.

Ponencias que redundan en planteamientos basados en la constante repetición de lo obvio, en ¿educativas? referencias al uso de herramientas básicas, en una manifiesta superficialidad a la hora de abordar aspectos esenciales para quienes 'queremos aprender algo más que conocer qué hay muchas redes sociales, y/o que podemos medir la relevancia con herramientas gratuitas o de pago'... Sin olvidar tampoco a los ponentes que se excusan por hablar de su libro, cuando en realidad es de lo único que quieren hablar... En fin.

La conclusión es que los que tratamos de vivir y convivir en el mundo de lo 2.0, parece que nos estamos volviendo circulares, totalmente endogámicos.

Hay que cambiar el chip. Y, por suerte, algunos ya lo están viendo y actúan en consecuencia.

Así que volveré a ser insistente y redundaré en un planteamiento sobre el que ya he hablado, y del que poco se escucha cuando salimos a ver qué nos cuentan los que más saben de esto.

La comunicación es emoción y no tanto aplicación. Y sin ella, lo 2.0 va camino de convertirse en un menú de aplicaciones destinadas a inflar el ego de más de uno, y a saturar de mensajes planos a la mayoría.

La comunicación tiene que ser pasión. Y, con ella, nuestros time lines, nuestros muros, blogs, páginas web, etc., se transformarán en un espacio de personas dirigido a personas. No es posible hablar de diálogo y reducirlo a un uso metodológico de herramientas preprogramadas. No es admisible que quienes más saben de esto, se cierren en banda y escondan -por egoísmo o por puro desconocimiento- el verdadero potencial del nuevo modelo de comunicación, y que está más allá de cuantificar y cualificar el retorno de la inversión.

La comunicación debe ser única, exclusiva, personalizada. Un hecho que obliga a superar los estereotipos estratégicos, que lo único que hacen es convertirnos en comunicadores 'en serie'.

Lo social media tiene que ser otra cosa...

Porque la verdadera transformación del modelo de comunicación debe llegar a través de un diálogo verdero con el público, en el que la venta no debe reducirse a una mera transacción comercial.

Insisto. No me digas que te compre... Dime lo que sientes.

Hablamos de humanizar, de relacionar, de interactuar... y eso sólo se consigue rompiendo la barrera de lo planificado y de lo estandarizado.

La comunicación tiene que ser capaz de trascender al plano de lo real. Es el momento de reconsiderar el papel de lo 2.0 como faro que ilumina el futuro, y reconvertirlo en una oportunidad de presente, que va más allá de lo puramente digital, de lo plasmable en un excel, convirtiéndolo en un hecho permeable y accesible en la capa tangible de la vida off line.

Es el momento de hacer visible a la sociedad algo que lleva demasiado tiempo emergiendo, y que no termina de aflorar, probablemente por el carácter endogámico que le estamos dando: la comunicación es comunicación, independientemente del medio. No hay dos planos de relación. Todos son el mismo.

Y de ahí, la campaña de hoy. Una campaña que traduce ese concepto de retorno de la inversión, de utilización inteligente de las herramientas de comunicación, trasladando el sentimiento más íntimo de relación a una forma de expresión inteligible y empática, mostrando el valor diferencial de los sentimientos de forma explícita.

Un millón de abrazos que simbolizan el agradecimiento personalizado de una marca que ha sabido entender la complicidad, la conversación, la fidelidad, la cercanía...

Un millón de agradecimientos que son el mejor exponente de lo que debe significar el retorno de la inversión para una marca bien nacida.

Está claro que algo debe cambiar en el modelo para seguir avanzando... Y ese cambio tiene que venir directamente desde el corazón... No tanto desde la razón.

Al menos, eso es lo que yo creo. Al menos, eso es lo que quiero creer.

jueves 24 de febrero de 2011

Responsablidad Social Corporativa: 'No me vendas la moto, ayúdame a cambiar el mundo'



Vamos a pensar al revés de lo que estamos viendo...

Por suerte, son cada vez más las marcas que apuestan por posicionarse desde una perspectiva socialmente responsable. Compromiso, solidaridad, participación, responsabilidad, ecología, sostenibilidad... se están convirtiendo en argumentos de venta que ya aparecen de forma natural en los planes de marketing.


Las empresas están tomando conciencia de la importancia de sumarse a ese sentimiento colectivo de 'cambio positivo', de corresponsabilidad en la construcción de un futuro accesible, solidario, sostenible... global -entendido desde un punto de vista abierto y compartido sin distinción de sexo, raza o edad-.

Conciencia que trasciende más allá de los valores ajustados al fondo de las marcas y los productos, arrogándose planteamientos mucho más trascendentes que permiten un posicionamiento diferencial y muy permeable a la respuesta empática del público.


Ya no se trata sólo de vender un logotipo, o una bolsa de sopa instantánea o un coche... Ahora es muy importante llegar más allá. Tratar de superar lo obvio y situar la marca en un plano próximo a los sentimientos más íntimos de la gente, en el plano de un renovado valor añadido.


Hablamos de un modelo de comunicación que habla desde la razón, pero que trata de llegar directamente al corazón. Ser socialmente responsable dignifica la marca, distanciándola de la percepción mercantilista y emplazándola en un escalafón emocionalmente mucho más asequible y permeable para el público.


El caso Coca Cola es un gran ejemplo.


Que una marca se haya convertido en símbolo de la felicidad, no es una anécdota. Constancia, creatividad y fidelidad a un objetivo, han llevado a la marca de las marcas a ser percibida desde una óptica diferencial y amigable. Tanto es así que el producto casi es lo de menos... Coca Cola es hoy, puro mensaje.


Y ahora, vamos a pensar sobre lo que hemos visto en el vídeo.


La responsabilidad social corporativa es una magnífica herramienta de posicionamiento
, está claro. Pero, no ser conscientes de ello puede significar, cada vez más, la entrada en un proceso de quiebra de imagen.


Ignorar la realidad, posicionar las marcas desde una óptica exclusivamente mercantil, nos lleva a correr el riesgo de ser reprobados por el público. La comunicación 2.0, abierta al comentario y la opinión de la gente, posibilita que las marcas caigan víctimas de su propia voluntad comercial.


Lo que vemos en este vídeo -no es el primer caso y, seguramente, no será el último-, es un buen ejemplo de hasta qué punto es importante posicionarse desde una perpespectiva de corresponsabilidad social.


Da igual quién firme la acción -Greenpeace es actualmente el mayor exponente de reivindicación ante las marcas-, porque desde cualquier lugar de la red puede surgir un movimiento reactivo. Y ese riesgo, paradógicamente, es uno de los impulsores más importantes para el cambio de mentalidad entre las marcas. Porque la mejor manera de evitar la crítica, es unirse a la corriente de compromiso emanada desde el mismo seno de la sociedad.


Siendo consecuentes, las marcas deben tratar de sumarse al emergente grito surgido desde la conciencia social, que reivindica y exige un cambio de rumbo. Las marcas deben situarse en ese plano de mecenagzgo de lo social, y tratar de interactuar desde un plano muchísimo más próximo y comprometido de lo que han hecho nunca.


La comunicación reactiva no es sino una primera señal de alarma de que acontece en la realidad. El mensaje no deja de ser una simple herramienta de intemediación, que recoge una opinión generalizada y que busca ser recogida y elevada a los altares de la tendencia.


Las marcas tienen que ser responsables del cambio.
Porque, de no ser así, al único sitio que les conducirá será a la reprobación.


Tiempo al tiempo.


miércoles 23 de febrero de 2011

Los virales van de culo... Y, si no, que le pregunten a Levi's



Se nos va la vista...

Nuestro carácter primitivo nos delata y, lo peor de todo... nos retrata.


Levi's ha puesto en marcha una iniciativa viral un poco canalla y transgresora
. Unos pantalones bien ajustados -modelo
Curve ID Skinny Jeans-, lucidos por una espléndida modelo -que se supone está dotada de una maravillosa curvatura posterior- y una cámara oculta -situada al borde del precipicio-, conforman el arsenal logístico de una experiencia destinada a demostrar el efecto imán que tiene para las miradas el culo de una mujer vestida convenientemente.

Y, más de seis millones de visionados del vídeo en YouTube lo avalan.

Sin necesidad de firma comercial, casi sin mostrar ni siquiera el producto, los responsables de la marca de ropa, apoyados por la agencia BBDO Auckland, después de un período conveniente de maduración de la historia en la red, han destapado el misterio. Ese vídeo, que descubría las miradas furtivas de los/las paseantes, era obra de Levi's.


Es evidente que la buena gestión de una idea y la elipsis voluntaria de marca reconocible favorecen la viralidad. En esta ocasión, la agencia ha sabido mantener el control sobre el viral, buscando el momento adecuado de hacer pública la marca que estaba detrás... Para ello, no sólo han aguantado el tipo, sino que se encargaron de alimentar la rumorología en la red, de manera que el nombre de Levi's ya circulaba prácticamente desde el primer momento, aunque sin confirmación de ningún tipo.


De esta manera, se evita la contaminación publicitaria del viral, aunque ya se se orienta al público hacia la asimilación indirecta de la marca.


Un gran trabajo que, además, sirve para mostrarnos que los instintos siguen mandando.


¿Y tú que miras?... La etiqueta, por supuesto.


martes 22 de febrero de 2011

'The end'... Cuando el 'fan' justifica los medios



Tú decides... Tú ganas.

Esa es la clave argumental de la nueva acción promocional de Doritos.

Salvo por el penoso detalle de que la participación se cierra exclusivamente al público canadiense (luego entenderéis el por qué de lo penoso), la peculiar iniciativa es, ante todo, sorprendente.


La historia es que la marca de snacks propone el lanzamiento de dos nuevos sabores al mercado: Onion Rings ‘N Ketchup y Buffalo Wings N’ Ranch. Hasta ahí, todo normal. Ahora bien, la gracia está en que finalmente el público determinará cuál de los dos sabores es el que definitivamente llegará a las tiendas...

Para ello, Doritos lanza un reto a sus fans, consistente en proponer cuál de los dos sabores merece desaparecer y 'cómo' debe hacerlo.... Vamos, que de lo que se trata es de seleccionar la víctima y ser lo más original posible a la hora de escribir su final.

Para ello, la marca ha creado un site writetheend.ca (insisto en que sólo es para público canadiense), en la que los participantes dejarán su 'final más dramático, humorístico, gore, etc.' para esta historia. Un jurado, compuesto por representantes de la marca y de la agencia publicitaria responsable de la campaña, elegirán la historia ganadora entre las siete finalistas de cada sabor que hayan pasado el corte previo.

Pero, la gracia no está en el concurso. Ni mucho menos.

La verdadera gracia está en que el ganador se llevará 25.000 dólares por los derechos del guión, con un complemento extraordinario -y aquí sí que está el chiste- consistente en percibir ¡el 1% de los beneficios generados por la venta del producto!

Un propuesta abierta, bien dirigida y con un gancho que rompe la barrera del contacto habitual entre marcas y público...

Porque, visto lo visto, Doritos ya no quiere fans. Ahora directamente quiere 'socios'... Como debe ser.

lunes 21 de febrero de 2011

'Everybody on'... El nuevo himno de la comunicación



Díselo con música...

Si ayer hablaba de la importancia de saber interpretar los acordes marcados por el público en la partitura de las marcas, hoy os acerco un buen ejemplo de la sinfonía resultante de dicha interpretación.


La campaña de HP revisa en conocido éxito musical “Walk On The Wild Side”, de Lou Reed, versionándolo bajo la perspectiva del nuevo valor que la tecnología tiene para la comunicación global.


La presentación de producto/servicio ofrecido por la marca, combinado con el valor que éste aporta al público, permite la configuración de un escenario emocional abierto, dónde las posibilidades tecnológicas no se imponen como argumento de venta, sino como complemento amable para la realización de las personas.


La música sirve aquí como catalizadora de emociones, al mismo tiempo que hace de colchón para la ubicación de un mensaje dulce y sugerente, con el que se facilita la identificación del público.


HP apuesta por la música a la hora de comunicar
. Y lo hace a sabiendas de que ésta es un idioma universal. Un idioma que no conoce fronteras y que da de lleno allí donde la comunicación debe tocar: en el corazón del público.


Buena apuesta. Buen himno para una marca... Everybody on.

domingo 20 de febrero de 2011

La comunicación es mucho más que diálogo... es, sobre todo, interpretación.



Metáfora compleja...

No se trata de música, ni de sonidos... Ni siquiera se trata de palabras. De lo que hoy hablaré es de la sugerente banda sonora que nace desde el mismo centro de la conversación entre marcas y usuarios.


Acordes de una sintonía de sentimientos, emociones y experiencias compartidas, que se están convirtiendo en el mejor exponente de un crowdsourcing creativo inagotable. Tanto es así, que los test de productos han perdido una gran parte de su sentido, ya que la realidad tangible, la conversación cercana, directa y bidireccional, ha permitido acceder al corazón y a la psique del público, determinando a priori los fondos y formas de lo que proponemos.


La opinión cuenta, y mucho, a la hora de analizar el éxito o el fracaso de un producto
. Pero, sobre todo, la opinión sirve como el elemento vertebrador de la tendencia. Saber la evolución correcta, tener la fiabilidad de hacia dónde corregir el rumbo para alcanzar la meta es, sin lugar a dudas, la piedra filosofal que nos ofrece la comunicación 2.0.


La redes sociales, las webs participativas, el diseño de estrategias de branding abierto, configuran un nuevo escenario de oportunidad para la proyección de marcas y productos.


Trabajamos inmersos en una apasionante partitura no escrita, en la que todos participamos a la hora de configurar la melodía. La improvisación ha dejado paso a la colaboración, al aporte de valor y talento de todos y cada uno de los intérpretes. Cada nota que queda escrita, incorpora la esencia de un diálogo proactivo, que determina el tempo y el tono de una melodía de empatía y reconocimiento.


Las marcas -gracias al modelo de comunicación 2.0- disponen ahora de un aporte de opinión de enorme valor añadido, que les permite la composición de un mensaje certero, la prospección de tendencias definidas por el propio criterio de su público y la consolidación de una imagen cercana y asumible.


Hoy no hablo de música. Hoy de lo que hablo es de la necesidad que tenemos de aprender a leer las notas escritas por el público, de interpretar cada matiz de lo que nos dicen, y de sentar las bases para estructurar una partitura sobre la que establecer nuestra sinfonía de marca.


Ahora, la comunicación es mucho más que diálogo... es, sobre todo, interpretación.


viernes 18 de febrero de 2011

'Forma vs. Función'... Hacia una nueva arquitectura de la comunicación



It is the pervading law of all things organic and inorganic,
Of all things physical and metaphysical,
Of all things human and all things super-human,
Of all true manifestations of the head,
Of the heart, of the soul,
That the life is recognizable in its expression,
That form ever follows function. This is the law.

(
Louis Sullivan)


¿El contenido hace la forma, o la forma hace el contenido?

La tesitura a la que me ha llevado el descubrir al revolucionario arquitecto Louis Sullivan, no sólo se circunscribe al mundo del planeamiento de edificios. La visión disruptiva que la creatividad aporta al mundo, trasciende a cualquier ámbito de trabajo, de relación y de pensamiento.


Hablar de fondos y formas
, en un momento en el que la comunicación y los comunicadores tratan de definir un nuevo espacio de relación con el público, permite abrir un productivo debate sobre el rumbo que debemos tomar para afrontar la comunicación del futuro.


Mucho se habla de innovación, de portabilidades, de 3D, de gadgets, de evoluciones... Pero, la realidad es que la esencia de lo importante trasciende más allá de lo puramente tecnológico.


Comunicación es contenido
. Y esta afirmación conlleva una cuestión subyacente... ¿Deben ser las necesidades planteadas en la creación de los contenidos las que dirijan el desarrollo tecnológico o, por el contrario, debe ser el desarrollo tecnológico el que determine las posibilidades en el desarrollo de éstos?


Porque, en esencia, el contenido debiera ser la base de todo. La tecnología encuentra su función gracias a él, y las derivadas creativas que surgen de la hibridación de estos dos ámbitos permiten generar nuevos rumbos de desarrollo.


Ahora bien. La velocidad de los cambios tecnológicos, la necesaria obligación de amortizar las inversiones en materia de innovación, están situando en un punto de quiebra el desarrollo de los contenidos de calidad.


La parafernalia tecnológica que nos rodea invita a 'jugar con el soporte', recreando experiencias y emociones fútiles, cuya caducidad es manifiesta desde el momento de su presentación.

Elaborar contenidos de calidad, que prevalezcan en el tiempo y permitan el desarrollo de una imagen de marca sólida, es un esfuerzo de constancia que podría y debería ir más allá de la volatilidad de las tendencias tecnológicas.


También la forma es importante... mucho.
Pero lo es más, fijar la esencia de valor de las marcas y los productos en la mente del consumidor. Es fundamental que la tecnología acompañe al fondo, de manera que se convierta en aliada del contenido y no al revés. El abuso del artificio tecnológico puede derivar en una traumática banalización de los valores de marca que, a la larga, pondrán en quiebra su credibilidad.


'Forma vs. Función'
es una invitación a la reflexión pausada. Un alegato a la cordura, en la que cada uno debemos determinar nuestro polo de situación y el grado de vinculación a éste... De manera que la 'estrategia de comunicación' que planteemos, nos permita navegar con un rumbo definido y estable, sin caer en los cantos de sirena de lo banal.


Particularmente, creo que el desarrollo de los contenidos está excesivamente mediatizado por la tecnología. Vivimos al pairo de los cambios de tendencias y de herramientas de comunicación, lo que nos lleva a situarnos en una corriente de inconsistencia muy peligrosa.

Pienso que el contenido debe ser el verdadero impulsor del cambio, de la evolución y no al revés. La esencia debe protegerse y prevalecer... Y, una vez protegida, incorporar el valor de la forma como elemento fundamental.


Vivimos tiempos de cambio... A pesar de ello, las modas pasan, pero los valores prevalecerán... O eso espero.


jueves 17 de febrero de 2011

¿Verdadero o falso?... La primera impresión no es lo que cuenta



Profundicemos...

Las percepciones a simple vista nos engañan. La comunicación se desenvuelve en una vertiginosa caída libre, donde la velocidad de flujo y el enorme volúmen del caudal de información, difuminan los trazos de una percepción realista.

Lecturas en diagonal, e-
learning, flashes de conceptos, ideas fugaces, zapping de contenidos... No hay tiempo para la pausa. Parar y pensar resulta demasiado peligroso, porque el tráfico, imparable y sin escrúpulos, nos atropella.

Deambulamos a través de una sociedad del conocimiento parcelada, sesgada y devaluada por las prisas. El hecho de 'querer estar' se ha convertido en una prioridad equivocada, que nos involucra en procesos de formación y percepción inexactos y peligrosos.


Las cosas nos son como parecen
. El verdadero valor de los contenidos no puede verse abocado a una frenética competición de densidad y relevancia. El verdadero valor no reside en un titular llamativo, o en una imagen
impactante... El verdadero valor debe, y puede, ir más allá de 140 exiguos caracteres...

Está claro: el verdadero valor es -debería ser- otra cosa...


Tiene que ser el factor que nos permita conseguir esa pausa. Ese momento de calma reflexiva. Ese instante de pensamiento libre, estructurado y
proactivo... El CONTENIDO con mayúsculas, el bueno, el que realmente nos alimenta y nos permite crecer, no puede ser una estrella fugaz que pasa y se sumerge en el olvido... Debe prevalecer.

La red es una autopista, sí, pero nosotros somos los que debemos marcar nuestra propia velocidad de crucero.


Es el momento de limitar nuestra velocidad, ajustándola a nuestras necesidades de conducción. Priorizar la calidad por encima de la cantidad, nos hará aprehender la verdadera esencia de las cosas. La pausa, se convertirá en nuestro aliado en el proceso de aprendizaje y también de creación.


Que la vorágine no nos lleve a una deriva de desconocimiento y superficialidad... Profundicemos, pensemos, opinemos y enriquezcámonos con el verdadero valor de lo que percibimos...

En estos momentos, la primera impresión no es lo que cuenta.


miércoles 16 de febrero de 2011

El crowdsourcing creativo de Harley-Davidson es un fiasco



Sorprendentemente vulgar...

Que una marca mítica, como lo es Harley-Davidson, presente una campaña como esta, me parece un fiasco.

Si el reflejo del 'espíritu libre', del código de 'carretera y manta', característico de la legendaria marca de motocicletas, se reduce a poner entre rejas a quienes no disponen de montura... entonces, apaga y vámonos.

Pero lo más grave no está en el mal planteamiento creativo. Sino en la forma como se ha llegado a él.

Los responsables de la marca, después de muchos años de relación con la agencia Carmichael Lynch, optaron por dar un giro estratégico apostando por Victor & Spoils, una agencia especializada en desarrollos creativos basados en la aplicación del crowdsourcing.

La idea de que fuesen los propios fans y usuarios de Harley los que tomaran las riendas creativas de la marca era, a priori, una estrategia diferencial y prometedora...

Así, con la excusa de promocionar el nuevo sistema de customización de motos, denominado HD1, los responsables de la agencia hicieron públicos los briefings de campaña, cediendo el testigo al público a la hora de diseñar también la campaña de comunicación.

Después de un proceso de recepción de ideas y de selección, se eligió la que, 'supuestamente', era mejor entre los cientos de propuestas que se presentaron.

Y, al verla, uno se plantea cuál ha sido el problema. Si lo cierto es que las ideas descartadas eran peores que la que resultó ganadora, los fans de Harley han demostrado una total falta de originalidad...

Aunque, también es posible que la agencia optara equivocadamente por escoger una historia que diera verosimilitud al hecho de ser una campaña creada por el público, para lo cual determinaron que era preferible una campaña plana, pero creíble, antes que una buena, pero que generara suspicacias...

Creo que nunca lo sabremos.

Independientemente de las circunstancias, sólo cabe señalar que el resultado no puede ser peor. Y, lo más triste, es que pone en entredicho la eficiencia de utilizar el crowdsourcing como herramienta impulsora de la creatividad.

En definitiva, visto lo visto, a los responsables de Harley-Davidson les hubiera rentado más haber optado por quedarse como estaban, manteniendo el vínculo creativo con su agencia de toda la vida.

Está claro que, a la hora de ser diferencial, los experimentos mejor con gaseosa... porque, para este viaje hacia la libertad está claro que no hacían falta alforjas.

martes 15 de febrero de 2011

Contacto, pero sin tacto... ¡Que corra el aire!



Cercanía, contacto, empatía, socialización... son términos que se imponen en un mundo en el que la comunicación nos conecta. El desarrollo de relaciones, la seducción a través de los mensajes, el intercambio de información y opinión, en definitiva, la proyección de un modelo de socialización masiva, ha dibujado un nuevo campo para las relaciones entre marcas y usuarios, y entre usuarios entre sí.

Vivimos en un mundo interconectado, donde los valores sociales se confunden en un caleidoscopio de relaciones cruzadas. Los individuos convivimos en un ecosistema de interacción permanente, en el que las redes sociales han ocupado un papel preponderante y cohesionador.

¿Pero, queremos realmente convivir en este modelo de socialización tecnológica hiperdesarrollada?

Si analizamos los datos de evolución de las diferentes plataformas de comunicación 2.0, podemos llegar a la conclusión errónea de que así es.

El crecimiento exponencial a lo largo de los últimos años, de redes como Facebook o Twitter, parece indicar que los individuos hemos sido abducidos por la propuesta de convertirnos en rebaño social a través de la red.

Aposentados tras la barrera tecnológica de los muros y los time lines, las personas convivimos en ese escenario de contactos multiplicados por cien, en el que emociones y sensaciones se virtualizan, donde da la sensación aparente de que corremos el riesgo de ser contribuyentes de nuevo dibujo social: una sociedad multiconectada y emocionalmente castrada.

Castrada porque la comodidad de sentirnos protegidos al otro lado de la pantalla nos evita exponernos socialmente. Aislados del mundo tangible, vivimos acumulando experiencias y emociones que nos llegan vía adsl, acostumbrándonos a un onanismo emocional altamente peligroso.

El ser humano se supone que es un ser social. Pero, la realidad también nos demuestra que todo tiene su límite, y que siempre tratamos de mantener una distancia de separación que marque nuestro territorio exclusivo y personal.

Y esa es la clave. La evolución hacia modos de contacto sin tacto, no es sino una simple respuesta a una realidad 1.0: mantener la distancia con los demás nos hace sentir libres.

De esta forma, las redes sociales no triunfan por ser un canal que favorece la proximidad entre personas, sino que, precisamente, son todo lo contrario: son el espacio de alivio que nos separa de los demás.

Viendo el vídeo experimental realizado por KLM, comprobamos cómo esta afirmación es cierta. Las personas necesitamos espacio para sentirnos cómodas. Hasta tal punto, que una marca como KLM, ofrece dicho espacio como argumento de valor añadido .

Así pues, seamos conscientes de nuestra realidad. Ahondemos en los aspectos positivos que nos aporta el nuevo modelo de comunicación... Pero hagámoslo siendo conscientes de que el principal valor de los contactos no está en la cantidad de ellos, sino en su calidad... o, lo que es lo mismo, el valor del veradero contacto sigue estando en el tacto.

'Todos estamos conectados'; todos somos responsables en la red de redes



'Todos estamos conectados'...

Todos tenemos unos vínculos ineludibles que nos unen con nuestro entorno, con las personas, con los animales, con las plantas... Todos formamos parte de una inmensa red de redes, en la que la acción individual de cada uno repercute sobre todos los demás.


La fantástica campaña de World Wildlife Fundation, creada por la agencia Ogilvy & Mather Mexico, abre un espacio para la reflexión, precisamente ahora en el que las sociedades viven el boom de la comunicación 2.0.


Vivimos en una inmensa red, en la que la información viaja de forma casi instantánea a lo largo y ancho del planeta. Un viaje que pone en evidencia el enorme poder que tiene el contacto para el desarrollo cultural, social y económico.


Un poder que debe hacernos reflexionar sobre el principal valor sobre el que debe sustentarse dicha comunicación: la responsabilidad.


Porque una segunda lectura de este magnífico spot nos lleva a un plano en el que la actitud responsable y solidaria de cada individuo debe prevalecer por encima de cualquier interés subyacente. Somos responsables de todo cuanto hacemos y decimos. Y lo somos, porque de nuestra actitud consecuente y solidaria dependerá el futuro del mundo en el que vivimos.


Del mismo modo que estamos conectados a la naturaleza, nuestra vida digital nos conecta con una sociedad múltiple, en la que las actitudes individuales se suman, combinan y difunden, creando un inmenso efecto mariposa de escala global.


Todo lo que decimos y hacemos, afecta al otro lado de la conexión. Todo cuanto proyectamos, se refleja más allá de la frontera de nuestra pantalla de ordenador...


Ahora, más que nunca, es nuestra responsabilidad ser responsables de cuanto hacemos y decimos... de nuestra actitud, de nuestro proyecto vital compartido...

Pensemos en positivo, pensemos en todos... We are all conected.

domingo 13 de febrero de 2011

¡Una pasada de emociones!... Deslizándonos por la Gillette Experience Barcelona 2011



No seré muy objetivo en este post... No puedo serlo.

Después de dos días intensos, viviendo la experiencia a la que fui invitado por
Gillette, me resulta complicado sacar mi faceta más profesional y analizar técnicamente lo ocurrido en Barcelona.

Gracias al impecable trabajo de la
agencia Sr.Burns -Gaby Castellanos tiene un personal digno de enmarcar- y de los responsables de la marca Gillette, todo fue una sucesión de detalles muy cuidados, de atención personalizada y de dedicación exquisita hacia los bloggers y twitteros que fuimos invitados.

La clave de estos días -en los que el objetivo era hacernos partícipes del nuevo producto de afeitado de Gillette-, no estaba en la evolución tecnológica del producto, ni en sus innovadoras prestaciones... Ni siquiera en la atractiva propuesta de llevarnos a surcar los mares a bordo de un velero, similar a los que actualmente compiten en la prueba
Barcelona World Race...

La clave estaba en
'construir una experiencia emocional' alrededor del producto y de la marca.

Y así fue.


La
sucesión de pequeños detalles, empezando por el viaje, el hotel, el maravilloso marco que supone la ciudad de Barcelona, la jornada de navegación, las entrevistas, las comidas, las personas encargadas de atendernos... Todo acompañaba de forma milimétrica en la creación de un envoltorio de emociones que permitiría 'recibir de una manera muy especial' a la nueva estrella de la marca: la Gillette Fusion Proglide.

Nada más llegar a la ciudad condal, una anécdota totalmente espontánea me hizo prever que el fin de semana sería diferente. Había quedado a tomar unas cervezas con el director creativo
Nicko Nogués, y al despedirnos decidimos inmortalizar el encuentro con una foto. Nos acercamos a una tienda de El Borne y pedimos la colaboración de una dependienta para que nos la hiciera... Sorprendentemente, resultó ser de Logroño y me reconoció, ya que hace años trabajaba en un restaurante al que suelo ir de vez en cuando. Evidentemente, tanto Nicko como yo pensamos que esa casualidad no era sino una señal.

¡Y vaya si lo fue!.


Son muchos los post que he escrito en este blog cuyo contenido gira en torno a la
importancia que tiene revestir la comunicación de valores emocionales, que permitan generar una mayor identificación entre marcas y usuarios. La creación de un ambiente propicio al diálogo, a la incentivación de respuesta por parte del receptor del mensaje, deben formar parte inherente de un modelo de comunicación eficaz.

Tratar de 'convencernos' de las bondades de la
Gillette Fusion Proglide se convertía así en un reto, tanto para la agencia responsable de la comunicación como para la marca, ya que debían convertir la 'experiencia de afeitado' en una 'experiencia vital' para los participantes.

Las innegables
virtudes de la nueva maquinilla de afeitar -suavidad, comodidad, eficacia...- traspasaron las barreras del simple test del producto, para convertirse en los pilares fundamentales sobre los que se construyó la agenda de trabajo.

Deslizarse por el mar en un velero, patronearlo por un instante y sentir la libertad que se siente al navegar en un día maravilloso de mar
, se convirtieron en una acertada metáfora en torno a los valores tecnológico/experienciales del producto.

La enorme inversión en I+D, los datos de venta, el análisis de mercado, la definición de los diferentes públicos, etc., pasaron a un segundo término en el momento en el que subimos a ese barco. Pero, no pensemos que esos valores tangibles se diluyeron, ni mucho menos.


La adrenalina generada mientras disfrutábamos en cubierta de la suave brisa mediterránea, permitió que a todos los participantes nos quedase
grabada en la memoria la emoción de deslizarnos entre las olas, de sentir el placer de creernos marineros por un día y, sobre todo, de sentir la libertad que ofrece el mar abierto... Sensaciones que, indudablemente, recordaremos cada vez que cojamos la maquinilla y nos afeitemos.

Gillette ha acertado de pleno en el planteamiento
. Tanto, que puedo asegurar que la iniciativa es una buena referencia para futuras acciones, y un gran ejemplo para otras marcas.


Hoy no puedo ser objetivo en este post. Y no puedo serlo, porque después de todo lo vivido, a partir de ahora cada vez que me afeite, seré consciente de que en cada pasada de la maquinilla, se esconderá una pasada de emociones.


Solamente puedo dar las gracias a Gillette y a los magníficos profesionales de la agencia Sr. Burns por haberme permitido disfrutar de esta aventura, y hacerme partícipe de este gran trabajo de comunicación.



viernes 11 de febrero de 2011

Tu vida como eje de campaña... Deberías conocerla




La invitación lanzada por Estrella Galicia no sólo destaca por su enorme calidad técnica y conceptual, sino por su acertada forma de dirigirse al público.

Porque con esta campaña, la marca establece un punto de partida para la conversación, proyectando la propia historia del target como argumento de tracción emocional. Es evidente, que esa historia no deja de ser una ficción muy bien elaborada, y que los datos que resultan cuando nos acreditamos, probablemente disten mucho de corresponder con nuestra realidad.

Pero, a pesar de ello, la base creativa acierta al involucrar la esencia individual de cada usuario, a través de la formulación del valor de su trayectoria vital. La marca, una vez revisado el histórico de cada persona, firma la acción con una llamada al contacto. Ratifica su necesidad de conocer a quienes han hecho de su vida un cúmulo de circunstancias, detalles y anécdotas enriquecedoras, y que les convierten en protagonistas de una historia que invita a ser compartida.

De esta manera, la comunicación cambia de dirección, arrancando desde el usuario para terminar en la marca.

Tienes el testigo... Deberíamos conocernos.

jueves 10 de febrero de 2011

'Palabras que derriban fonteras'. El idioma, la principal frontera para los social media



Paradójicamente, las palabras -elemento fundamental en la génesis de la conversación- son la principal barrera para la comunicación.

El idioma
, seña indisoluble que aglutina a las sociedades, que fundamenta los valores comunes entre personas y que arma el discurso identificador de comunidades, es hoy la principal barrera para la universalización del diálogo.


Las redes sociales son una plataforma social abierta pero, a pesar de su infinita capacidad para establecer contactos y relaciones, la barrera idiomática las limita. Cabe pensar que en un futuro no demasiado lejano, dicha barrera podrá ser superada por herramientas tecnológicas, que permitan la traducción simultánea y automática de los mensajes de los usuarios.


Cabe pensar que el futuro de la humanidad pase por la normalización de un idioma común -el esperanto es una muestra de esa necesidad- que permita la eliminación de barreras y abra las fronteras a una relación entre persona mucho más amplia y diversa.


El potencial que tiene el diálogo, a la hora de enriquecer el bagage cultural e intelectual de los individuos no puede verse limitado por el idioma.
Simplemente, basta con comprobar cómo las redes sociales han servido para abrir las fronteras sociales y culturales entre personas que hablan el mismo idioma. El intercambio de opiniones, de información, de ideas, de proyectos y, cómo no, de emociones, es una muestra del enorme camino que se abre para el enriquecimiento social a escala global.


Hacerse
entender, supone a día de hoy, un doble esfuerzo para muchos de nosotros.


Doble esfuerzo, porque a la necesidad de aprender e interiorizar el manejo de las nuevas herramientas de comunicación social, se suma la importancia de conocer nuevos idiomas que nos permitan abrir nuestros límites, e interactuar con personas más allá de nuestras propias fronteras idiomáticas.


De nada sirve disponer de herramientas sofisticadas que nos permitan contactar, si a la hora de la verdad las palabras se convierten en nuestro principal lastre para la conversación.


Vivir los idiomas
-tal y como muestra la magnífica campaña que hoy adjunto a este post- se ha convertido en la asignatura pendiente imprescindible para la conversación del futuro. Posiblemente, a muchos de nosotros se nos haya hecho tarde para empezar, pero tiene que ser nuestra responsabilidad hacer que las generaciones que vienen dispongan de los conocimientos necesarios para hacer que las palabras no creen fronteras, sino que las derriben.


Sólo así, podremos decir que las redes sociales son una herramienta de comunicación global.


miércoles 9 de febrero de 2011

'Segmentación de alto standing'... En esta vida hay clases y clases



Espíritu gamberro... de alto standing.

Esta es la fórmula elegida por Audi para marcar su diferencia con otros vehículos de su clase -en esta ocasión, de los de la marca Mercedes-, a los que retrata con gracia, estereotipándolos como referencia de lo 'carca y lo caduco'.


Y destaca también, que los responsables creativos apuesten por el humor como clave para el desarrollo de la historia. Porque hablamos de un segmento de público bastante elitista, que no se caracteriza precisamente por saber reírse de sí mismo. El hieratismo, la formalidad, el status... son algunos 'valores' sobre los que se asienta la imagen tópica de la gente con dinero.


Pero, lo que en realidad nos cuenta esta historia, no es un chiste.

Se trata de una hábil maniobra, que utiliza la sorna y el humor como tapadera para poner en valor la verdadera esencia de Audi: la inteligencia.


Rompiendo los tópicos preestablecidos, la marca se desquita de su competencia directa atacando allí donde nadie se lo espera. Audi no trata de lanzar un simple guiño a un público que sólo aspira a mantener su apariencia entre la élite, sino que segmenta de forma muy hábil al target, dirigiéndose a aquellos que, más allá de la pura fachada formal, buscan ese toque inteligente que realmente los diferencie.


De esta forma, Audi da un giro radical al concepto de evolución. Porque no se trata de vender un avance tecnológico, sino de manifestar el cambio de mentalidad de un público 'inteligente', que buscar escapar del convencionalismo, gracias a su capacidad de valorar los fondos y no sólo las formas.


Esta campaña hace partícipe al público de la brecha abierta entre los estereotipos de marca clásicos y las nuevas 'visiones' de valor de aquellas marcas que apuestan por rebelarse frente a lo establecido.


Ahora sólo queda esperar la respuesta de los aludidos.


martes 8 de febrero de 2011

Bud Light destapa el 'otro final' de 'Lost'...



Los 'guiños' realizados a tiempo pueden ser muy rentables.

Eso es lo que han debido pensar los responsables de la campaña de la cerveza Bud Light cuando, ni cortos ni perezosos, deciden lanzarse a una resurrección publicitaria del fenómeno televisivo, 'Lost'.

Humor, ironía y algún que otro déjà vu de la serie, componen la divertida trama de este spot. Pero, lo realmente destacable es el sentido de oportunidad que supone tratar de recuperar el sentimiento dejado por la serie de televisión, y que indudablemente conlleva un gancho emocional para sus millones de fans.

La utilización creativa de 'historias ya contadas', la revisión subjetiva de tramas, películas o, incluso, de músicas, es un clásico en el mundo de la publicidad. Fortalecidas por la memoria recurrente del público, que identifica de forma natural los guiños, las campañas adquieren desde el mismo punto de partida un valor espontáneo de identificación que, de otra manera, sería mucho más costoso conseguir.

Recuperar los ídolos, los recuerdos, las experiencias vividas... dándoles una nueva forma publicitaria, es una magnífica herramienta para conseguir la anhelada identificación de la marca con el espectador.

Está claro que para la publicidad no todo tiempo pasado fue mejor... pero tampoco hay que darlo por perdido (creativamente hablando).

lunes 7 de febrero de 2011

'Retorno de la inversión para el usuario': el ROI tiene que pasar a ser el REI



Hablan, opinan, difunden, valoran, seleccionan, proyectan, redirigen, aplauden, critican... influyen.

Los usuarios han tomado el mando de la conversación
, y las marcas -conscientes de que ahora dependen, más que nunca de ellos-, se prodigan en acciones que permitan la creación de buzz... de mucho buzz.


Así, aparecen nuevas estrategias que, a simple vista, parecen poner al público en el mismísimo centro de la órbita del diálogo. Campañas que tratan de saltar la frontera de los muros sociales, en un intento de trascender más allá de los límites de una comunicación convencional.


Los expertos en marketing se afanan en desarrollar sistemas de medición de ese salto: altura, anchura, velocidad del viento... De manera que el cliente -la marca- disponga de los datos necesarios para 'valorar y cuantificar su inversión'.


Es entonces cuando aparece la palabra mágica: el
ROI (return on investment). Un concepto que aglutina el valor para una marca de la rentabilidad de su inversión en comunicación. Las palabras, los mensajes, la percepción del público, la opinión, la interacción, las críticas... todo se pasa por el tamiz de la analítica, con el único objetivo de conocer, con la mayor precisión posible, la rentabilidad de las iniciativas de comunicación marca.

Legítimo.


Está claro que conocer el ROI -o, al menos, intentarlo- es un derecho legítimo e inalienable de toda marca que se precie. Pero, hay un sesgo, un matiz que pasa desapercibido y que resulta muy importante valorar: ¿cuál es el ROI del público?


Porque, mucho se habla del trabajo de las marcas, de su esfuerzo por alcanzar la escala emocional del target, de gratificarle emocionalmente... Pero muy poco, del enorme valor que el público aporta para la adecuación y mejora de la comunicación y de los productos. Poco se habla del inmenso repositorio de información válida que las personas van construyendo día a día en sus muros y sus time lines, y del cual se aprovechan los responsables de las empresas.


Poco o nada se habla de valorar el trabajo espontáneo de quienes comentan, se hacen fans, eschuchan, asumen y difunden las bondades (o no) de las marcas.


Poco, o nada se habla de retribuir y compensar ese esfuerzo individual
que tanta vida genera a la comunicación corporativa.


Y, lo cierto, es que es una 'retribución al público' significaría un salto cualitativo para la consolidación de un 'contrato equilibrado' entre marcas y usuarios. Porque, el hecho de que Facebook utilice como herramienta publicitaria los comentarios de los usuarios, no es una anécdota, ya que abre una senda en la que la relación pasará a convertirse en un proceso de fagocitación de valor no retribuído.


Ya se que muchos afirmaréis la necesidad de que la conversación fluya libremente, que las opiniones no pueden estar pagadas porque se perdería la necesaria espontaneidad, minando la credibilidad de dichas opiniones... Y estoy de acuerdo.


Pero si ocurre -y todo apunta a que ocurra-, que las plataformas y las empresas 'gestionen' unilateralmente los contenidos aportados por los usuarios, se debería plantear que éstos fuesen retribuídos de alguna forma.


Esto significaría que el usuario estimaría a priori su propia opinión, disponiendo de la oportunidad de 'gestionar y cuantificar' el valor de su influencia, de su feedback. Hablamos de sentar las bases para la medición de un REI (return on emotional investment): una retribución individualizada que permita 'gratificar' su esfuerzo y su relevancia. Una retribución que significaría un paso adelante en la relación mucho más rentable entre marcas y usuarios, ya que dicha compensación, probablemente, generaría una corriente de 'nuevos' usuarios que aspirarían a conseguirla.


¿No se habla de que las marcas deben dar aquello que quiere y busca el público? ¿No se habla de que las marcas 'generen experiencias y emociones' a los usuarios?
Pues qué mejor experiencia que compensarle por su opinión y su participación ¿no?

Y con esto no me refiero a que la 'retribución' se dirija exclusivamente a ese público relevante, seguido por miles de personas -y que ya se hace de forma habitual desde hace tiempo-. Ni mucho menos.


La clave está en socializar al máximo dicha retribución. La clave está en aplicar iniciativas que tiendan a compensar a aquellos cuya opinión ha sido utilizada por las marcas y/o plataformas, independientemente de su relevancia. Porque si así se hiciese, se amplificaría exponencialmente la capacidad de implicar a los usuarios en el valor de marca y, por ende, de generar una mayor corriente de empatía.


En definirtiva, en el futuro el ROI del público debe ser el REI... Y, como consecuencia, a mayor REI, mayor ROI para las marcas.


domingo 6 de febrero de 2011

'Inspiración caída del cielo'... Axe descubre el ARTE (con mayúsculas) de la seducción



Sorprendente cambio de tercio...

Acostumbrado a las histriónicas y, por qué no, escandalosas propuestas publicitarias de Axe (Linx, en otros países), me sorprende comprobar cómo la conocida marca de desodorante para hombre, se pasa a un lado mucho más creativo y artístico.

Después del arranque de su nueva propuesta, 'Ángeles caídos', en la que el poder de seducción alcanza cotas celestiales, me agrada comprobar la derivada que dicha campaña ha tenido en el Reino Unido.

Un giro que apuesta por la recreación artística de las musas aladas de la marca, a través de una serie de muros magníficamente decorados por obra y gracia del artista del graffitti, CopyRight.

Un recorrido por las calles de diversas ciudades británicas, que nos muestran la otra cara de la marca. Una cara que se arriesga por implementar en las calles un concepto diferente de publicidad: no hay logotipo, ni claim, ni siquiera un guiño a la campaña... Simplemente, el arte surgido de los botes de spray y la esencia de un concepto que va más allá de la obviedad característica de los anuncios.

Son muchas las empresas que están apostando por apuntarse a este giro estratégico, en el que el arte -en cualquiera de sus facetas-, se convierte en el catalizador de los valores de la marca y/o de los productos.

Una visión sutil, en ocasiones difusa, pero que permite abordar al público desde una perspectiva más rica, más inteligente y, sobre todo, mucho más emocional.

Está claro que el ARTE, con mayúsculas, es una magnífica herramienta para comunicar. Axe se ha dado cuenta de su potencial... Esperemos que le funcione y que su iniciativa perdure.

Fuente

viernes 4 de febrero de 2011

Día Muncial contra el Cáncer: Patrocinadores de Cumpleaños



Hoy es un día especial que nos compromete a todos... Porque todos somos parte de esta lucha y porque todos estamos expuestos a ser protagonistas de la batalla.

Pero, ante el temor que la palabra 'cáncer' todavía sigue provocándonos, hoy es un buen día para mirar al futuro con optimismo. Un día para animar a todos aquellos que han hecho de esta enfermedad su campo de batalla personal y profesional y que están permitiendo dar grandes pasos en su curación.

Hoy el el día en el que, más que nunca, el significado de un cumpleaños adquiere un enorme valor...

¡Yo no soy un cerdo!... La inconteniencia emocional de lo explícito



La potencia de un mensaje explícito, sin tamices ni filtros que lo difuminen, impacta.

La violencia de un mensaje dirigido a remover la conciencia, a romper los tabúes que nos ciegan ante la evidencia, forma parte del compendio de herramientas de la comunicación publicitaria.

Al igual que una pistola -cuyo peligro real depende de la persona que la porte-, el 'puñetazo en el ojo (y en el corazón)' que persigue la creatividad publicitaria, puede resultar un peligro cuando cae en las manos inadecuadas.

Tratar de generar ese golpe profundo e instantáneo, que remueva la psique y los sentimientos del espectador, es un arma de doble filo. Especialmente, cuando lo que comunicamos afecta a los valores éticos y/o morales de la sociedad a la que se dirige.

La evidencia explícita y sin tamices de una idea, proyectada a un auditorio heterogéneo, no excesivamente segmentado, provoca un efecto convulsivo y escandaloso que viraliza las formas, pero que en la mayoría de las ocasiones no consigue fijar lo verdaderamente importante: convencer sobre 'el fondo' de lo que se comunica.

En el caso que hoy nos ocupa, pasa algo similar...

Impacto bestial, conseguido a través de la magnificación de lo explícito... De tan evidente, la anhelada 'identificación del público con el mensaje' se convierte en obvia, perdiendo un valor consustancial a todo emisor que se precie: el target es inteligente como para asumir la 'sutileza' como un valor de diferenciación. Y lo sutil, en este caso, brilla por su ausencia.

Tanto es así, que el rechazo que puede generar nos conduce a una ostensible pérdida de foco. Pedirme que me ponga en el lugar de un cerdo en el momento de la castración, no creo que deba implicar que me vea reflejado explícitamente en la imagen. La simple sugerencia de decir que la castración de estos animales se produce sin anestesia, es suficientemente gráfico como para lograrlo.

Pasarse de frenada suele derivar en este tipo de ejemplos... Y, ante esta tesitura, aclararé que no estoy de acuerdo con que los animales se vean sometidos a semejante tortura, pero tampoco estoy de acuerdo con que al público se le torture con este tipo de campañas.