Hasta ayer no tuve el gusto de saber quién es Carmen Lomana... Y lo cierto es que mi vida no ha cambiado mucho desde que he tenido el gusto de escucharla en televisión... Por suerte -o por desgracia-, sigo siendo el mismo que antes de conocerla.
Muchos os sorprenderéis de que este post empiece de esta manera. Os preguntaréis a qué leches viene hablar de esta señora, y de qué narices tiene que ver con la publicidad y la comunicación.
Pues bien. En una de las promociones del 'reality show' que protagoniza Carmen Lomana, y que vamos a tener el placer de degustar (si nos atrevemos) a lo largo de las próximas semanas, unos jóvenes se enfrentan al inmenso reto de decir quienes son una serie de personajes que les presentan a través de unas fotografías. Una de ellas es una reproducción del archiconocido cuadro 'La Gioconda', de Leonardo da Vinci.
Ante la sorpresa del respetable, los jóvenes talentos de la televisión fueron incapaces de afinar el tiro, mostrándonos un compendio de incultura de tan magno nivel que hará que el programa pase a los 'anales' de la televisión.
Pero este no es el tema. La cuestión está en el problema que genera este grado de incultura cuando nos enfrentamos a una campaña en la que pretendemos llegar -a través de guiños de mediana inteligencia- a un amplio marco de público heterogéneo.
Tal y como está el patio educativo y de valores, es importante tener en cuenta que si 'elevamos' el tiro creativo mínimamente, correremos el riesgo de que nuestra campaña pierda eficacia.
Y así pasaría con la gráfica que hoy preside este post. Una campaña creada para el Zoo de Perth, en la que se trata de promocionar las 'obras de arte' que pintan los elefantes. Para ello, tunean a los paquidermos de forma que 'recuerden' a ilustres y reconocibles pintores (Dalí, Warhol y Van Gogh)...
Está claro que los creativos nunca han visto el trailer del nuevo programa, "Las joyas de la corona", y sus 'doctos protagonistas', porque está claro que se pensarían dos veces el hecho de plantear esta campaña...
Mucho ojo con las 'creatividades inteligentes' dirigidas a públicos masivos, porque pueden llevarnos a descubrir sorpresas poco agradables.
Preocupados por la presencia, o no, de iconos religiosos en las escuelas, o por la pertinencia o impertinencia de la educación para la ciudadanía como fundamento vertebral de la formación social, acabamos olvidando 'otros aspectos fundamentales' que determinarán, sí o sí, la capacidad competitiva de nuestros hijos a la hora de abordar su futuro profesional...
Y no sólo de nuestros hijos... Porque, niños, jóvenes y adultos, vivimos sobre una grieta que se abre bajo nuestros pies, que nos obliga a tomar posición a uno u otro lado de ese imparable paradigma tecnológico que nos abduce irremediablemente y que está cambiando los estándares sobre los que se desarrolla la comunicación del presente/futuro.
Todos debemos aprender a desenvolvernos en este nuevo y cambiante escenario de comunicación 2.0. Todos, inexcusablemente, deberemos afrontar el reto de asumirnos como avatares en este mundo virtual, en el que el manejo de las herramientas y la comprensión de los códigos que rigen su adecuada aplicación, se han convertido en las nuevas asignaturas pendientes para una gran parte de la sociedad.
Si la modernización tecnológica de nuestras fábricas supuso una revolución a escala global, la asunción del modelo de comunicación 2.0 es, sin lugar a dudas, una nueva revolución que debemos asumir cuanto antes, poniendo de nuestra parte el máximo interés en adecuarnos y reinventarnos, con el fin de seguir siendo 'competitivos' social y profesionalmente.
La apatía, el escepticismo y la dejadez que muestran muchos segmentos de nuestra sociedad ante el nuevo devenir de comunicación, se está convirtiendo en un lastre para el desarrollo social, político y económico. No ser capaces de asumir que el futuro pasa por este nuevo cambio de paradigma, significa quedar rezagados de la cabeza del pelotón, tanto individual como colectivamente.
Aquellos países que ya tienen asumido el rol de lo 2.0, ya están situados un paso por delante de quienes seguimos mirando los toros desde la barrera (bueno, al menos en aquellas regiones en las que se puedan mirar los toros). Y esa distancia, todavía salvable, puede transformarse en un precipicio insalvable si no ponemos las medidas necesarias para evitarlo.
Y no pensemos que ese proceso de adecuación es costoso, ni mucho menos. -lo costoso será el tratar de arreglar el problema que se genera por no hacer los deberes a tiempo-.
Lo principal para poder llevar a cabo este proceso de reeducación es simplemente tener la 'voluntad de querer hacerlo'. Ser consecuentes con el futuro de nuestra sociedad implica un compromiso político y económico entre todos los estamentos que la conforman, que conduzca a la implantación y desarrollo de las bases necesarias para hacer accesible la formación, así como la habilitación universal de unos canales mínimos que permitan su consolidación social -el acceso a internet debe ser un derecho universal en toda sociedad moderna-.
Si no lo hacemos así, nos convertiremos en una sociedad de incultos digitales, que nos devolverá a los tiempos en los que nuestra capacidad competitiva estaba limitada por los elevados niveles de analfabetismo que caracterizaban a nuestro país.
Creo que es un buen momento para que, quienes deben tomar las decisiones, asuman que el modelo educativo debe incorporar 'de verdad' una de las asignaturas más importantes para el futuro: la comunicación 2.0... y hacerla extensible también a las capas 'adultas' de la sociedad.
Todavía estamos a tiempo de solventar nuestra incultura digital. Todavía estamos a tiempos de seguir siendo competitivos.
En tan sólo dos minutos y veinte segundos, este vídeo recopilatorioreune todas las escenas de las tres temporadas de la serie MadMen en las que los protagonistas aparecen fumando... Dos minutos y veinte segundos eternos, ahumados, cancerígenos... que saturan nuestras retinas con las frenéticas inhalaciones de los actores.
No sé si las empresas tabaqueras habrán pagado una cuantiosa cifra por impulsar esa imagen demoledora de fumadores compulsivos. Pero de lo que estoy convencido es de que la serie 'MadMen' es una magnífica campaña de promoción del tabaco.
Es evidente que la cuidada ambientación de la serie -de la que soy un fan incondicional-, exige tratar con realismo hasta el más mínimo detalle, de forma que las escenas recreen a la perfección los entornos y actitudes características de la época. Pero, de ahí a promocionar el tabaco de forma tan ostensible, va un trecho.
MadMen es una gran serie, y creo que la exactitud ambiental es una de sus principales virtudes. Pero pienso que hay determinados aspectos -que perfectamente podrían ser obviados, de cara a proteger y difundir unos hábitos menos perjudiciales-, cuya eliminación del guión no alteraría lo más mínimo el producto... ¿No os parece?
Primero fue la supuesta abuela de MarcGené, en un experimento realizado por Seat. Ahora, la sobredosis de adrenalina viene de la mano de Subaru y su modelo WRXSTI 2011.
A pesar de la similitud de la idea -que alguien encuentre las cinco diferencias si se atreve-, este formato de campaña siempre funcionará, indudablemente...
Y es que, el atractivo de lanzarse a la carretera y poner a prueba la valentía y la resistencia de los estómagos del público, es imperecedero. Casi todo el mundo está dispuesto a pagar por subirse a una atracción de feria para disfrutar de la sensación de 'miedo, velocidad, mareo y tensión' que suelen producir este tipo de artilugios, así que subirse gratis a un coche y sentir en las carnes propias la potencia de los 305 caballosde su motor, resulta una oportunidad única e irresistible.
Bajo las hábiles manos y pies del piloto Dave Mirra, cinco 'afortunados' aceptaron la propuesta de Subaru y se dieron una vueltita -aunque les parecieron más- por un circuito improvisado, plagado de columnas de hormigón. Cinco experiencias únicas, que hacen buena la famosa frase de 'si no quieres taza, toma taza y media'.
Experiencias y emociones al servicio de una comunicación de marca que, a este paso, terminará poniendo al borde del precipicio a los usuarios, con el único objetivo de que sientan la sensación extrema de vivir una experiencia (real) 'cada vez más aumentada'.
No me cabe la menor duda de que esto de 'vivir el momento' no ha hecho nada más que empezar. Porque, por mucho que avance la tecnología, las sensaciones que nos ofrece lo virtual, nunca superará esa emoción tan perceptible y estomacal que nos ofrece lo real.
Abróchense los cinturones, que llegan los anuncios...
Ya está aquí... Brasil emerge para afrontar su época más dorada. El Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos servirán de excusa para la puesta en escena de uno de sus valores más preciados: la creatividad y el diseño.
Por su personalidad intrínseca, el país sudamericano es, sin duda, una de las fuentes de diseño con mayor potencialidad del mundo. Sólo hace falta darse una vuelta por los blogs brasileños especializados, para darse cuenta de que el nivel de su gráfica es más que sobresaliente. Probablemente, el principal hándicap del 'estilo brasileño' hasta el momento ha sido su no excesiva proyección exterior. Y esta ausencia de notoriedad relevante, lo ha convertido en una endémica potencia latente, a la que sólo le hacía falta una pequeña excusa para salir a la luz...
Y la excusa ha llegado. Las dos citas deportivas más importantes a escala mundial, van a servir para dar a conocer la excelencia creativa y estética de un país caracterizado por su gran cantidad de talentos por metro cuadrado. Todo apunta a que, a lo largo de los próximos años, la 'tendencia brasileña' formará parte de las referencias para muchos de nosotros.
Me atrevería a asegurar que el mapa del tiempo ya anticipa la llegada de una corriente de aire fresco sudamericano. De momento, podemos ir abriendo boca con las primeras notas de color y alegría que anticipan el previsible ciclón creativo.
Los responsables de los Laboratorios Aircord han desarrollado un interesante proyecto, gracias al cual el iPad se transforma en un proyector de 3D, cuyas imágenes generadas pueden verse sin necesidad de tener que utilizar las engorrosas gafas.
Dada la rapidez con la que se desarrollan los procesos innovadores, podemos afirmar que estamos viviendo un momento decisivo para la denominada 'hiperinnovación', un proceso que aglutina y combina diferentes elementos innovadores, como base de desarrollo de un nuevo planteamiento.
De esta forma, el famoso tópico que afirma que 'todo está inventado' podríamos transformarlo en 'queda mucho por reinventar'... Y que también es perfectamente aplicable al mundo de la publicidad y la comunicación, ¿o no?
¡Qué grande!... Cuando la creatividad está bien pillada y cuando el resultado acompaña, la satisfacción del creativo y de sus clientes es inmensa, pero también, la de todos aquellos que 'disfrutamos' admirando y valorando el trabajo bien hecho.
Y esta campaña de Coca Cola, bautizada como 'La máquina de la amistad', es una buena muestra de ello.
El pasado 20 de Julio, con motivo de la celebración en Argentina del tradicional 'Día del amigo', los creativos de la agencia Ogilvy Argentina , pusieron en marcha la máquina de vending más grande el mundo. Una espectacular instalación en la que la clave no está en el tamaño del invento, sino en la magnitud de una idea magníficamente planteada: si hoy es el Día del Amigo, lo lógico es que desarrollemos un concepto que 'celebre la amistad' como merece. Y así, nace este proyecto, en el que todo aquel que quiera una Coca Cola 'necesitará de la ayuda de sus amigos'.
Colaboración en estado puro, como argumento reivindicativo del valor de la amistad.
Está claro que hoy disfrutamos de un ejemplo de creatividad XXL, y sólo puedo comentar que sufro una crisis de envidia aguda por la capacidad creativa de algunos... Envidia de la sana, eso sí.
Dicen que 'el que tiene un amigo tiene un tesoro'. Pues bien, a partir de hoy, además de un amigo, también puede tener una Coca Cola (bueno, dos, porque la amistad viene recompensada con un 2x1 de promoción). ¡Genial!
La creatividad al servicio de la Paz y la Concordia... Pocas veces los publicitarios tienen ante sí un briefing que les permita volcar su creatividad sobre un proyecto tan ambicioso y complejo, que trata de llevar la cordura a dos naciones en conflicto.
Una misión 'casi imposible', pero en cuya dificultad radica el secreto de hacer realidad un sueño.
A través de esta iniciativa, puesta en marcha por BBR Group / Saatchi & Saatchi (Israel), las mentes creativas de todo el mundo tienen la oportunidad de activar sus neuronas en aras de conseguir el mejor de los premios publicitarios: la paz.
¿Te atreves a pensar en una idea rupturista, transgresora, mágica... que permita despertar las conciencias y activar el espíritu de respeto, colaboración y concordia?
Si estás preparado/a, aquí tienes el Briefing más difícil del mundo... Esta campaña es mucho más que una campaña.
Fondo
El conflicto israelí-palestino se remonta a hace más de 60 años. Hasta la fecha, los dirigentes políticos han fracasado en sus intentos de alcanzar una solución diplomática y de lograr crear una sensación de cercanía entre las dos naciones.
Objetivo
Romper las barreras entre dos naciones que durante mucho tiempo han estado físicamente cerca, pero mentalmente pertenecen a dos mundos opuestos.
La Misión
En lugar de "políticas trasnochadas", es necesario 'abrir la caja' de las propuestas imaginativas' y que aporten soluciones diferentes. Vamos a demostrar al mundo que las mentes creativas están en su mejor momento, y que incluso pueden inspirar a los líderes políticos.
La Idea
Detalla tu sugerencia original, creativa e inspiradora que permita acercar a estas dos naciones. Para ilustrar tu idea, puedes incorporar una imagen o añadir un enlace web.
El Resultado
Las soluciones más inspiradas serán seleccionadas por un jurado conjunto, formado por representantes israelíes y árabes de las delegaciones de las agencias del grupo BBR. El ganador recibirá una entrada para Cannes 2011, y quién sabe, puede incluso ganar un Premio Nobel de la Paz.
¿Sabes cómo romper los muros del briefing imposible?
No tiene pase... La tropelía cometida por los (i)rresponsables de esta acción ¿publicitaria? es inconcebible.
La publicidad no es esto, ni mucho menos.
Ser original, impactante y/o disruptivo no consiste en transgredir los límites de la cordura. Llamar la atención es algo tan fácil, que resulta innecesario pagar por ello. Todos podemos hacerlo en cualquier momento y de la forma que nos de la gana...
Pero, la publicidad no es esto, ni mucho menos.
Toda acción debe ser coherente, y la búsqueda del impacto debe circunscribirse al ámbito de lo asumible por el público -y por el sentido común-.
Se puede transgredir, sí. Pero, la transgresión es un ejercicio creativo muy complejo, en el que sobrepasar los límites implica un riesgo y, como tal, nos obliga a cualificar y cuantificar su efecto. Nunca tenemos que perder de vista los valores sustanciales sobre los que se asienta lo que queremos transmitir.El impacto es una herramienta al servicio del producto, y no al revés.
Dicen -por decir algo, supongo-, que subir a un burro a un parapente es una acción de 'promoción turística'... Y yo voy y me lo creo.
Subir un burro a un parapente es simplemente un acto de gilipollez y salvajismo manifiesto, en el que los únicos asnos que hay son los que han dado la idea, atan el arnés y conducen la lancha. Confundir el hecho de 'dar la nota' con 'hacer comunicación' conlleva estos lodos. Confundir 'creatividad' con 'ocurrencia' conduce a estos lamentables espectáculos... Y, la publicidad no es esto, ni mucho menos.
Gracias a este tipo de aberraciones publicitarias, corremos el riesgo de convertir 'la viralidad publicitaria' en una lacra para la comunicación de marca. Bastante tenemos que aguantar con los 'virales aberrantes y espontáneos'que circulan por la red, como para tener que soportar este tipo de propuesta 'nada creativas'.
Me indigna pensar que detrás de esto esté una agencia de publicidad. Porque flaco favor nos hace al sector.
Y, como compensación a este desatino, hoy complemento este post con una propuesta de las de verdad. Una buena muestra de cómo 'con imaginación y unos pocos recursos' podemos generar el 'impacto necesario' para llamar la atención del público. Imaginación, sorpresa, humor y buen hacer son las claves que han permitido hacer realidad la ilusión de ver un 'elefante volando'.
Y todo ello, sin necesidad de hacer una 'burrada'. Porque la publicidad es mucho más que una ocurrencia.
Hiperrealidad (no confundir con surrealismo) es un concepto en semiótica y filosofíapostmoderna. El término se usa para denominar la incapacidad de la conciencia de distinguir la realidad de la fantasía, especialmente en las culturas posmodernas tecnológicamente avanzadas. Hiperrealidad es un medio para describir la forma en que la conciencia define lo que es verdaderamente "real" en un mundo donde los medios de comunicación pueden modelar y filtrar de manera radical la manera en que percibimos un evento o experiencia. Entre los expertos más famosos en hiperrealidad se incluyen Jean Baudrillard, Daniel Boorstin y Umberto Eco.
No se ve, pero está. No se nota, pero se siente... E, incluso, en ocasiones, oigo voces.
Parece una película de miedo, pero es tan real como la vida misma. El mundo de las percepciones está cambiando y nosotros formamos parte de ese proceso evolutivo, aunque nos pese.
La tecnología -maldita tecnología- nos envejece a velocidad de ADSL y nos idiotiza, puesto que nos convierte en seres torpes y lentos a la hora de asumirla como propia, trasladándonos constantemente a esa etapa infantil en la que nos enfrentábamos, por primera vez, al reto de completar aquel puzzle de dibujos animados de veinte piezas.
El impresionante avance tecnológico está haciendo posible que nos acerquemos a un mundo de seductoras virtualidades que, a modo de canto de sirena, nos conducen hacia las procelosas aguas de un futuro en el que corremos el riesgo de vivir dominados por lo fatuo.
La seducción tecnológica ha hecho posible que el año pasado se facturasen varios miles de millones de dólares por la venta de 'productos que no existen': espadas para guerras virtuales, cerdos para granjas sociales, vestidos que nunca nos pondremos para salir a la calle, emoticonos, etc., se han convertido en productos de un mercado etéreo e intangible... pero, a la sazón, muy rentable.
Vivimos inmersos en un proceso en el que nuestra imagen virtual adquiere un peso inimaginable en la percepción pública de nuestra personalidad. De momento, no nos hace falta comprar amigos, pero no dudéis de que, en breve, tendremos la 'posibilidad de adquirir a buen precio ese amigo/a deseable' que con su presencia y sus palabras, viste y decora el muro de nuestro perfil.
Nos estamos (nos están) acostumbrando a vivir el mundo de los sueños. Nos están llevando hacia una nueva dimensión, en la que todo aquello que es real se puede transformar en virtual y viceversa. Avanzamos de manera inexorable hacia un 'modelo Matrix',en el que la hiperrealidad se impone, transformándonos en avatares de un juego tan real como la vida misma.
El calendario virtual de Audi, es un buen ejemplo de lo que digo. La combinación de soporte real, aplicación de móvil y producto intangible, es una aproximación buenísima hacia ese futuro en ciernes.
Un futuro inquietante, que también puede derivar en muchas aplicaciones 'útiles y positivas', además de las puramente adictivas y banales. La virtualización de nuestra realidad, y la posibilidad de poder elegir 'aquello que queremos ver y oír' (y probablemente tocar en un futuro), abre el camino a un aprendizaje informal mucho más definido, en el que la información a la carta nos permitirá rentabilizar nuestro tiempo de formación, al no ser necesario percibir para descartar.
Sólo recibiremos la publicidad de productos que nos interesen, teniendo la opción de invertir la tradicional segmentación de públicos, convirtiéndola en una radical 'segmentación de marcas'. Sólo daremos acceso a las propuestas que nos gusten y nos aporten valor, convirtiéndonos en público inaccesible para aquellas marcas que no cuenten con nuestra confianza.
Las redes sociales llevan camino de convertirse en ese escenario de hiperrealidad, en el que dedicaremos un amplio espacio de nuestro tiempo para interactuar social y profesionalmente. Un lugar (el lugar) en el que nos proyectaremos como complejos avatares activos, que sienten, intercambian, comparten, compran y venden.
Como decía Calderón de la Barca, 'la vida es sueño, y los sueños, sueños son'... La hiperrealidad sólo está empezando a abordar el mundo de las sensaciones. De momento, sólo forma parte de un juego curioso, pero todo apunta a que acabará dominando nuestro espacio emocional...
Y yo me pregunto ¿seremos capaces de medir sus efectos y controlarlos?...
Porque mucho me temo, que vamos camino de un Estado tecnológico en la que tras la apariencia que da 'la libertad de elegir', se esconde la peor de las dictaduras: la alienación...
Los contenidos marcan el ritmo de la comunicación. La búsqueda de la relevancia y la gestión del interés y atención del público, está obligando a las marcas a volcarse en el desarrollo de nuevos contenidos que aporten emoción y experiencias, además del tradicional valor corporativo o de producto.
Y conseguir dar forma a esos contenidos no resulta una cuestión sencilla. El desarrollo de iniciativas dirigidas a captar el interés de los diferentes targets, debe desarrollarse a partir de un estudio profundo de la identidad de la marca, de los valores de su oferta y de los aspectos emocionales sobre los que poder articular una propuesta racional/emocional eficaz.
La capacidad de respuesta que ahora tiene el espectador -y que puede incidir sustancialmente en el devenir de la estrategia de comunicación-, implica que las marcas se someten a examen de forma permanente ante su público. La respuesta de éste ya no se reduce exclusivamente a un efecto de compra -o no- de los productos, sino que se dimensiona desde una óptica mucho más compleja, en la que los aspectos emocionales que rodean a la marca pueden superar en valor, incluso, a los aspectos racionales.
Así, los contenidos se convierten en la principal herramienta que tienen las marcas para ajustarse al nuevo engranaje de comunicación. La conceptualización creativa de los mensajes se articula ahora bajo el paraguas de una publicidad evolucionada, que se orienta más hacia un 'despertar de los sentidos y los sentimientos' del público, que a una emisión de mensaje directo.
La obligada perífrasis publicitaria a la que se ve sometida la comunicación, hace necesario contar con el talento de quienes saben acceder consu trabajoa la 'capa emocional de las personas'.
La pintura, la literatura, el deporte, el diseño, la música, el cine, la tecnología... adquieren ahora un renovado protagonismo, al ser disciplinas que aglutinan de forma muy evidente esos anhelados valores emocionales, que permiten la creación de una valiosa capacidad de empatía con el público.
El consumidor necesita sentir la marca, y para ello es importante que ésta venga cargada de impulsos que la conviertan en un foco de experiencia... Y los responsables de comunicación de las empresas lo saben.
Por esta razón, cada vez es más habitual ver nuevas iniciativas, que tratan de poner al servicio de las marcas los valores de los 'referentes emocionales'. Pero, además, desde una óptica que va más allá de la simple 'contratación' del talento.
Ya no se trata de 'fichar' a un referente más o menos conocido, sino que las marcas necesitan sorprender, lo que les obliga a buscar que su 'mecenazgo' aporte valores diferenciales. Se desarrolla así un proceso 'creativo' en el que los mecenas proponen un escenario de trabajo sobre el que 'exprimir el talento de sus protegidos', dando lugar a 'propuestas originales y exclusivas' con las que regalar experiencias al público.
Y, como muestra un botón. El videoclip que hoy ilustra este post, es una vuelta de tuerca más en la 'gestión del talento' como argumento de venta. La conocida marca Converse propone un escenario de colaboración a tres músicos de diferentes grupos -Kid Cudi, Bethany Cosentino y Rostam Batmanglij-, con el objetivo de sacar a la luz una nueva obra.
Dicho y hecho. Recogido el guante tendido por la marca, los artistas dan forma una preciosa canción titulada 'All Summer'. Una pieza única -ya que nunca habría surgido, de no ser por la intermediación de Converse-, exclusivamente creada para el público y que permitirá que la marca sea percibida de forma positiva y relevante.
Es evidente que el 'talento' es una buena moneda de cambio para las marcas.
"365díasdefestivales.org es una actitud con forma de plataforma on-line y pulsera, que pretende que el buen rollo que te invade cuando vas de Festivales te dure todo el año".
Así es como lo define su creador, NickoNogués, creativo publicitario que junto con Carolina Rivera, diseñadora y co-partícipe de la iniciativa, se han propuesto alargar al máximo la actitud y el "buenrollismo" que la gente tiene en los Festivales. Según Nogués: “es obvio que en estos tiempos, nuestra generación en particular y todos en general, necesitamos unas notas de positivismo. Porque si la música amansa las fieras, también debería poder con la crisis".
Explica Nogués que la idea se le ocurrió de repente, en un vagón de metro cuando, días después del Sónar, vio un grupo de gente que todavía llevaban puestas la pulseras. No era la primera vez que veía esto, pero sí que fue el detonante para lanzarse a la aventura: “la gente luce este tipo de pulseras como un accesorio cool y las muestran orgullosos en sus muñecas como emblema de lo bien que se lo han pasado allí. Me pareció que justo en los tiempos que corren, proponerles mantener esa actitud el resto del año estaría bastante bien”.
Y junto con Carolina se han propuesto llevar la idea hasta el final, invitando a varios artistas y grupos a sumarse a esta actitud, para que toquen durante todo el año en la plataforma www.365diasdefestivales.org un pequeño repertorio que los propios artistas escogerían y que sería en directo y gratuito para todos aquellos que quieran seguir alargando ese espíritu festivalero durante los 365 días del año. Sellos comoMushroomPillow y SubterfugeRecords ya han apoyado la iniciativa en forma de artistas para abrir el primer miniconcierto de 365diasdefestivales.org, que abrirá Annie B Sweet a principios de agosto.
Matiza Nogués"la idea es que hayan apariciones sorpresa de artistas y grupos durante todo el año que nos ayuden a mantener dicha actitud los doce meses del año. Dichas actuaciones se avisarían por sorpresa a través de Facebook y serían gratuitas para todo el mundo. Además de los microconciertos, en el site te encontrarás una serie de playlists de Spotify con el cartel de la mejor música de este año de cada uno de los principales festivales. Todo suma para estirar al máximo esa actitud".
Para rematar la idea, "hemos diseñado y sacado a la venta una pulsera similar a las que se utilizan en los festivales de música, con el fin de que actúe como psicológica pócima de Asterix, para que cada vez que la veas en tu muñeca, te sugestiones, te cargues las pilas y te invada esa actitud festivalera". Los ingresos obtenidos con la pulsera servirán para sufragar los costes de la plataforma, las horas metidas en el proyecto y la gestión del mismo.
Si te gusta la idea y quieres apoyarla puedes hacerlo comprando la pulsera en www.365diasdefestivales.org o también en las distintas tiendas físicas indicadas en su web. El precio, 5 euros. Por cierto, buscan patrocinadores.
365diasdefestivales.org estará en pleno funcionamientoa partir del 22 de julio de 2010, fecha en la cual las pulseras también estarán a la venta. Un melódico placebo para luchar contra la crisis desde las ideas.
Los designios de la creatividad son inescrutables... Tanto, que utilizar los pedos de vaca como argumento de venta de un coche, supone la aplicación de una perifrástica paranoia en forma de spot de televisión.
Que las emisiones de CO2 están matando el planeta, es un hecho innegable. Que los vehículos tienden a evolucionar para minimizar dichas emisiones, también lo es. Pero utilizar a las pobres vacas (y sus pedos) como argumento de venta de un vehículo, es un hecho sin parangón, que merece ser destacado.
Está científicamente probado que el ganado vacuno (y sus pedos) causa un demoledor daño a la atmósfera. Las emisiones de metano que genera su estómago cuando hacen la digestión, provoca una descontrolada (y difícilmente evitable) emisión de gases. Suena a chufla, pero esto es tan real como la vida misma.
Se suponía que para solucionar el problema había dos opciones viables. Por un lado, podemos dejar a las vacas en paz y preocuparnos de reducir las emisiones artificiales que generamos tanto en vehículos y fábricas como en los consumos energéticos particulares. Y, por otro, podemos reducir el número de vacas que habitan el planeta, lo que significaría que comeríamos menos carne y beberíamos menos leche.
Pero, mira tú por dónde, que a unos creativos se les ha ocurrido una idea singular... Si queremos menos emisiones, hagamos que las vacas sean más pequeñas. A menos tamaño, el volumen de sus pedos se minimiza... ¿Lógico no?
Es evidente -salvo que algún clonador o genetista les tome la palabra-, que esta paranoia, con tintes descabellados, tiene un fundamento exclusivamente publicitario. A través de este escatológico argumento, los creativos diseñan un discurso en el que potencian el bajo nivel de emisiones de los 'modelos pequeños' de vehículos. Una llamativa excusa para presentar la gama Eco de los Ford Focus, y que plasma de forma más que evidente, la estrategia de potenciar el compromiso con la protección del medio ambiente de la conocida marca de vehículos.
Desde el punto de vista del 'buen gusto', Ford nos presenta una campaña cuestionable. Ahora bien, gracias a una argumento con base científica y una buena creatividad, el spot nos conduce por un derrotero sorprendente y con una fuerte capacidad de impacto.
Una arriesgada apuesta, con la que creo que Ford consigue posicionarse donde quiere, aunque a las pobres vacas las deja en una situación un tanto incómoda. Y es que después de esto, podemos asegurar que la imagen pública de las vacas va a ir de culo y contra el viento...
Hace unos días tuve la oportunidad de disfrutar de una animada conversación con unos amigos, en la que se ponía de manifiesto la profunda preocupación que éstos tenían ante la activa participación de sus hijos en diferentes foros y redes sociales. Miedo, inseguridad, desconocimiento y un excesivo crédito a la rumorología más maliciosa, daban forma a unargumentario inconexo y desenfocado.
La conversación era un fiel reflejo de una situación tristemente habitual, en la que las opiniones se basan en meros retazos de una realidad compleja. Hablamos de oídas, y eso nos conduce a desarrollar una percepción sobre las cosas que dista mucho de ser la adecuada.
De todos los allí presentes, sólo un servidor y otro padre de familia teníamos un perfil personal en alguna red social. De todos los allí presentes, ninguno se había molestado en tratar de averiguar en qué consiste eso de Tuenti o de Facebook... Ahora bien, prácticamente todos habían 'oído' que en esas 'redes sociales' acontence lo inimaginable y daban por hecho que sus hijos estaban corriendo un grave peligro.
Para la mayoría, el nuevo modelo de comunicación e interacción en el que se desenvuelven sus hijos es 'la bicha'. Un foco de riesgo permanente, ante el que los padres se sienten indefensos, y frente al que la única solución viable y rápida reside en 'restringirles la conexión a internet' como medida preventiva.
Está claro que caemos en un error si pensamos que 'muerto el perro se acabó la rabia'. Nuestros hijos 'deben estar conectados', sí o sí. Tratar de evitarlo sólo conduce a que estemos favoreciendo una 'incultura digital y social' que les puede pesar, y mucho, en el futuro.
No nos confundamos, el problema no es de nuestros hijos, sino nuestro. Tenemos que aprender, y rápido, para poder apoyarles en su educación. Tenemos que incorporarnos al nuevo medio para poder entenderlo y tratar de sacar las conclusiones necesarias para dar forma a un modelo formativo coherente, compatible y útil para nuestros retoños.
Debemos tomar una postura proactiva. Esa es la clave...
Y, para poder hacerlo, debemos ser conscientes de la realidad. Debemos dejar de ver las redes sociales como el enemigo. Debemos derribar ese muro que nos impide ver más allá de nuestras propias narices - y que se ha convertido en muro de las lamentaciones para muchos padres-, y abrir los ojos ante el nuevo mundo de oportunidad que nos ofrece a nosotros y a nuestros hijos.
Tenemos que asumir la realidad de una santa vez... Lo nuevo, a priori, no tiene por qué ser malo, ni negativo, ni peligroso... La visión negativa de los cambios siempre suele venir de la mano de la ignorancia y de los errores de interpretación.
Lo peor que podemos hacer es tratar de querer ver sin ponernos las gafas que gradúan las dioptrías de nuestra visión arcaica. Muchos de nosotros somos unos auténticos cegatos digitales, y nuestros hijos lo saben. Y nuestros reproches, prevenciones y reprimendas sólo sirven para aumentar la distancia generacional que nos separa de ellos.
Tenemos que ser capaces de crear una imagen personal creíble ante nuestros hijos. Tenemos que saber de qué hablamos para poder contar con la confianza que otorga el hecho de 'saber desenvolverse con soltura en su/nuestro terreno'.
Dejemos de una vez de 'hablar de oídas'. Aprendamos con ellos -son los mejores maestros que podemos tener- y compartamos las virtudes del nuevo escenario. No hay mejor red social que la familia. No hay un diálogo más provechoso y gratificante que el que se entabla entre padres e hijos...
Aprovechemos la oportunidad... Dejemos los lamentos y las elucubraciones y hagamos el esfuerzo de aprender y entender. El mejor camino hacia la comunicación 2.0 (la buena) no empieza en la red... sino en nuestra propia casa.
Adaptarse o morir... La constante modificación de los escenarios en los que se desenvuelven las marcas, obliga a cambiar sus estándares de identidad, tanto a nivel conceptual como formal.
Después de una época en la que la inmersión en el mundo digital dio lugar a la obligatoriedad de disponer de una página web más o menos lustrosa (a modo de tarjeta de visita digital), las marcas se enfrentan ahora a la necesidad de profundizar en el uso y utilidad de dichas páginas adecuándolas a un nuevo estatus en el que 'el contenido es el principal valor de referencia'.
La imposición del 'diálogo y la interacción con los usuarios' obliga a una imperiosa necesidad de generar propuestas versátiles y atractivas, que aporten un mínimo valor de empatía sobre el que articular la conversación.
Para lograrlo, la tendencia está dirigiendo los tiros hacia una nueva forma de conceptualizar la identidad de las marcas. Por un lado, los valores fundamentales se deben estructurar en forma de contenidos, más o menos complejos, que enriquezcan la imagen de marca y contribuyan a su posicionamiento en el córtex emocional del público. Por otro, la propia identidad visual debe transformarse en un elemento vivo y permeable, preparado para implementarse en cualquier soporte y contenido de forma reconocible y -esto sí que es importante-, con capacidad para adaptarse a los diferentes perfiles del target.
Se descubre así un nuevo camino en la construcción de la identidad de marca. Los responsables de comunicación necesitan desarrollar planteamientos gráficos y de contenido basados en una visión poliédrica de sus marcas. Atrás quedan los tiempos en los que los manuales de identidad corporativa funcionaban como texto legislativo unidireccional e inmutable. Esto se acabó.
Los nuevos conceptos de identidad han dado forma a 'marcas pluricelulares', cuya amplitud de miras plantea la posibilidad de abordar su puesta en escena desde múltiples puntos de vista. La rigidez cromática desaparece, abriendo paso a un estallido de color en las aplicaciones. La fractura en el área de respeto y la opción de importar e implementar valores externos sobre las identidades -que las complementen y enriquezcan puntualmente-, aportan un infinito campo de trabajo sobre el que desarrollar un nuevo concepto de branding.
El diseño asume ahora el reto de crear 'marcas vivas'. La multiplicidad de soportes, la futilidad de las modas y la necesidad de lograr la identificación con un público muy diverso, nos obligan a 'reinventar' nuestra imagen básica, convirtiéndola en un elemento de interacción reconocible, adaptable y dinámico.
Un reto apasionante que, a buen seguro, contribuirá a fortalecer el valor del diseño como herramienta generadora no sólo de forma, sino también de contenido. Es la hora de la 'Brandvolution'.
La concatenación de circunstancias acontecidas a lo largo del Mundial de Fútbol, hizo que la campaña talismán de Nike 'Write the future', se convirtiera en uno de los mayores fiascos publicitarios de los últimos años.
Una a una, las figuras protagonistas de la campaña fueron desapareciendo de la competición, cayendo fulminadas, a las primeras de cambio, ante el asombro de todos... Drogba, Cannavaro, Rooney, Ribery, Cristiano Ronaldo e, incluso, Ronaldinho (que ni siquiera fue convocado por su selección), dieron forma a un mosaico de fracasos deportivos incontestable y doloroso, tanto para las aficiones correspondientes, como para los responsables de comunicación de la conocida y mediática firma deportiva.
Tan evidente fue el efecto de la fallida apuesta, que muchos blogs, columnas de opinión y comentarios no pudieron resistirse a hacer 'leña del árbol caído'.
Y, es que no era para menos... Porque, pocas veces una iniciativa tan clara puede salir tan torcida.
Pero -y siempre hay un pero-, no todo es falta de tino en la campaña de Nike. El pasado 21 de junio, la marca deportiva lanzaba el spot que ilustra este post, con el fin de incluirlo como parte de su bagage colateral de propuestas publicitarias a la campaña principal. Colateral, porque la selección española no se equipa con la ropa de Nike, sino de Adidas, lo que impedía una 'explotación' más ostensible de los valores hispanos.
A pesar de ello, Nike construye un anuncio con 'denominación de origen España', en el que nuestras estrellas futobolísticas Fernando Torres, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta, Carlos Puyol, Pedro y Gerard Piqué, servían también como argumento publicitario.
Y, mira por dónde que, en esta ocasión, hicieron la del pulpo Paul y acertaron. Así que, gracias a una pequeña labor de maquillaje, los chicos de Nike se han encontrado con un 'campañón' en toda regla, que les permite contrarrestar pasadas frustraciones publicitarias. Un oportuno cambio del claim, por otro más certero y evidente -'El futuro está escrito'-, y Nike se planta con una campaña 'actual e innegablemente oportuna'.
Al final, lo único que queda claro es que, en esto de atinar con el futuro, 'no hay mal que por bien no venga'.
No hace falta buscar doctas referencias en sofisticados manuales. Ni siquiera es necesario solicitar la ayuda de cualificados profesionales en materia de Comunicación de crisis... Nada de eso.
El beso de Iker Casillas a Sara Carbonero es la representación gráfica, explícita y textual de cómo se puede, y se debe, entender la gestión de la comunicación en los momentos de crisis. Unos momentos, vividos días atrás, en los que el afán de generar morbo, combinado con la imbecilidad de algunos medios y sus ¿periodistas?, habían 'amargado' la experiencia mundialista del capitán de 'nuestra' selección y de la periodista de Tele 5 -y novia del futbolista-.
Pero la solvencia intelectual del jugador, la profesionalidad demostrada por la periodista y un silencio tácito -que impedía la amplificación del absurdo,- hicieron posible que los malos ratos quedasen superados de la mejor manera posible: con una muestra de claridad de sentimientos, de espontaneidad y de libertad, expresados con un simple beso.
Contestar a la imbecilidad de algunos, hubiera supuesto ahondar en una herida que nunca se debió producir. Buscar responsabilidades, significaría dar coba a la estulticia imperativa de quienes confunden habitualmente el derecho a la información con el derecho a tocar los co... (perdón), la fibra sensible de las personas.
Así que, nada mejor que poner un broche de oro y pasión a esa estrategia de silencio y buen hacer, con el que Iker y Sara ignoraron a quienes les criticaron con el único afán de desestabilizar y dañar.
Un beso que, al igual que la mítica imagen que simbolizó el fin de la II Guerra Mundial, también pasará a la historia de nuestro fútbol, formando parte del storytelling de este día, en el que logramos alcanzar un sueño largamente anhelado...
Sara e Iker han sellado, brillantemente, la paz en una guerra que nunca se debió producir, dándonos un magnífico ejemplo de cómo se debe gestionar una situación tan compleja.
Respondiendo a la amable invitación de la Cátedra de la Innovación y de la Universidad de La Rioja, el pasado viernes 9 de Julio tuve la oportunidad de aportar mi punto de vista sobre las transformaciones a las que se enfrenta la creatividad con la irrupción del denominado modelo de comunicación 2.0.
Una aproximación ligera que buscaba definir los aspectos clave sobre los que debe estructurarse el 'nuevo proceso creativo', y que resultan fundamentales para una correcta implementación 'social' de las marcas.
Es una evidencia que, en un mundo sometido a constantes cambios de paradigma, la creatividad es una 'respuesta segura' a la hora de transmitir los nuevos conceptos, así como las nuevas fórmulas para afrontar dichos cambios.
Así que os invito a que reflexionemos y compartamos opiniones que enriquezcan y mejoren esta pequeña aportación.
'El blog ha muerto'... Una contundente afirmación que, en su momento, daba lugar a un incremento de lectores inmediato en los espacios en los que lo asesinaban, fruto de la preocupación que generaba entre los 'fieles' a este medio el estado de salud de las bitácoras.
Y no fue un único personaje el que lo afirmaba, sino que la tendencia bloguicidaparecía extenderse allende los mares navegables de internet. Daba la sensación de que aquellos que disfrutábamos escribiendo nuestros posts, vivimos bajo la amenaza de un cáncer terminal que, a modo de espada de Damócles, nos augura un trágico final.
La crisis de los blog fue un tema candente hace ya bastantes meses, pero algunos todavía se resisten a variar la carga de su mensaje y tratan de erigirse en killersmediáticos que ponen en duda la viabilidad de este medio de comunicación y/o relación.
Y empiezo a estar un poco harto de esta visión pacata y poco proyectiva que trata de convertir a los blogueros en una 'especie en vías de extinción'.
Los achaques, bajo los que se amparan estos agoreros del apocalipsis, no son sino síntomas de una evolución. La bajada de comentarios, el cierre de bitácoras, el supuesto descenso de lectores, etc., son argumentos a valorar y discutir. Argumentos que sacados del contexto de la comunicación actual, pueden transformarse en simples 'titulares demagógicos', que lo único que pretenden es provocar polémica para dar una dosis relevancia fatua a quienes los protagonizan.
Seamos serios. El blog no es un enfermo terminal. Es más bien unmutanteen pleno proceso de transformación, cuyas opciones de supervivencia son muy elevadas. Y ahora veremos por qué creo que esta afirmación no es una perogrullada.
1.- Los blogs son una plataforma idónea para la incorporación de contenidos a la red. Y esos contenidos son, entre otros, la gasolina de la conversación, el debate, el aprendizaje, el ocio... Y no debemos olvidar que internet sin contenidos sería un fracaso.
2.- Los blogs que han cerrado no son una señal de agotamiento del soporte, sino que muestran los síntomas de abandono/fracaso de sus autores. La falta de constancia, de paciencia, de aptitud y actitud, la frustración que genera el planteamiento de unas expectativas desmesuradas, la falta de tiempo necesario para actualizar, la indefinición del posicionamiento y estilo de las bitácoras, son también unos aspectos clave a tener en cuenta. Aspectos causales que afectan de pleno al autor, no al medio.
3.- El descenso de comentarios es, indudablemente, uno de los temas recurrentes a la hora de condenar a la 'pena de muerte' a los blogs. Y sí, es cierto que se ha detectado dicho descenso... Pero eso no implica que no se comente, ni converse, ni se aporte. Simplemente, la opinión de los lectores se traslada a otros espacios con mayorinteractividad e inmediatez en la conversación. Twitter, Facebook, Linkedin, entre otras plataformas sociales, asumen ahora el rol del debate y la conversación sobre los contenidos de las bitácoras. Es evidente que esta dispersión diluye la imagen del blog tradicional, pero forma parte de ese proceso evolutivo en el que nos encontramos actualmente.
4.- Se dice que el nuevo modelo de web-que incorpora su propio gestor de contenidos- supone el fin de la blogosfera... ¿Y por qué no al revés?... Las webs se parecen cada vez más a un blog-existen millones de páginas basadas en plantillas de Wordpress-, pero tendemos a que prevalezca el concepto de página corporativa o personal sobre el de blog. Y es, precisamente el valor diferencial del blog el que ha incidido de forma significativa y vertebral en lamodificación del status de las páginas web tradicionales.
5.- Los blogs que más están sufriendo son los personales. Una afirmación certera y que es fruto de la imperativa necesidad de 'gestionar nuestro tiempo como usuarios de la red'. Cada vez tenemos más perfiles que atender, participamos en más conversaciones e interactuamos con una intensidad mayor y más amplia en las diferentes 'ofertas que surgen desde internet'... Y eso dificulta, y mucho, la adecuada gestión de los blogs. Es más fácil opinar sin necesidad de desarrollo literario, aportar de forma inmediata a los time lines o los muros sin la obligación de 'estilizar nuestra aportación' y participar 'sin obligaciones' en los entornos en los que están aquellos usuarios con los que nos apetece compartir y debatir. Y esto provoca que sea más fácil abandonar que perseverar.
6.- Las marcas y las empresas se están convirtiendo en el revulsivo de una nueva blogosfera. La incorporación de contenidos es ya un 'hecho de facto' en la estrategias de marca. El valor 'emocional' de los contenidos y su funcionalidad a la hora de adquirir posición y relevancia en los buscadores, convierte a los blogs corporativos y profesionales en un arma de 'construcción masiva' de marca. Y eso incide el la supervivencia indefectible del soporte.
Y hay más razones... muchas más, que convierten al blog -y a los blogueros- en una 'especie internetera en vías de evolución'. Es posible que se modifiquen los estándares que lo identifican, que se integre en un nuevo formato más social que facilite la incorporación inmediata de opinión y conversación... Pero sobrevivirá.
Y lo hará, porque el blog es la esencia misma de la utilidad de internet. Es uno de los focos emergentes de contenidos de valor y, como tal, es una herramienta que sigue y seguirá vigente durante mucho tiempo.
Tengo un blog y voy a seguir teniéndolo, pese a quien pese. Así que yo soy de los que prefieren pensar que seguiré aquí mucho tiempo y viviré para contarlo.