Precioso cortometraje de animación realizado por Makaio Tisu, un estudiante de la Filmakademie, en el que expresa de forma alegórica el enorme potencial de la imaginación cuando se pone al servicio de la creatividad.
Dos aviones de papel y dos niños, dan forma a una incruenta batalla de origami en la que la imaginación de los niños permite dar forma animada a sus "armas" de papel.
En un momento en el que los niños viven saturados de bienestar, juguetes y pocos incentivos intelectuales, resulta paradógico que sean dos simples trozos de papel los protagonistas de un historia, en la que la tecnología se desarrolla a partir de un sencillo juego infantil. No hay mandos a distancia, ni videoconsolas, ni televisión, ni ordenadores... Simplemente, la imaginación.
Precioso argumento y con una moraleja que nos tiene que hacer pensar... ¿Se está perdiendo la capacidad de imaginar en nuestros hijos?
Algo de eso hay.
Fuente
Dos aviones de papel y dos niños, dan forma a una incruenta batalla de origami en la que la imaginación de los niños permite dar forma animada a sus "armas" de papel.
En un momento en el que los niños viven saturados de bienestar, juguetes y pocos incentivos intelectuales, resulta paradógico que sean dos simples trozos de papel los protagonistas de un historia, en la que la tecnología se desarrolla a partir de un sencillo juego infantil. No hay mandos a distancia, ni videoconsolas, ni televisión, ni ordenadores... Simplemente, la imaginación.
Precioso argumento y con una moraleja que nos tiene que hacer pensar... ¿Se está perdiendo la capacidad de imaginar en nuestros hijos?
Algo de eso hay.
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Yo creo que gracias a Dios aun no, es labor de los padres hacer que no ocurra.
ResponderSuprimirSau2
Quizás cambia la manera en que imaginan, quizás deberíamos de "actualizarnos" también los padres para potenciar esa nueva manera de imaginar.
ResponderSuprimirUn corto excelente.
Me ha encantado, simplemente genial!
ResponderSuprimirYo creo que se trata de darle importancia a los pequeños detalles, lo que ayudará a que la creatividad no se pierda.
Por cierto, tengo las mismas cortinas en casa :P
Un saludo!
Es evidente que la responsabilidad de los padres en el fomento de los valores creativos es fundamental, pero también es cierto que cada día delegamos más la formación de nuestros hijos a terceros (profesores, abuelos, etc), dado que las obligaciones profesionales de los padres nos quitan excesivo tiempo. Esa delegación conlleva al hecho de que los niños se forman y educan en valores normativos (educación), pero no en los valores creativos, totalmente olvidados por nuestro sistema educativo.
ResponderSuprimirPoco a poco, la potencialidad creativa va menguando hasta niveles de mínima operatividad. Una pena.
Gracias por los comentarios
excelente aportación! la imaginación de un niño todo lo puede, no cabe duda
ResponderSuprimirsalu2!