Viendo esta campaña de la marca de cereales Weetabix, creada por la agencia WCRS , he sentido el impulso de escribir una reflexión en torno al mundo de los emprendedores -entre los cuales me incluyo-.
Poner en marcha un negocio, tratar de hacer realidad una idea o un sueño es, sin duda, una de las aventuras más apasionantes en la vida de todo profesional. Ahora bien, el camino hacia ese sueño no es un camino de rosas.
Cuando tomé la decisión de realizar un cambio profesional en mi vida -dejando atrás un buen trabajo, grandes compañeros y un mejor sueldo-, tenía claro que había llegado el momento de emprender mi propio camino. Para ello, tenía la maleta llena de ilusión, ideas y convencimiento. Sabía que el momento no era, a priori, el más propicio -la crisis acababa de emerger de forma rotunda-. Era (y soy) consciente de que a la dificultad de empezar un negocio se añadía una situación económica inestable y nada prometedora...
Pero, mira por dónde, creo que el más negro de los panoramas me planteaba una de las mejores oportunidades para emprender mi propia aventura profesional: "Si eres capaz de remontar en medio de la tempestad, el futuro será de total calma". "Si ahora hay espacio para tu idea, ponla en marcha antes de que lleguen otros con el buen tiempo".
¿Quién dijo miedo?
Ante las dudas, sólo quedaba plantear el modelo de negocio de forma racional y coherente con los tiempos que corren. Y para hacerlo resulta muy importante conocer las experiencias de quienes ya han superado esa primera etapa.
Aprovechar las oportunidades que la comunicación 2.0 nos ofrece, se convirtió en el pilar más sólido y singular sobre el que basar mi propio modelo de trabajo. Y así, aprovechando la oportunidad de contacto que nos ofrece la red, he podido aprender, exponer, dialogar y planificar una propuesta a medida de mis capacidades y a medida del actual mercado publicitario y de comunicación en La Rioja.
Aprovechando el enorme capital intelectual aportado por grandes profesionales -a través de redes sociales, foros, etc.-, he descubierto el gran potencial del networking y las enormes posibilidades que ofrece a la hora de trabajar desde una perspectiva glocal.
Una fórmula de trabajo y relación que me ha servido para conocer y compartir experiencias con otros profesionales, de los que he aprendido -entre otras cosas- la importancia de perseverar en la consecución de una idea.
A día de hoy, tengo muy claro -tanto que ya estoy en fase de instalación de oficina y apertura de mi propia consultora creativa- que la crisis ha sido mi mejor revulsivo para superar la primera barrera del emprendedor: el miedo.
El temor mata muchas buenas ideas antes de que puedan ver la luz. Un temor que es necesario superar para poder desarrollarnos tanto a nivel profesional, como personal.
Emprender significa elegir el camino difícil. Un camino plagado de obstáculos y que hará que nos caigamos más de una vez. Y, por ello, es importante saber que podemos caer, pero mucho más importante es querer levantarnos de nuevo.
Cada día trabajo en mi proyecto pensando que el futuro será de aquellos que, a pesar de los malos vientos, optaron por apostar por si mismos, por sus ideas y sus ilusiones. Y tengo muy claro que ese es el futuro que me gustaría disfrutar y compartir con los míos.
Estoy convencido de que voy a tropezar en más de una ocasión, pero también de que me volveré a levantar las veces que haga falta. Porque querer es poder.
Poner en marcha un negocio, tratar de hacer realidad una idea o un sueño es, sin duda, una de las aventuras más apasionantes en la vida de todo profesional. Ahora bien, el camino hacia ese sueño no es un camino de rosas.
Cuando tomé la decisión de realizar un cambio profesional en mi vida -dejando atrás un buen trabajo, grandes compañeros y un mejor sueldo-, tenía claro que había llegado el momento de emprender mi propio camino. Para ello, tenía la maleta llena de ilusión, ideas y convencimiento. Sabía que el momento no era, a priori, el más propicio -la crisis acababa de emerger de forma rotunda-. Era (y soy) consciente de que a la dificultad de empezar un negocio se añadía una situación económica inestable y nada prometedora...
Pero, mira por dónde, creo que el más negro de los panoramas me planteaba una de las mejores oportunidades para emprender mi propia aventura profesional: "Si eres capaz de remontar en medio de la tempestad, el futuro será de total calma". "Si ahora hay espacio para tu idea, ponla en marcha antes de que lleguen otros con el buen tiempo".
¿Quién dijo miedo?
Ante las dudas, sólo quedaba plantear el modelo de negocio de forma racional y coherente con los tiempos que corren. Y para hacerlo resulta muy importante conocer las experiencias de quienes ya han superado esa primera etapa.
Aprovechar las oportunidades que la comunicación 2.0 nos ofrece, se convirtió en el pilar más sólido y singular sobre el que basar mi propio modelo de trabajo. Y así, aprovechando la oportunidad de contacto que nos ofrece la red, he podido aprender, exponer, dialogar y planificar una propuesta a medida de mis capacidades y a medida del actual mercado publicitario y de comunicación en La Rioja.
Aprovechando el enorme capital intelectual aportado por grandes profesionales -a través de redes sociales, foros, etc.-, he descubierto el gran potencial del networking y las enormes posibilidades que ofrece a la hora de trabajar desde una perspectiva glocal.
Una fórmula de trabajo y relación que me ha servido para conocer y compartir experiencias con otros profesionales, de los que he aprendido -entre otras cosas- la importancia de perseverar en la consecución de una idea.
A día de hoy, tengo muy claro -tanto que ya estoy en fase de instalación de oficina y apertura de mi propia consultora creativa- que la crisis ha sido mi mejor revulsivo para superar la primera barrera del emprendedor: el miedo.
El temor mata muchas buenas ideas antes de que puedan ver la luz. Un temor que es necesario superar para poder desarrollarnos tanto a nivel profesional, como personal.
Emprender significa elegir el camino difícil. Un camino plagado de obstáculos y que hará que nos caigamos más de una vez. Y, por ello, es importante saber que podemos caer, pero mucho más importante es querer levantarnos de nuevo.
Cada día trabajo en mi proyecto pensando que el futuro será de aquellos que, a pesar de los malos vientos, optaron por apostar por si mismos, por sus ideas y sus ilusiones. Y tengo muy claro que ese es el futuro que me gustaría disfrutar y compartir con los míos.
Estoy convencido de que voy a tropezar en más de una ocasión, pero también de que me volveré a levantar las veces que haga falta. Porque querer es poder.










9 comentarios:
gran reflexión Juan!
Estoy seguro que tendrás éxito en tu nueva aventura porque la gente con tu calidad profesional y humana acaban consiguiendo sus objetivos.
Un saludo :)
Pues claro que si, lo de las crisis es cíclico, pasó en el 93 y como en este caso sirve de limpieza de las miles de empresas que surgieron con las modas, inmobiliarias, constructoras, agencias... que sólo vivían el día a día sin una planificación adecuada, ahora están cerrando todas y es el momento de los emprenderos, así que mucho ánimo.
Sau2
Muchas gracias... Seguiré informando. ;)))
Plas, plas, plas (aplausos)...qué envidia!...me hubiera gustado firmar esta entrada...
Cuando llueve lo mejor que podemos hacer es fabricarnos un paraguas y eso es lo que estás haciendo no resguardarte en la comodidad de la tejavana de otro.
Suerte,
www.tsmgo.es/blog
En lo que se refiere al dinero es muy bueno saber más opciones, sobre todo para no depender únicamente de los ingresos de un trabajo, yo les puedo transmitir algunas opciones interesantes en mi blog, una es sobre la importancia de tener inversiones, mientras más joven se empiece mejor y cómo abrir una inversión con menos de 100 dólares, y al paso del tiempo ganar dinero de la inversión sin hacer nada además de otras opciones interesantes. Visiten mi blog: http://goldenwood.obolog.com si tienen ideas o tips también son bienvenidas. gracias
wow! diría el @perrowow, jojo
la verdad que muchas gracias por compartir el comercial que está genial, pero sobre todo tu experiencia, da gusto leer este tipo de reflexiones y te auguro el mejor de los éxitos!
salu2!
Lastima que los apostantes no vieron un duro de todas formas... ¡Se apuesta al caballo! XD
La verdad es que está bien el anuncio.
Hola Juan;
No habia tenido oportunidad hasta ahora de leer tu post. Yo me encuentro ahora mismo en esa situación, tengo un buen trabajo, un buen sueldo pero me aburro... Necesito levantarme cada mañana pensando en que nuevo aprendere hoy, que nuevo aportare hoy, en fin necesito dar el salto y emprender mi camino en solitario. Tu post me ha dado animos y me ha hecho creer mas aun en mi idea. Podemos ser "competencia-colaboradora" o "compeboradores".
Gracias por tu post y por hacernos creer mas en nosotros mismos y nuestros sueños.
Querido Toni (permíteme el tuteo), me alegro mucho que este post te haya servido de ayuda impulso. espero que si te animas a dar el salto te reporte tantas satisfacciones como a mi. Es dificil empezar, pero mucho más difícil es vivir el resto de tu vida preguntándote sobre "qué hubiera pasado si me hubiese lanzado". Así que ánimo y adelante. Aquí me tienes para lo que necesites y yo te pueda ayudar.
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