Como ya es habitual, Twitter vuelve a destacarse como una gran fuente de información colaborativa que ayuda a mi enriquecimiento personal y profesional y sirve como plataforma de descubrimiento de cosas interesantes que acercar hasta este blog. En esta ocasión gracias a la aportación de @undivaga, me llega esta estupenda campaña posteada en el blog Cosecha del 66, en la que el afeitado masculino se convierte en el argumento de una genial muestra de talento creativo.
El rasposo mundo de la barba de tres días, visto desde una perspectiva singular y muy femenina, da forma a una especie de publireportaje firmado por la Fundación de Ayuda al Hombre Lija, y que ha sido impulsada por la marca de maquinillas de afeitar Gillette.
Desde una óptica totalmente disruptora, la acción trata de exponer el punto de vista de las mujeres a la hora de valorar a su pareja: hombres dedicados en cuerpo y alma al bienestar de sus mujeres, cariñosos, solidarios, comprometidos, detallistas...
Sin embargo, ese mundo onírico y formidable esconde una parte oscura y negativa. Una parte que convierte la relación hombre/mujer en un áspero camino hacia la insatisfacción: la barba masculina raspa... La barba puede ser el motivo que distancie a la pareja.
Gillette así rompe con los convencionalismos publicitarios habituales, estableciendo un nuevo parámetro creativo a la hora de presentar sus productos.
La incorporación al afeitado de los aspectos sociales y emocionales, tanto de los usuarios como de sus parejas, permite establecer un nuevo escenario para la marca. Un escenario en el que el principal valor de las cuchillas de afeitar ya no se centra en el apurado -que se le supone-, sino en el efecto colateral que éste tiene sobre la vida de sus usuarios.
La búsqueda de la satisfacción plena -representada, en esta ocasión, por la felicidad de la pareja-, se convierte así en el concepto subyacente de la campaña. Con esta iniciativa, Gillette marca un disruption creativo como eje de diferenciación cualitativa, estableciendo un marca de relación soprendente pero, al mismo tiempo, totalmente asumible por parte del público.
La incorporación de una visión íntima y muy femenina sobre el afeitado, pone sobre el tapete nuevos aspectos que nunca habían sido planteados publicitariamente. Unos aspectos que, aderezados con unas buenas dosis de humor y de absurdo, hacen que el resultado sea absolutamente memorable.
Buen planteamiento.
El rasposo mundo de la barba de tres días, visto desde una perspectiva singular y muy femenina, da forma a una especie de publireportaje firmado por la Fundación de Ayuda al Hombre Lija, y que ha sido impulsada por la marca de maquinillas de afeitar Gillette.
Desde una óptica totalmente disruptora, la acción trata de exponer el punto de vista de las mujeres a la hora de valorar a su pareja: hombres dedicados en cuerpo y alma al bienestar de sus mujeres, cariñosos, solidarios, comprometidos, detallistas...
Sin embargo, ese mundo onírico y formidable esconde una parte oscura y negativa. Una parte que convierte la relación hombre/mujer en un áspero camino hacia la insatisfacción: la barba masculina raspa... La barba puede ser el motivo que distancie a la pareja.
Gillette así rompe con los convencionalismos publicitarios habituales, estableciendo un nuevo parámetro creativo a la hora de presentar sus productos.
La incorporación al afeitado de los aspectos sociales y emocionales, tanto de los usuarios como de sus parejas, permite establecer un nuevo escenario para la marca. Un escenario en el que el principal valor de las cuchillas de afeitar ya no se centra en el apurado -que se le supone-, sino en el efecto colateral que éste tiene sobre la vida de sus usuarios.
La búsqueda de la satisfacción plena -representada, en esta ocasión, por la felicidad de la pareja-, se convierte así en el concepto subyacente de la campaña. Con esta iniciativa, Gillette marca un disruption creativo como eje de diferenciación cualitativa, estableciendo un marca de relación soprendente pero, al mismo tiempo, totalmente asumible por parte del público.
La incorporación de una visión íntima y muy femenina sobre el afeitado, pone sobre el tapete nuevos aspectos que nunca habían sido planteados publicitariamente. Unos aspectos que, aderezados con unas buenas dosis de humor y de absurdo, hacen que el resultado sea absolutamente memorable.
Buen planteamiento.










1 comentarios:
¡Gracias por la mención, Juan! Lo cierto es que @cosechadel66 tiene un blog muy interesante y pone creatividad en todo lo que hace. Alguien a quien merece la pena seguir.
Por cierto, yo no conocía el concepto de publicidad disruptiva y gracias a tu blog lo he aprendido.
Un abrazo
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