viernes 3 de febrero de 2012

La verdadera geolocalización: lo importante no es estar, sino ser.



'Estar o no estar', esa ya no es la cuestión...

Vivimos inmersos en un mundo que se mueve a ritmo frenético. Nuestra identidad navega por los siete mares de internet, y nuestros muros se replican a los cuatro vientos en forma de perfiles sociales, páginas webs, etc.

Somos contenido que anida en un mundo inmenso, casi infinito. Estamos presentes -algunos con más razones y criterio que otros- en este espacio digital que cambia perspectivas, modifica tópicos y transforma sociedades.

La mayoría estamos en la red... Pero, ¿somos?

Porque, en un mundo cuyo número de usuarios/habitantes/competidores crece a un ritmo vertiginoso, el hecho de estar ya no sirve como valor diferencial. Ahora, todo el mundo está, y eso significa que la nueva clave para llegar a los demás es conseguir 'destacar entre la masa y hacerse visibles'...

En definitiva, ahora lo importante es 'ser'.

En principio, de nada sirve el hecho de que nos caractericemos por nuestra altura, guapura y/o supuesta inteligencia, si no somos capaces de conseguir que los demás nos vean.

Formamos parte de una masa informe de identidades que se mezclan y confunden en un entorno cambiante. Un entorno en el que la mejor manera de 'diferenciarse' ya no depende de la excelencia de nuestro 'continente', sino de nuestra capacidad para desarrollar un 'contenido' relevante.

Somos lo que contamos, y nuestro valor crecerá exponencialmente en función de la aceptación que tenga nuestro contenido para aquellos que lo 'encuentren'. Nuestra capacidad de 'aportar experiencias, información curada, opiniones, etc.' será la responsable de la creación de nuestra imagen ante los demás y, al mismo tiempo, se convertirá en nuestra mejor herramienta de indexación/relevancia en los buscadores.

Ahora, lo importante ya no es estar... Lo importante es conseguir que los demás sepan quiénes somos, qué aportamos y dónde estamos.

lunes 30 de enero de 2012

¡Siente la fuerza! ¡El control es tuyo!... O cómo el usuario cambia el guión de las marcas



El usuario toma el mando. Las marcas se ven sometidas al yugo de la opinión libre, viral e, incluso, insidiosa, de un público que busca emociones nuevas, que reclama experiencias y que está dispuesto a interactuar con las marcas, pero sólo a cambio de respuestas personalizadas.

El panorama se transforma y se enriquece para quienes sean capaces de entablar una nueva relación. Tanto es así, que se ha empezado a reescribir el devenir histórico de muchas marcas de renombre.

Marcas, cuyos valores primigenios se demuestran hoy, obsoletos. Porque su esencia se ve modificada por la opinión de un público inconforme y hambriento de cambios.

El proceso de identificación marca/cliente ya no se produce gracias a una campaña -o suma de campañas- más o menos acertada. Actualmente, la empatía hay que trabajársela a diario, bregando en los muros y los perfiles, saliendo a la calle para impactar y sorprender con propuestas tangibles, creando escenarios emocionales que apelen al corazón, y no tanto a la razón... Tanto es así, que la publicidad ya no es la base del mensaje, sino la excusa para construir un discurso de a dos.

Y esto, que pudiera parecer una teoría más o menos creíble, podemos visualizarlo gráfica y humorísticamente en el anuncio que acompaña este post. Una campaña que presenta el valor tecnológico de Kinect, que ha transformado el concepto de la tradicional consola de videojuegos gracias a su capacidad de identificar el movimiento del usuario. Una circunstancia que confiere tal grado de libertad, que convierte el juego en una experiencia a medida.

Esta metáfora publicitaria, que he traído por los pelos, no hace sino reflejar ese enorme cambio de forma y fondo que también afecta a la comunicación. Un cambio que nos obliga a hablar menos y escuchar más al usuario.

Porque, está claro que nuestro trabajo como publicitarios/comunicadores seguirá siendo 'vender los productos' de nuestros clientes, pero tenemos que ser conscientes de que el 'mando' ya no está en nuestras manos... Es el público el que está cambiando el guión y el canal de nuestra película.

Ahora es a él a quien le 'acompaña la fuerza'. 


domingo 29 de enero de 2012

Las grandes ideas pueden cambiar la historia... Sólo hace falta saber venderlas



Si conoces bien el mundo de la publicidad, este spot promocional del Festival de Publicidad FIAP 2011, no te resultará extraño. La escenificación de Cristóbal Colón tratando de 'vender su idea' a la Reina de Castilla, pone en evidencia la dificultad manifiesta que conlleva tratar de 'seducir a nuestros clientes' con la excelencia de nuestras ideas.

Tanto es así, que llega un momento en el que la creatividad -ese valor diferencial que nos da de comer-, pasa a un segundo plano, sometido por los aspectos colaterales que estructuran la mente del cliente. Cada vez que nos enfrentamos a la tesitura de proponer una campaña, nos vemos en la obligación de ponernos el traje de 'vendedores', y llenar nuestro argumentario con conceptos puramente mercantilistas.

Es evidente que el trabajo publicitario responde a una necesidad de impulsar el negocio de aquellos que nos contratan. Cierto es, que vivimos sujetos a la obligación de dar forma a ideas que sirvan como detonante de las ventas de los productos, la consolidación de la imagen y el posicionamiento de las marcas, etc. Pero no es menos cierto que, a la hora de presentar 'una gran idea' los hechos nos demuestran la perniciosa tendencia al regateo de muchos clientes, que dejan de lado la idea para centrarse exclusivamente en la cuenta de resultados... Una circunstancia que busca la minimización de riesgos -lógicamente, todos quieren asegurar el éxito- pero que también limita, y mucho, la innovación en los planteamientos, devaluando la potencia creativa y las posibilidades de una diferenciación de la marca.

Porque manía de aferrarse a lo conocido, a lo testado y evaluado hasta la saciedad, no sólo no garantiza el resultado, sino que puede derivar en una creatividad banal y en un posicionamiento plano y previsible.

Conseguir ese cambio de mentalidad está en manos de quienes ostentamos la responsabilidad de aportar 'nuevas y grandes ideas'. Porque, curiosamente, aquellos que tenemos la obligación de 'vender los productos de los demás', acostumbramos a pecar de tanta humildad, que olvidamos 'vendernos a nosotros mismos'.

Es un hecho evidente que 'las grandes ideas han cambiado, están cambiando y seguirán cambiando la historia'. Así que, si queremos ser partícipes de esa transformación, no nos queda otra que seguir exprimiendo nuestra capacidad creativa pero, sobre todo, asumiendo que para que nuestras ideas triunfen, no nos queda otra que 'aprender a venderlas' sin devaluarlas en el intento.

¡Tierra a la vista!

sábado 28 de enero de 2012

¡Vete a... mear!: el nuevo concepto de 'atención al cliente'



Sin lugar a dudas, los descansos de la Super Bowl -la gran final del fútbol americano- son el mayor hito publicitario/deportivo que existe. El valor de cada segundo de publicidad en televisión alcanza cifras de escándalo, por lo que las grandes marcas vuelcan todo sus esfuerzos en poner en escena lo mejor de su capacidad creativa.

Cada año, por estas fechas, la red se inunda de comentarios y rankings con las campañas que componen la escaleta de esos períodos de pausa.

Cada año, alguna marca consigue 'romper los esquemas', presentando un anuncio que consigue viralizarse hasta el infinito, bien por su calidad o bien por su capacidad de impactar al respetable. Y esto es muy bueno. Porque, en el fondo, los creativos han conseguido hacer que nadie se mueva del sofá cuando llega el momento de los anuncios.

Así que, el mito de 'aprovechar la llegada de la publicidad para ir al baño', parece que era una cosa del pasado... Hasta este año.

Porque el FirstBank, ha decidido dar un respiro al público, contratando 30 segundos de publicidad en el descanso de la SuperBowl para crear 'un espacio de alivio' para todos aquellos que tengan ganas de ir a hacer pis.

Aunque parezca absurdo, los creativos consiguen transmitir de esta forma los valores del nuevo 'servicio de atención al cliente' de la entidad financiera. Planteándolo de una manera peculiar, pero muy efectiva, que juega de forma magistral con el entorno de la comunicación, e impacta de lleno sobre la atención del público...

Porque está claro que muy pocos serán los que salgan corriendo al baño, no sea que el spot esconda alguna sorpresa.

Genial.